BIEN­VE­NI­DOS A LA ERA DE LAS HI­PO­TE­CAS FI­JAS

EN ENERO PA­SA­DO, MÁS DE UN TER­CIO DE LOS CRÉ­DI­TOS FIR­MA­DOS EN ES­PA­ÑA PA­RA LA COM­PRA DE VI­VIEN­DA FUE­RON DE TI­PO FI­JO; EN ESE MIS­MO MES DEL 2015 APE­NAS LLE­GA­BAN A UN 6 %; LAS PO­LÍ­TI­CAS EXPANSIONISTAS EX­PLI­CAN ESTA TEN­DEN­CIA LOS EX­PER­TOS COIN­CI­DEN EN QUE VIV

La Voz de Galicia (A Coruña) - Mercados - - PORTADA - Ga­briel Le­mos

La hi­po­te­ca fi­ja se re­co­mien­da a fa­mi­lias con in­gre­sos es­ta­bles y po­ca ca­pa­ci­dad de aho­rro

«Es­ta­mos en el me­jor mo­men­to de la his­to­ria pa­ra con­tra­tar una hi­po­te­ca a ti­po fi­jo». La opi­nión, de Pau Mon­tse­rrat, eco­no­mis­ta de iAho­rro. com, no es ais­la­da. La lec­ción de la cri­sis y las du­das so­bre el es­ce­na­rio futuro ha­cen que ca­da vez más es­pa­ño­les op­ten por los prés­ta­mos sin re­vi­sión cuan­do tie­nen que ad­qui­rir su vi­vien­da, ga­ran­ti­zán­do­se que la cuo­ta per­ma­ne­ce­rá in­va­ria­ble du­ran­te to­da la vi­da del cré­di­to.

Esa se­gu­ri­dad es el prin­ci­pal re­cla­mo con el que la ban­ca es­tá con­si­guien­do atraer a los clien­tes a un pro­duc­to que has­ta ha­ce ape­nas un año y me­dio era re­si­dual, pe­ro que aho­ra ya su­po­ne más de un ter­cio de to­das las hi­po­te­cas que se fir­man en Es­pa­ña. En enero, se­gún el úl­ti­mo da­to ofre­ci­do por el Ins­ti­tu­to Na­cio­nal de Es­ta­dís­ti­ca, el 36,8 % de los prés­ta­mos cons­ti­tui­dos pa­ra ad­qui­rir una vi­vien­da se sus­cri­bie­ron a ti­po fi­jo. En el mis­mo mes del 2015, su­po­nían so­lo un 6 %.

De he­cho, el Ban­co de Es­pa­ña des­ta­ca­ba ha­ce unos días que las hi­po­te­cas va­ria­bles tra­di­cio­na­les, las que se re­vi­san al me­nos una vez al año, han pa­sa­do de re­pre­sen­tar en­tre el 80 y el 90 % en el 2010 a ape­nas un 50 % en la ac­tua­li­dad. La otra mi­tad ya son fi­jas o mix­tas. Eso sí, re­cuer­da el re­gu­la­dor que, si se ana­li­za la car­te­ra to­tal de prés­ta­mos, ca­si el 97 % del to­tal son aún de in­te­rés va­ria­ble.

Pa­ra el ban­co, la opor­tu­ni­dad de los prés­ta­mos a ti­po fi­jo es cla­ra. Con el eu­rí­bor en­ca­de­nan­do 14 me­ses en ta­sas ne­ga­ti­vas (ce­rró mar­zo en el -0,11 %) y el cho­rro de di­ne­ro ba­ra­to que ofre­ce el BCE, es­tas hi­po­te­cas ofre­cen a las en­ti­da­des fi­nan­cie­ras una ga­ran­tía de ren­ta­bi­li­dad a cor­to pla­zo. No so­lo eso, sino que re­du­cen el ries­go de mo­ro­si­dad en el futuro, ya que se anu­la el im­pac­to de po­si­bles subidas de ti­pos.

Pe­ro, ¿qué tie­ne que ana­li­zar el clien­te pa­ra de­can­tar­se por un pro­duc­to u otro? Juan Vi­llén, res­pon­sa­ble de Idea­lis­ta Hi­po­te­cas, apun­ta dos cla­ves: «Una es el pla­zo en el que se pre­vé amor­ti­zar el prés­ta­mo. Si vas a aca­bar pa­gán­do­lo en diez años [por amor­ti­za­cio­nes an­ti­ci­pa­das o por­que no se des­car­te ven­der la vi­vien­da y sal­dar el cré­di­to], recomendamos un ti­po va­ria­ble, por­que por las me­di­das que es­tá apli­can­do el BCE ten­dre­mos ti­pos ba­jos du­ran­te un tiem­po». La se­gun­da va­ria­ble que ha­bría que ana­li­zar, ex­pli­ca, «es la ca­pa­ci­dad de ab­sor­ber la subida del eu­rí­bor: cuan­do una uni­dad fa­mi­liar tie­ne unos in­gre­sos es­ta­bles que no se van a ver in­cre­men­ta­dos de for­ma sen­si­ble, una subida de ti­pos co­mo la que se re­gis­tró en el 2008 pue­de ha­cer pol­vo la eco­no­mía fa­mi­liar, por lo que es más acon­se­ja­ble la hi­po­te­ca a ti­po fi­jo».

Y es que Vi­llén tie­ne cla­ro que «cuan­do suban los ti­pos de in­te­rés lo van a ha­cer mu­cho más que los sa­la­rios», por lo que la hi­po­te­ca a ti­po fi­jo pue­de ofre­cer un do­ble se­gu­ro, pa­ra el clien­te y pa­ra la pro­pia en­ti­dad. Una ló­gi­ca que apli­ca tam­bién a las hi­po­te­cas mix­tas, que cree que so­lo son in­tere­san­tes si el pla­zo ini­cial a ti­po fi­jo es lar­go, so­bre unos 15 años. Si es muy in­fe­rior, por ejem­plo los 3 o 5 años que se ofre­cen en al­gu­nas en­ti­da­des, «no se es­ta­ría pro­te­gien­do del ries­go de subida de ti­pos» en el pe­río­do ini­cial de la hi­po­te­ca, el de ma­yor ries­go. Al con­tra­rio, el clien­te re­nun­cia­ría a las ven­ta­jas del ba­jo ni­vel del eu­rí­bor en los pri­me­ros años del prés­ta­mo pa­ra lue­go asu­mir la in­cer­ti­dum­bre de la re­vi­sión pe­rió­di­ca del ti­po de in­te­rés en un mo­men­to en que lo pre­vi­si­ble es que el eu­rí­bor vuel­va a su­bir.

Por eso, Ju­lio Rodríguez, ex­pre­si­den­te del Ban­co Hi­po­te­ca­rio y miem­bro de Eco­no­mis­tas Fren­te a la Cri­sis, ase­gu­ra que si hoy tu­vie­se que to­mar la de­ci­sión no du­da­ría: se iría al ti­po fi­jo. Siem­pre, ma­ti­za, «que el in­te­rés es­té en va­lo­res del 2 o 2,5 %, co­mo aho­ra».

Y eso que en los úl­ti­mos me­ses las hi­po­te­cas se han en­ca­re­ci­do sen­si­ble­men­te. Al­gu­nos lo jus­ti­fi­can por el in­cre­men­to del cos­te de los se­gu­ros que sus­cri­ben los ban­cos pa­ra blin­dar­se an­te fu­tu­ras subidas del eu­rí­bor, mien­tras hay quien ve una reac­ción de la ban­ca pa­ra car­gar a los clien­tes la fac­tu­ra que le pa­sa­rán ma­las prác­ti­cas del pa­sa­do co­mo las cláu­su­las sue­lo. De he­cho, no so­lo han subido in­tere­ses o di­fe­ren­cia­les (en el ca­so de las va­ria­bles), sino tam­bién se han in­tro­du­ci­do nue­vas co­mi­sio­nes o ele­va­do los mí­ni­mos que se apli­ca­ban a al­gu­nas ya exis­ten­tes, co­mo las de aper­tu­ra. Por ello, Luis Blas­co, vi­ce­pre­si­den­te en Ga­li­cia de la aso­cia­ción de con­su­mi­do­res Adi­cae, re­co­mien­da «leer con aten­ción la le­tra pe­que­ña del prés­ta­mo», ya que ade­más de las co­mi­sio­nes los in­tere­ses atrac­ti­vos que se ofre­cen sue­len ir vin­cu­la­dos a la con­tra­ta­ción de otros pro­duc­tos, co­mo se­gu­ros, o al gra­do de vin­cu­la­ción que se ten­ga con la en­ti­dad, por lo que un cam­bio en es­tas ata­du­ras pue­de ele­var sen­si­ble­men­te la cuo­ta men­sual.

¿CAM­BIO DE TEN­DEN­CIA?

Pe­ro, ¿es la de la hi­po­te­ca fi­ja una mo­da pa­sa­je­ra? Es cier­to que la ten­den­cia no es ex­clu­si­va de Es­pa­ña, sino que otros paí­ses del sur de Eu­ro­pa han ex­pe­ri­men­ta­do el mis­mo cam­bio en sus mer­ca­dos hi­po­te­ca­rios en los úl­ti­mos años. Por­tu­gue­ses e ita­lia­nos han abra­za­do tam­bién es­tos nue­vos pro­duc­tos y, de he­cho, en Italia más del 60 % de los prés­ta­mos fir­ma­dos el año pa­sa­do te­nían un pla­zo de re­vi­sión de in­te­rés su­pe­rior a do­ce me­ses. Ta­sas, en to­do ca­so, aún muy in­fe­rio­res a las que se re­gis­tran en paí­ses co­mo Ale­ma­nia.

Sin em­bar­go, Mon­tse­rrat du­da que la hi­po­te­ca a ti­po fi­jo se va­ya a afian­zar, por­que «a los ban­cos no les gus­ta, ya que quie­nes asu­men el ries­go son ellos». Por eso, aun­que es­te año y el que vie­ne cree que se­gui­rán sien­do atrac­ti­vas, en­tien­de que «cuan­do el eu­rí­bor suba, el por­cen­ta­je de hi­po­te­cas va­ria­bles lo ha­rá tam­bién». Vi­llén, pe­se a creer que sí hay un cam­bio de ten­den­cia, no nie­ga que «cuan­do el eu­rí­bor es­té al 3 % y las hi­po­te­cas a ti­po fi­jo se ha­gan al 4,5 o 5 % pue­de ha­ber más clien­tes dis­pues­tos a asu­mir el ries­go de una hi­po­te­ca va­ria­ble».

JUAN. S. G

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.