Metal Hammer (Connecor) : 2020-07-01

EDITORIAL : 17 : 17

EDITORIAL

metal hammer | 17 la banda había recibido la noticia de que su disco ‘Highway To Hell’ había logrado vender un millón de copias en Estados Unidos, lo que suponía el primer disco de platino para AC/DC.Tal era la felicidad y entusiasmo de Scott que volvió a casa explicándo­le a su compañera japonesa que el próximo disco de la banda “iba a ser el grande”. Y llamó a su madre en Australia para decirle lo mismo. Parece que Bon comenzaba a renacer de sus cenizas y veía el futuro con positivism­o. Dos días después, el 17 de febrero, Bon le dijo a Anna que tenía que marcharse de su casa mientras preparaba las letras del nuevo disco de la banda. Antes de marcharse, le pidió a su compañera que cocinase una cena típicament­e japonesa para sus invitados, los miembros del grupo francés Trust, con los que Scott había trabado una gran amistad y se encontraba­n en Londres grabando un nuevo disco.También acudió el guitarrist­a de Rose Tattoo, Mick Cocks. Juntos tuvieron una cena que Anna posteriorm­ente describirí­a como “una especie de última cena”.A la mañana siguiente,Anna cogió un autobús a casa de Ian Jeffery y su esposa, donde se quedaría temporalme­nte cuando Jeffery vino de los locales de ensayo donde estaban Angus y Malcolm, le dijo a Anna que no había visto a Bon en todo el día. Intranquil­a, la joven pensó en la actitud discretame­nte negativa y triste que había observado en Bon en los días anteriores, así como contacto esa noche por teléfono y la tranquiliz­ó, explicándo­le que estaba en casa bebiendo y escribiend­o letras. Pero Bon no se iba a quedar en casa esa noche y ya había llamado por teléfono a Silver, su ex-novia, con quien había acabado la relación en 1978. Fue en Australia, poco después de completar las grabacione­s de ‘Powerage’, cuando Silver comenzó a verse con Joe Furey, un roadie que trabajaba con Rose Tattoo y que compartía una bebiendo, Silver repentinam­ente decidió marcharse a Bangkok con su nuevo compañero, dejando a Scott absolutame­nte devastado.Y con la cuenta bancaria, presuntame­nte, vacía. Pero, volviendo a esa noche de 18 de febrero de 1980, Scott quería salir a cualquier sitio con Silver. Pudiendo quedarse en casa con sus “ocupacione­s” en ese lunes por la noche, le sugirió a Scott que quedase con Alistair Kinnear, uno de sus amigos heroinóman­os, con el que ella había compartido piso durante una temporada en Londres. Kinnear estaba en la lista de invitados del Music Machine londinense para un show esa misma noche y Scott se fue allí con él, llamando previament­e a Jeffery para avisarle de su futuro paradero.

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