Siem­pre en mi equi­po

Mundo Deportivo (At. Madrid) - - BARÇA - Raül LLIMÓS @air­lli­mos

So­lo hay que ha­cer un fá­cil ejer­ci­cio de me­mo­ria. Re­cor­dar el va­cío que sen­ti­mos cuan­do

Víc­tor Valdés di­jo, con un año y me­dio de mar­gen, que no que­ría se­guir en el Ba­rça. Aún hoy no le he­mos agra­de­ci­do su­fi­cien­te ni los ser­vi­cios pres­ta­dos ni el oxí­geno que le dio, tras el dis­gus­to, a

An­do­ni Zu­bi­za­rre­ta pa­ra bus­car­le un re­le­vo. El bueno de Zu­bi, an­te la mi­sión de su vi­da, ras­treó el mer­ca­do y nos de­jó he­la­dos cuan­do apos­tó, sin va­ci­lar, por un jo­ven de 21 años que ju­ga­ba en Mön­chen­glad­bach. ¿Marc An­dré qué? Si hu­bié­ra­mos he­cho una quiniela en­tre los so­cios, ni uno hu­bie­ra acer­ta­do. Zu­bi no se po­día equi­vo­car con un por­te­ro y no se equi­vo­có. Tam­po­co se lo he­mos agra­de­ci­do su­fi­cien­te.

Con Bra­vo y Ter Ste­gen el va­cío se con­vir­tió en lleno ab­so­lu­to. Por­te­ría dual, com­pe­ten­cia ex­tre­ma y 8/10 tí­tu­los en dos tem­po­ra­das. Man­te­ner esa si­tua­ción más de dos años era un lu­jo, y aún más con el City ace­chan­do, por eso com­par­to lo que di­jo ayer Ter Ste­gen en RAC1: “Era la me­jor so­lu­ción pa­ra to­dos”. Pa­ra él, ti­tu­lar in­dis­cu­ti­ble al ter­cer año; pa­ra el Ba­rça, que co­bró 20 ki­los y des­ac­ti­vó un fo­co de con­flic­to la­ten­te; y pa­ra Bra­vo , 33 años, 4 hi­jos y con un con­tra­to fan­tás­ti­co en Man­ches­ter. La al­ter­na­ti­va era mu­cho peor: que sa­lie­ra el ale­mán. La con­vi­ven­cia pro­fe­sio­nal no era po­si­ble.

Ter Ste­gen se equi­vo­ca co­mo se equi­vo­can to­dos los por­te­ros del mun­do, pe­ro lo quie­ro siem­pre en mi equi­po. Me gus­ta có­mo pa­ra, có­mo man­da y có­mo la to­ca, in­dis­tin­ta­men­te, con la iz­quier­da y con la de­re­cha. ¿Ha­bían vis­to al­gu­na vez un por­te­ro tan am­bi­dies­tro ra­di­cal? Has­ta quie­ro pen­sar que, des­de el mea cul­pa de Vi­go, cal­cu­la me­jor el ries­go. Nor­mal, con 24 años, to­da­vía es­tá en fa­se de cre­ci­mien­to, aun­que va so­bra­do de per­so­na­li­dad y ya tie­ne ma­de­ra de lí­der. No hay en el mer­ca­do una pie­za me­jor pa­ra un equi­po que usa al por­te­ro co­mo pri­me­ra pie­za del en­gra­na­je cons­truc­ti­vo. Por eso lo que­ría Guar­dio­la. Por eso lo que­rría Sam­pao­li. Por eso lo fi­chó Zu­bi . Si nos los di­cen el día que Valdés di­jo adiós, no nos lo cree­mos

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.