EN EL TA­LLER DE ULI­SES MÉ­RI­DA

Le gus­ta que se re­co­noz­can sus di­se­ños na­da más ver­los y su fuer­te son las ca­mi­sas blan­cas. Aho­ra abre es­pa­cio en Ma­drid.

La Voz de Galicia (A Coruña) - Mujer de Hoy - - Sumario - Por Ana San­tos Fo­tos Je­sús Gar­cía

En la úl­ti­ma edi­ción de Mer­ce­des Benz Fas­hion Week Ma­drid, Uli­ses Mé­ri­da pre­sen­tó Luz, su co­lec­ción pa­ra es­ta pró­xi­ma pri­ma­ve­ra-ve­rano. “En un des­fi­le te jue­gas un mon­tón de co­sas. Di­ga­mos que es co­mo un par­to con fi­nal fe­liz”, di­ce. So­bre to­do, si las crí­ti­cas son buenas y ala­ban tus pro­pues­tas. En­tre ellas, más de una do­ce­na de ca­mi­sas blan­cas di­fe­ren­tes que des­fi­la­ron por la pa­sa­re­la en un cla­ro ho­me­na­je a la mí­ti­ca Bet­ti­na de la mai­son Gi­venchy. Aho­ra, co­mo si fue­ran lien­zos, to­das ellas cuel­gan de las pa­re­des de un an­ti­guo ga­ra­je del ma­dri­le­ño ba­rrio de las Le­tras, que el di­se­ña­dor y su so­cio han trans­for­ma­do en un es­pa­cio van­guar­dis­ta en el que con­vi­ven su tien­da y el ta­ller.

La mo­da de usar y ti­rar for­ma par­te de la cri­sis de va­lo­res en la que es­ta­mos in­mer­sos

Mu­jer­hoy. Los clá­si­cos atem­po­ra­les pa­re­cen par­te fun­da­men­tal de su fi­lo­so­fía. Uli­ses Mé­ri­da. Así es. Creo que es­ta cri­sis eco­nó­mi­ca es real­men­te una cri­sis de va­lo­res. Es­te con­cep­to de ob­so­les­cen­cia, de usar y ti­rar, que no so­lo exis­te en la mo­da, nos de­be­ría ha­cer re­fle­xio­nar. Creo en las se­ñas de iden­ti­dad y me gus­ta re­co­no­cer la au­to­ría de una pie­za. Res­pe­to a los di­se­ña­do­res que cam­bian cons­tan­te­men­te, pe­ro yo no lo con­ci­bo. Al igual que la ca­mi­sa blan­ca, mis cin­tu­ro­nes Obi me acom­pa­ñan siem­pre.

¿Un re­fle­jo de su in­fluen­cia orien­tal?

Tu­ve la suer­te de tra­ba­jar con Je­sús del Po­zo, con el que com­par­tía unos có­di­gos muy si­mi­la­res. Ya en la es­cue­la, me de­cían: “Tú eres muy Je­sús”. Mien­tras otros se fi­ja­ban en Ver­sa­ce, yo lo ha­cía en los di­se­ña­do­res ja­po­ne­ses, me fas­ci­na­ba el mun­do orien­tal y esa for­ma que tie­nen de con­ce­bir los vo­lú­me­nes. El cor­te por el cor­te no me in­tere­sa; pa­ra mí, el diá­lo­go con los te­ji­dos es pri­mor­dial.

¿Có­mo lle­ga un chi­co de Gál­vez, un pue­blo de To­le­do, a ser di­se­ña­dor de mo­da?

Te­nía que ser así. Yo soy el pe­que­ño de cin­co chi­cos y cuan­do veía co­ser a mi ma­dre, me im­pre­sio­na­ba có­mo una te­la se trans­for­ma­ba en una ca­mi­sa. Te­nía cla­rí­si­mo que lo mío era es­to, pe­ro a mi fa­mi­lia le cos­tó en­ten­der­lo. En 1989 la gen­te aje­na a es­te mun­do pen­sa­ba que ser di­se­ña­dor de mo­da era ser una mo­dis­ta que ha­cía oja­les. Fue una lu­cha per­so­nal has­ta que se die­ron cuen­ta de que no ha­bía na­da que ha­cer.

¿Ha­ce prêt-à-por­ter de lu­jo o es más cos­tu­ra a me­di­da?

Em­pe­za­mos con cos­tu­ra por­que no te­nía­mos ca­pa­ci­dad de pro­du­cir. Pe­ro po­co a po­co co­men­za­mos a or­ga­ni­zar pe­que­ños en­cuen­tros con clien­tas y nos atre­vi­mos con es­te es­pa­cio en el que abar­ca­mos des­de un prêt-à-por­ter con pre­cios no muy eli­tis­tas a una se­mi­cos­tu­ra a me­di­da.

¿Se pue­de so­bre­vi­vir al

low cost? El low cost cu­bre ne­ce­si­da­des de con­su­mo in­me­dia­to, pe­ro yo no com­pi­to en esa li­ga.

La fra­se “No es lo que lle­vas pues­to, es lo que di­ce de ti” da la bien­ve­ni­da en su web. ¿Es una de­cla­ra­ción de in­ten­cio­nes? Es lo que pien­so, y siem­pre ha si­do así. Dis­fru­to mu­cho en el des­fi­le cuan­do veo a las mo­de­los con mis di­se­ños. Pe­ro cuan­do una clien­ta me di­ce: “No sa­bes lo fe­liz que me has he­cho”, esa sen­sa­ción es­tá por en­ci­ma de to­do.

¿Y esa clien­ta es co­mo la ha­bía ima­gi­na­do?

Mi clien­ta se ha ido de­fi­nien­do po­co a po­co. Es una mu­jer con ex­pe­rien­cia, que co­no­ce las ten­den­cias y tie­ne cla­ro si le in­tere­san o no, pe­ro que cuan­do vie­ne aquí sa­be que va a en­con­trar una pren­da que po­drá lle­var siem­pre.

¿La ca­lle es su ma­yor ins­pi­ra­ción?

Soy muy ana­lí­ti­co y a mí me in­flu­ye mu­chí­si­mo. Pe­ro no ne­ce­sa­ria­men­te al­go que me pa­rez­ca muy bo­ni­to, sino una mez­cla de co­lo­res, un de­ta­lle…

¿El buen gus­to ha muer­to?

Lo que en­ten­día­mos por buen gus­to se ha di­lui­do mu­cho y me pa­re­ce per­fec­to; el feís­mo es má­gi­co. Lo fá­cil es ha­cer un ves­ti­do ele­gan­te, pe­ro lo di­fí­cil es di­se­ñar co­sas apa­ren­te­men­te feas, mez­clar­las y con­se­guir que eso sea be­llo. Es un fe­nó­meno muy in­tere­san­te.

¿Qué le pa­re­ce es­ta nue­va co­rrien­te de po­ner a la ven­ta in­me­dia­ta­men­te lo que se pre­sen­ta en la pa­sa­re­la?

Es ló­gi­co, por­que con las re­des so­cia­les y el mun­do vir­tual las co­lec­cio­nes se ven en tiem­po real y se ge­ne­ra una ne­ce­si­dad. In­clu­so no­so­tros lo ha­ce­mos con al­gu­nas pren­das.

¿Qué im­pac­to tie­ne que una ce­le­brity lle­ve un ves­ti­do su­yo?

Ob­via­men­te, pa­ra mí es be­ne­fi­cio­so, pe­ro me gus­ta­ría que hu­bie­ra un ma­yor apo­yo a la mo­da es­pa­ño­la por par­te de los sec­to­res in­flu­yen­tes.

“Me fas­ci­na el mun­do orien­tal y esa for­ma que tie­nen de con­ce­bir los vo­lú­me­nes”.

En es­te es­pa­cio, Uli­ses ha ins­ta­la­do su es­tu­dio y ta­ller. Y aquí, en­tre ma­ni­quís y bo­ce­tos, re­ci­be a sus clien­tas.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.