“A Mes­si lo veía por la te­le y de­cía, lo voy a re­ven­tar, pe­ro no lo pi­llas”

De vi­vir en la som­bra en el Mun­dial, Saúl Ñí­guez ha pa­sa­do a bri­llar y ser ti­tu­lar in­dis­cu­ti­ble en la nue­va se­lec­ción de Luis En­ri­que. El ca­rác­ter que im­pri­me el as­tu­riano re­sul­ta ideal pa­ra un col­cho­ne­ro de co­ra­zón

Sport - - BARÇA - JOR­DI GIL Bar­ce­lo­na @jor­di­gil

Tie­ne la sen­sa­ción de que la Ro­ja es­tá con más chis­pa y ale­gría en es­ta nue­va eta­pa?

Se han vis­to muy bue­nos par­ti­dos, pe­ro de­be­mos te­ner los pies en el sue­lo y cal­ma, aun­que tam­bién es cier­to que si ga­na­mos a In­gla­te­rra, te­ne­mos el pa­se he­cho pa­ra la ‘fi­nal four’.

Lu­cho di­jo que us­ted es una ver­sión me­jo­ra­da de lo que él fue co­mo ju­ga­dor, ¿coin­ci­de con es­ta va­lo­ra­ción?

Re­cuer­do per­fec­ta­men­te a Luis En­ri­que co­mo ju­ga­dor y, sin­ce­ra­men­te, si me ten­go que com­pa­rar con él, me gus­ta­ría que fue­ra por el ca­rác­ter, por, lo que trans­mi­te en el cam­po, en es­te as­pec­to, me gus­ta­ría pa­re­cer­me a él.

¿Qué tie­nen en co­mún Luis En­ri­que y el Cho­lo Si­meo­ne?

La ilu­sión y ga­nas de ga­nar. Los dos lle­gan muy bien a los ju­ga­do­res, ca­da uno en su es­ti­lo. Trans­mi­ten y crees en lo su­yo. Es un don que tie­nen.

¿No le cues­ta pa­sar de un es­ti­lo más de­fen­si­vo co­mo el del Atlé­ti­co a uno más atre­vi­do co­mo el de la se­lec­ción?

No me cues­ta por­que la fi­lo­so­fía de la se­lec­ción siem­pre es la mis­ma y fa­ci­li­ta la adap­ta­ción. Me di­vier­to con las dos ma­ne­ras.

¿Le hi­zo da­ño no ju­gar ni un mi­nu­to en el Mun­dial?

Me hi­zo da­ño que Es­pa­ña no ga­na­ra el Mun­dial, te­nía­mos una opor­tu­ni­dad muy bue­na y eso me hi­zo da­ño.

So­nó a cas­ti­go que no ju­ga­rá en Ru­sia y en Es­pa­ña cre­ció sen­sa­ción de in­jus­ti­cia, ¿sin­tió ra­bia?

Lo di to­do. Acep­té mi rol de ayu­dar y exi­gir a mis com­pa­ñe­ros. El mís­ter creía que otros ju­ga­do­res po­dían apor­tar más pa­ra ga­nar y se ha­bló por­que Es­pa­ña no ganó el Mun­dial. Se de­ben sa­car pe­ros y uno fue por qué no jue­ga Saúl.

Us­ted es la ima­gen de la nue­va era, el fu­tu­ro es­tá aquí con Saúl, co­mo pu­bli­có SPORT, ¿qué sien­te cuán­do se le iden­ti­fi­ca con el cam­bio?

Me agra­da mu­cho. Lle­vo mu­cho tiem­po tra­ba­jan­do en la se­lec­ción pa­ra te­ner la opor­tu­ni­dad y cuan­do lle­ga, in­ten­to apro­ve­char­la. Creo que hay que man­dar un men­sa­je de cal­ma y hu­mil­dad. Las ex­pec­ta­ti­vas es­tán muy al­tas en torno a mí y lo de­bo afron­tar con tran­qui­li­dad. Soy el mis­mo que no ju­ga­ba al de aho­ra.

¿Có­mo re­sul­ta ju­gar al la­do de Ser­gio Bus­quets?

Es muy fá­cil. Es un ju­ga­dor in­te­li­gen­te que te da el ba­lón de cier­ta manera pa­ra que ga­nes el tiem­po que ne­ce­si­tas. Yo, que no soy un ju­ga­dor del to­do bueno ju­gan­do de es­pal­das, me fa­ci­li­ta mu­cho las co­sas. Si he ju­ga­do a ni­vel al­to ha si­do en gran par­te a to­do el equi­po, pe­ro es­pe­cial­men­te a que Bu­si y los cen­tra­les, que me han en­con­tra­do con fa­ci­li­dad. Me fa­ci­li­ta mu­cho la vi­da.

Siem­pre que Saúl jue­ga a buen ni­vel, en Bar­ce­lo­na se ha­bla de la op­ción de tan­teo que tie­ne el club blau­gra­na so­bre us­ted, ¿es al­go en lo que pien­sa?

No, pa­ra na­da, es al­go de lo que me en­te­ré cuan­do es­ta­ba en el Ra­yo. Un equi­po se in­tere­só por mí y me di­je­ron que el Ba­rça te­nía un de­re­cho de tan­teo. Al fi­nal, si no vie­ne na­die y na­die quie­re pa­gar la cláu­su­la, no hay de­re­cho, es de­cir, que no sig­ni­fi­ca na­da. Apar­te, siem­pre di­go que ten­go un con­tra­to de lar­ga du­ra­ción con el Atlé­ti­co y to­do el mun­do sa­be mi de­seo, aun­que en el fút­bol to­dos sa­be­mos que no so­lo de­pen­de del de­seo de uno, el club siem­pre se ha por­ta­do bien con­mi­go.

¿Có­mo reac­cio­nó cuan­do se en­te­ró de es­ta op­ción?

No tu­ve nin­gu­na reacción por­que ese de­re­cho no es na­da.

¿Pe­ro no le pa­re­ce ra­ro que no le con­sul­ta­ran?

Si, pe­ro hay mu­chas co­sas que han pa­sa­do en el mun­do del fút­bol y es­tán ahí he­chas, me ha pa­sa­do un par de ve­ces.

Fer­nan­do To­rres, su re­fe­ren­te, di­jo que si no es­tu­vie­ra en el Atlé­ti­co, en la éli­te en Es­pa­ña so­lo se ve­ría en el Ba­rça, ¿pien­sa al­go si­mi­lar?

Sí, y en­tien­do en par­te por­qué lo

Leo es otro ni­vel, no hay na­die igual: mar­ca, asis­te y me en­can­ta cuan­do co­rre a de­fen­der

En un hi­po­té­ti­co ca­so, eli­gi­ría al Ba­rça an­tes que al Ma­drid por mi amor ha­cia el Atlé­ti­co

di­ce. Quie­res tan­to al Atlé­ti­co de Ma­drid y sa­bes que por en­ci­ma del Atlé­ti­co aho­ra mis­mo pue­de ha­ber so­lo dos equi­pos y a uno de ellos no vas a ir. Es en­ten­di­ble lo que di­ce Fer­nan­do y com­par­to su opi­nión. Al fi­nal, Fer­nan­do es muy in­te­li­gen­te. Si lo di­ce es por al­go.

En­tre Ba­rça y Ma­drid, no so­lo por manera de ju­gar, sino por lo que con­lle­van, ¿el Ba­rça se­ría me­jor op­ción en un hi­po­té­ti­co ca­so?

En un hi­po­té­ti­co ca­so se­ría más pro­ba­ble por el amor que sien­to ha­cia el Atlé­ti­co de Ma­drid. No por otra co­sa.

An­tes del Atlé­ti­co es­tu­vo en la can­te­ra del Ma­drid, siem­pre ha di­cho que los va­lo­res de un si­tio y el otro son muy di­fe­ren­tes…

Los va­lo­res del Atlé­ti­co, so­bre to­do a ni­vel de can­te­ra, y que me han con­ta­gia­do son con los que me sien­to iden­ti­fi­ca­do. El Ma­drid tie­ne otros va­lo­res, me iden­ti­fi­co más con el Atlé­ti­co, por eso me que­dé. Tu­ve más op­cio­nes de vol­ver al Ma­drid y no qui­se.

Va­ya gi­ro que ha da­do Lo­pe­te­gui, de ha­blar­se de ex­hi­bi­ción an­te la Ro­ma has­ta en­con­trar­se ¿Leo? ¡Y tan­to! Es otro ni­vel, en se­rio, cuan­do lo veía por la te­le, de­cía voy a in­ten­tar re­ven­tar­lo, a in­ten­tar pi­llar­lo, pe­ro es otro ni­vel, no lo pi­llas, te ama­ga… es otro ni­vel, no hay na­die igual, tie­ne to­dos los re­gis­tros, me­te go­les, asis­ten­cias, te crea jue­go, en­ci­ma me en­can­ta, cuan­do co­rre de­trás del ba­lón pa­ra re­cu­pe­rar. Si ha­ce ade­más eso, es muy com­pli­ca­do que su equi­po no ga­ne. Es iló­gi­co que si co­rre Mes­si, no lo ha­gan los de­más, ¿quién no va a co­rrer? Ha­blan­do de va­lo­res, ¿un o más tí­tu­los, tie­nes que pen­sar que la ca­rre­ra es por un tiem­po cor­to y el res­to de tu vi­da no vas a ha­cer na­da. Hay que ga­nar di­ne­ro, es ló­gi­co, ca­si es lo pri­me­ro, po­der ayu­dar a tu fa­mi­lia. Lo más im­por­tan­te es lle­var di­ne­ro a tu fa­mi­lia pa­ra co­mer. Es ver­dad que si ha­blas de es­tas can­ti­da­des, la gen­te di­ce, jo­der, si ya te­néis pa­ra vi­vir, pe­ro tam­bién hay que man­te­ner el es­ti­lo de vi­da, el es­ti­lo de vi­da que le quie­res dar a tus hi­jos…

¿Sa­bía que se que­da­ba?

Saúl Ñí­guez su­je­ta el dia­rio SPORT de la go­lea­da de Es­pa­ña (6-0) an­te Croa­cia con él de pro­ta­go­nis­ta en pri­mer plano

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.