GRE­GOR MACKINTOSH (Va­llenfy­re / Paradise Lost)

Metal Hammer - - ENTREVISTA -

To­dos ne­ce­si­ta­mos una ha­bi­ta­ción de jue­gos pro­pia don­de desa­rro­llar nues­tra in­di­vi­dua­li­dad más allá de la ne­ce­si­dad que te­ne­mos de es­tar en gru­po pa­ra con­se­guir nues­tros ob­je­ti­vos. Greg Mackintosh ha en­con­tra­do su pa­tio de re­creo en su gru­po Va­llenfy­re. Le­jos de la so­fis­ti­ca­ción de Paradise Lost, vuel­ve a los orí­ge­nes de sus in­fluen­cias pa­ra traer­nos la pu­re­za del me­tal ex­tre­mo que tan­to le in­flu­yó de jó­ven. Pe­ro es inevi­ta­ble que­rer sa­ber so­bre una ban­da tan úni­ca co­mo Paradise Lost, con la que rom­pió los mol­des del me­tal a fi­na­les de los 90 o prin­ci­pios de los 2000 con sus os­cu­ras me­lo­días, así que en esta entrevista no po­día fal­tar al­gu­na pre­gun­ta so­bre su fu­tu­ro.

Greg, Paradise eres Lost, muy pe­ro con­ci­do hoy por tam­bién com­po­ner que­re­mos mú­si­ca ha­blar pa­ra de tu ban­da de me­tal ex­tre­mo, Va­llenfy­re. ¿Qué te ha da­do Va­llenfy­re que no te esta apor­tan­do Paradise Lost? Bueno, cier­tos as­pec­tos que es­ta­ban en Paradise Lost cuan­do em­pe­za­mos. Di­ría que ha­bía al­go de Va­llenfy­re en esos ini­cios. Va­llenfy­re es al­go más de­fi­ni­do, Paradise Lost es muy pro­fe­sio­nal y re­fi­na­do. Va­llenfy­re es muy cru­do y caó­ti­co, son dos gru­pos real­men­te muy di­fe­ren­tes. Pue­do de­cir que Va­llenfy­re re­pre­sen­ta mi yo ado­les­cen­te y Paradise Lost es mi yo adul­to. En ju­nio vas a sa­car tu ter­cer ál­bum de es­tu­dio con Va­llenfy­re, Fear Those Who Fear Him” ¿Qué po­de­mos es­pe­rar de es­te nue­vo dis­co? Bueno, si al­guien ha es­cu­cha­do Splin­ter, el ál­bum an­te­rior, se mue­ve en esas li­neas, pe­ro de la mis­ma for­ma es una evo­lu­ción en la ban­da. Que­re­mos, en esta oca­sión, cap­tu­rar en el dis­co el so­ni­do que te­ne­mos en di­rec­to. Fue muy sa­tis­fac­to­rio cuan­do to­ca­mos en Amé­ri­ca en el tour de la revista De­ci­bel, real­men­te nos gus­tó có­mo so­na­ban nues­tras can­cio­nes. Has di­cho que la ma­yo­ría de las ban­das de­fi­nen su so­ni­do en los pri­me­ros dos o tres ál­bu­mes, pe­ro tú has he­cho lo con­tra­rio. En es­te nue­vo dis­co pa­re­ce que pre­fie­res un so­ni­do más sen­ci­llo y cru­do. ¡Sí!¡Eso es así! Ini­cial­men­te, no te­nía in­ten­ción de ha­cer tres dis­cos, so­lo uno. El pri­me­ro fue muy co­mo los ini­cios de Pra­di­se Lost. Des­pués qui­si­mos vol­ver a las in­flue­nias con las que cre­ci­mos: hard­co­re, punk, grind­co­re, doom me­tal o dead me­tal de los ini­cios. Es una mez­cla de to­do eso, y, ¡sí! He­mos que­ri­do ir sim­pli­fi­cán­do­nos a lo lar­go de es­tos tres dis­cos. Creo que he­mos en­con­tra­do nuestro so­ni­do. ¿Es di­fe­ren­te el pro­ce­so de com­po­si­ción si tra­ba­jas pa­ra Va­llenfy­re en com­pa­ra­ción con cuan­do ha­ces mú­si­ca pa­ra Paradise Lost? Eh, no, son muy si­mi­la­res, real­men­te. Ten­go que es­cri­bir las le­tras de Va­llenfy­re tam­bién, que es al­go que nun­ca ha­bía he­cho an­tes. Cuan­do lo ha­go con Nick pa­ra Paradise Lost, es­tas tra­ba­jan­do con otra per­so­na, tie­nes, bueno, no un com­pro­mi­so, pe­ro tie­nes en cuen­ta las ideas de la otra per­so­na más de lo que ha­ría en Va­llenfy­re. He leí­do que creas­te es­te gru­po en me­mo­ria de tu pa­dre

¡Sí! ¡Es co­rrec­to! Mi pa­dre mu­rió a fi­na­les de 2009. A él le gus­ta­ba Paradise Lost, y en 2010 creé esta ban­da co­mo un ho­me­na­je, el pri­mer dis­co es real­men­te un tri­bu­to a él, por eso in­ten­té ha­cer al­go pa­re­ci­do a los pri­me­ros Paradise Lost. El pro­yec­to en­te­ro se ha he­cho en su me­mo­ria, pe­ro las le­tras no se cen­tran en eso, van más allá. En tus dos an­te­rio­res dis­cos, A Fri­ga­le King y Splin­ters, po­de­mos apre­ciar las raíces del doom me­tal, pe­ro tam­bién del death, en un per­fec­to equi­li­brio. Por el con­tra­rio, en es­te nue­vo dis­co pa­re­ce que hay me­nos ele­men­tos 20 ME­TAL HAM­MER del doom. A excepción, qui­zás, de can­cio­nes co­mo The Mer­si­less Ti­de o An Apat­he­tic Gra­ve. Si es­cu­cha­mos Splin­ter, por ejem­plo, es­cu­cha­mos cam­bios de in­ten­si­dad en­tre can­cio­nes co­mo de Sa­va­ge Ari­se a Ag­hast. Es al­go que apa­ren­te­men­te no se no­ta tan­to en Fear Those Who Fear Him. Bueno, en es­te nue­vo tra­ba­jo hay más ra­bia que en los dis­cos an­te­rio­res. Aca­bo de ter­mi­nar de gra­bar el nue­vo dis­co de Paradise Lost y va a ser un ál­bum muy doom. Sí, di­ría que esas son al­gu­nas de las can­cio­nes más doom del nue­vo dis­co de Va­llenfy­re, pe­ro es un dis­co que tie­ne más ira, así que, sí, son me­nos los ele­men­tos doom. ¿Po­dría­mos de­cir que en Amongst the Filth po­de­mos es­cu­char gui­ta­rras más th­rash, más cru­das?

Es­tá muy in­fluen­cia­da por el black me­tal ori­gi­nal. Co­mo los pri­me­ros Bat­hory y co­sas así. Tam­bién tie­ne al­go de Mö­tor­head, y jun­té todas esas in­fluen­cias en esta can­ción. Des­pués de 14 dis­cos con Paradise Lost y tres con Va­llenfy­re en los cua­les has re­cu­rri­do a mu­chos ti­pos de mú­si­ca di­fe­ren­tes. ¿Cuán­ta ins­pi­ra­ción que­da en tí? ¿Es cada vez más di­fí­cil te­ner ideas crea­ti­vas? ¡Oh! No creo. Hay mu­cha ins­pi­ra­ción ahí fue­ra. Hay tan­ta bue­na mú­si­ca nue­va y tan­tas co­sas del pa­sa­do que me gustan... Bueno, siem­pre que com­pon­go un dis­co de Va­llenfy­re o Paradise Lost, pien­so en el aho­ra, no re­pa­ro en lo que he­mos gra­ba­do an­te­rio­re­men­te. A me­di­da que vas ha­cién­do­te ma­yor vas vi­vien­do nue­vas ex­pe­rien­cias, hay mu­cha ins­pi­ra­ción sim­ple­men­te vi­vien­do la vi­da. Creo que no es­toy pa­ra na­da fal­to de ideas, en reali­dad, sien­to co­mo si es­tu­vie­ra co­men­zan­do. He­mos ha­bla­do an­te­rior­men­te al­go so­bre las in­fluen­cias exis­ten­tes en tus dis­cos, pe­ro ¿cuá­les son tus re­fe­ren­tes en la ac­tua­li­dad? Es muy fá­cil per­ca­tar­se de las in­fluen­cias mu­si­ca­les de Va­llenfy­re. Prin­ci­pal­men­te es­tán en la mú­si­ca que se es­cu­cha­ba en­tre 1981 y 1989, y la si­tua­ción en la que se en­con­tra­ba el mundo en ese mo­men­to. Es real­men­te iró­ni­co que es­ta­mos ca­yen­do en la si­tua­ción en la que es­tá­ba­mos en los 80 de nue­vo, no apren­de­mos de nues­tros erro­res. ¿Có­mo se sien­te al cam­biar la gui­ta­rra por la voz en el es­ce­na­rio y con­ver­tir­se en front­man?

¡Ex­tra­ño al prin­ci­pio, des­pués de años sien­do gui­ta­rris­ta! So­lía de­cir que Nick Hol­mes te­nía un tra­ba­jo fá­cil: su­bir al es­ce­na­rio y abrir la bo­ca, pe­ro aho­ra me doy cuen­ta de que en reali­dad es mu­cho más di­fí­cil que eso, ja­ja­ja­ja. En Paradise Lost es al­go mu­cho más se­rio, con Va­llenfy­re pue­des sa­lir y dis­fru­tar. ¿Co­mo ha si­do tra­ba­jar con tu equi­po, for­ma­do por Ha­mis Glen­cross y Wat­te­ri Väry­nen? Kurt Ba­llon ha si­do de nue­vo tu pro­duc­tor pa­ra es­te nue­vo tra­ba­jo. ¡Sí! ¡Es así! Ha­mis es un vie­jo ami­go mío, es muy bueno y su tra­ba­jo ex­ce­len­te en My Dying Bri­de. Ha apor­ta­do in­tere­san­tes ele­men­tos en Va­llenfy­re. Cuan­do gra­ba­mos por pri­me­ra vez me di cuen­ta de que era un ba­te­ría muy ver­sá­til. Pue­de cam­biar de es­ti­lo fá­cil­men­te lo que es muy bueno pa­ra Va­llenfy­re don­de hay tan­tas in­fluen­cias. Con Kurt Ba­llon re­pe­ti­mos, por­que hi­zo un mag­ní­fi­co tra­ba­jo con Splin­ters. No cam­bia­ría na­da de Splin­ters, creo que sue­na muy bien. Pa­ra mí el ál­bum One Se­cond de Paradise Lost re­pre­sen­ta el ini­cio de una nue­va era en el me­tal. ¿Có­mo re­cuer­das ese dis­co con el pa­so del tiem­po y esa época? ¡Có­mo te acuer­das de ese dis­co! Ja­ja­ja. Pues fue ab­so­lu­ta­men­te un ál­bum que re­pre­sen­tó un tiem­po de cam­bio en Paradise Lost. Icon y Dra­co­nian Ti­mes fue­ron dis­cos muy pa­re­ci­dos, así que des­pués de Dra­co­nian Ti­mes qui­si­mos ha­cer un dis­co to­tal­men­te di­fe­ren­te. Es­tu­vi­mos de gi­ra y gra­ban­do du­ran­do cua­tro años, es­tá­ba­mos can­sa­dos del mis­mo ti­po de mú­si­ca. Los cam­bios son bue­nos en las ban­das des­pués de mu­cho tiem­po. Con Paradise Lost lo rea­li­za­mos de esa fro­ma pa­ra sen­tir­nos fe­li­ces con lo que ha­cía­mos. ¿Có­mo ves el fu­tu­ro de Paradise Lost? Es­táis tra­ba­jan­do en el nue­vo dis­co que se va a lla­mar Me­du­sa. En­ton­ces ¿vaís a con­ti­nuar con la sen­da del doom me­tal más du­ro y váis a de­jar atrás la me­lo­día? Jus­to aca­ba­mos de ter­mi­nar de gra­bar el nue­vo dis­co ha­ce ca­si dos se­ma­nas. Va a sa­lir en sep­tiem­bre. El nue­vo dis­co de Va­llenfy­re sa­le en ju­nio y el Paradise Lost en sep­tiem­bre. Bueno, va a ser un dis­co bas­tan­te len­to, tie­ne más que ver con un dis­co de me­tal, y va a es­tar en la lí­nea de una de las can­cio­nes del úl­ti­mo dis­co, The Pla­gue Wit­hin, lla­ma­da Be­neath Bro­ken Earth. ¿Qué va a pa­sar con la voz de Nick Hol­mes? ¿Va a se­guir en­du­re­cién­do­se o va a con­ser­var sus be­llas vo­ces lim­pias? ¡No! ¡Va a ser una mez­cla! Va a te­ner mu­chos ti­pos di­fe­ren­tes de can­to. Paradise Lost nun­ca ha si­do una ban­da de dead me­tal, qui­zás al prin­ci­pio. Mez­cla­mos mu­chos estilos di­fe­ren­tes, y Nick ha­ce mu­chas vo­ces dis­tin­tas en las can­cio­nes. ¡Pro­ba­mos to­do! ¿Vas a ha­cer gi­ra con Va­llenfy­re es­te ve­rano?

Va­mos a ha­cer va­rios fes­ti­va­les y en sep­tiem­bre ha­re­mos una pe­que­ña gi­ra eu­ro­pea. Una can­ción de tu nue­vo ál­bum se lla­ma Kill All Your Mas­ters. La so­cie­dad que su­fre ac­tual­men­te la opre­sión de cier­tos po­de­res en la som­bra, ¿es una de las cla­ves de tu mú­si­ca? ¿te preo­cu­pa los pro­ble­mas po­lí­ti­cos que es­ta­mos vi­vien­do ac­tual­men­te? Es so­bre las in­jus­ti­cias que hay en el mundo. Co­mo has di­cho, la pre­sión de los po­lí­ti­cos, pe­ro tam­bién de la re­li­gión. Creo que la re­li­gión no tie­ne con­sis­ten­cia y la gen­te con­ci­be a re­li­gio­sos co­mo lí­de­res y no es­tán cua­li­fi­ca­dos pa­ra ser­lo. Hay mu­chas in­jus­ti­cias y Kill All Your Mas­ters ex­pre­sa pre­ci­sa­men­te eso. TEX­TO: MIGNON RO­SE FO­TO­GRA­FÍA: OFI­CIAL

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