¿ Qué pue­do co­mer con las ma­nos?

NO HAY UNA RE­GLA ES­CRI­TA... pe­ro sí tru­cos que nos pue­den ayu­dar pa­ra no me­ter la pa­ta si lo que me­te­mos es la mano. Ojo, hay co­sas que no de­bes to­car.

La Voz de Galicia (A Coruña) - Yes - - SA BORES - TEX­TO: MA­RÍA VIDAL

La ca­bra ti­ra al mon­te, y las ma­nos al chu­rras­co. Es­to es así de to­da la vi­da. Nun­ca nos plan­tea­mos si de­bía­mos co­ger los cu­bier­tos en me­dio del mon­te en una bar­ba­coa ve­ra­nie­ga por­que pro­ba­ble­men­te ni los tu­vié­ra­mos a mano. Y por­que como en ca­si to­do tie­ne que im­po­ner­se el sen­ti­do co­mún. Hay mu­cho es­cri­to so­bre el te­ma, pe­ro nin­gún cri­te­rio se im­po­ne a otro por go­lea­da. La cul­tu­ra es otro fac­tor a po­ner en­ci­ma de la me­sa, nun­ca me­jor di­cho, y lo que es vá­li­do en Es­pa­ña igual no lo es tan­to en otras par­tes del mundo. Aunque po­dría­mos par­tir de que co­mer con las ma­nos fue­ra de ca­sa en pú­bli­co y con más gen­te no es co­rrec­to. Es­ta es la opi­nión de Ol­ga Ca­sal, ex­per­ta en Pro­to­co­lo, pe­ro como to­do tie­ne sus ex­cep­cio­nes. Vamos a ellas.

Estamos en el mon­te, no hay du­da de que nos vamos a co­mer el chu­rras­co con las ma­nos. Pe­ro y ¿en un res­tau­ran­te? Es el mis­mo chu­rras­co. ¿Qué ha­rías? Pién­sa­lo dos ve­ces, y con­tes­ta. «Des­de el mo­men­to en que te lo sir­ven en un pla­to hay que co­mer­lo con cu­chi­llo y te­ne­dor». Si has res­pon­di­do lo mis­mo que Ol­ga has acer­ta­do. Pe­ro es fun­da­men­tal el con­tex­to y el gra­do de for­ma­li­dad que se re­quie­ra en el even­to. No es lo mis­mo una co­mi­da en­tre ami­gos a que nos in­vi­te el rey a Zar­zue­la. En es­te úl­ti­mo ca­so, ¡ol­ví­da­te de las ma­nos! Cu­chi­llo y te­ne­dor y apá­ña­te­las como pue­das. Sea lo que sea.

EL TRU­CO DEL CEN­TRO

Estamos en el ape­ri­ti­vo: pa­ta­ti­tas, acei­tu­nas... Ahí va un tru­co. Si se po­nen en el cen­tro de la me­sa, es­tán pen­sa­dos pa­ra com­par­tir, y se pue­den co­mer con la mano siem­pre que sean de un so­lo bo­ca­do y no man­chen. Es de­cir, si voy a aca­bar como un cua­dro de Van Gogh no hay mano que val- ga, pre­va­le­ce el ter­mi­nar lim­pio. En el mis­mo sa­co me­te­mos los ca­na­pés. «Es­tán pen­sa­dos pa­ra que se pue­dan co­mer con los de­dos y en un so­lo bo­ca­do, si muer­des y te que­das con él en la mano, o no es­tá bien mon­ta­do o no has mor­di­do bien», ex­pli­ca Ol­ga. Pe­ro ¿qué pa­sa si las acei­tu­nas lle­gan en el pla­to? Ni se te ocu­rra me­ter la mano. Como si es­tás tres ho­ras pa­ra pes­car­la, ¡con cu­bier­tos!

El ma­ris­co tie­ne su in­trín­gu­lis. En Ga­li­cia es una co­sa y en el res­to de Es­pa­ña otra. Aquí es más co­mún, aunque es­to no quie­re de­cir que lo ca­te­mos a dia­rio ni todos las es­pe­cies, pe­ro lo te­ne­mos más vis­to. Por tan­to, es­ta re­la­ción de «con­fian­za» nos per­mi­te co­mer­lo con las ma­nos, aunque es­te­mos en un lu­gar pú­bli­co. Y ya fue­ra, que se ha­gan con los uten­si­lios ne­ce­sa­rios pa­ra de­gus­tar­lo en el pla­to.

Las tos­tas son como la ma­te­ria atra­ve­sa­da de una ca­rre­ra, un po­co com­pli­ca­das. Hay que es­tu­diar su con­te- ni­do pa­ra to­mar una de­ci­sión. En un con­tex­to in­for­mal no exis­te in­con­ve­nien­te en co­mer­las con las ma­nos, aho­ra bien, si vas a per­der lo bueno por el ca­mino, ni te lo plan­tees. Hay que ser prác­ti­cos y tie­ne que pri­mar la fun­cio­na­li­dad. En el ca­jón de las tos­tas, po­de­mos me­ter las ham­bur­gue­sas, que aunque se ha­yan re­fi­na­do úl­ti­ma­men­te si­guen sien­do co­sa de dos ma­nos.

Lle­ga­mos al pos­tre. ¿Fru­ta o fi­lloas? A la pri­me­ra, si estamos fue­ra de ca­sa hay que hin­car­le el cu­chi­llo y te­ne­dor, a no ser que sean uvas, que es una ba­ta­lla com­pli­ca­da. Pe­ro si es plá­tano, na­ran­ja, man­za­na... no hay ex­cu­sa. Con las fi­lloas, de­pen­de. Si es­tán re­lle­nas bus­ca una he­rra­mien­ta, si no mi­ra a tu al­re­de­dor con quién es­tés. Si les ha da­do por ha­cer ore­jas, lo tie­nes di­fí­cil ami­go. Como pue­das, que es más que su­fi­cien­te.

Si des­pués de to­do te en­tran du­das. Echa un vis­ta­zo y es­pe­ra a que lo ha­ga otro. Aquí sí es­tá per­mi­ti­do co­piar.

Bar Atlán­ti­co 57 LAS TOS­TAS ES­TÁN DE MO­DA, Y NO SON NA­DA FÁ­CI­LES DE LLE­VAR A LA

BO­CA. ¿ CU­CHI­LLO O DOS MA­NOS?

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.