“La de­mo­cra­cia es­pa­ño­la fun­cio­na, que no es po­co”

Tiempo - - LA ÚLTIMA - BE­LÉN BA­RREI­RO

Be­lén Ba­rrei­ro (Ma­drid, 1968) ha di­ri­gi­do la úl­ti­ma edi­ción del informe que anual­men­te ela­bo­ra la fun­da­ción Al­ter­na­ti­vas so­bre el es­ta­do de la de­mo­cra­cia en Es­pa­ña. Ba­rrei­ro, que fue pre­si­den­ta del Cen­tro de In­ves­ti­ga­cio­nes So­cio­ló­gi­cas (CIS), tam­bién

ase­so­ra es­tos días al PSOE en ese ti­tá­ni­co es­fuer­zo de evi­tar la de­ba­cle que se ave­ci­na el 20-N.

En el informe que ha di­ri­gi­do so­bre la de­mo­cra­cia es­pa­ño­la le po­ne una no­ta de 5,9. ¿No es una ci­fra muy ba­ja? Es una no­ta de­cen­te pe­ro me­jo­ra­ble. ¿Qué es lo me­jor de nues­tra de­mo­cra­cia? Pues que fun­cio­na, que no es po­co en el mun­do en que vi­vi­mos: te­ne­mos elec­cio­nes li­bres, bue­na con­vi­ven­cia so­cial, Go­bier­nos es­ta­bles, una sa­ni­dad de ca­li­dad... ¿Y lo peor? El de­bi­li­ta­mien­to del Go­bierno fren­te a los mer­ca­dos, la pre­va­len­cia de la co­rrup­ción y la le­ja­nía de los par­ti­dos po­lí­ti­cos. Es ca­si lo mis­mo que di­ce el 15-M. Es que el Mo­vi­mien­to 15-M lo que ha­ce es re­co­ger un ma­les­tar que ya es­ta­ba pre­sen­te en la so­cie­dad y que coin­ci­de con lo que los ex­per­tos se­ña­lan co­mo prin­ci­pa­les de­fi­cien­cias de la de­mo­cra­cia es­pa­ño­la. ¿Los del 15-M son de iz­quier­das? Sí. Es­tán más a la iz­quier­da que el con­jun­to de los es­pa­ño­les. ¿A quién be­ne­fi­cia el 15-M? En las elec­cio­nes del 22-M per­ju­di­có al PSOE, por­que se in­cre­men­tó el vo­to pro­tes­ta. Aho­ra bien, a lar­go pla­zo fo­men­ta una re­fle­xión en­tre la so­cie­dad que re­fuer­za las ideas de iz­quier­da. Us­ted sos­tie­ne que Es­pa­ña es de cen­troiz­quier­da. ¿Por qué? Por­que se­gún las en­cues­tas los es­pa­ño­les se si­túan por tér­mino me­dio en el 4,6 en una es­ca­la de 1 a 10, don­de 1 es la ex­tre­ma iz­quier­da y 10 la ex­tre­ma de­re­cha. ¿Y no se­rá que los es­pa­ño­les di­cen que son de iz­quier­das en las en­cues­tas pe­ro lue­go no lo son tan­to? No, es mu­cho más que una eti­que­ta. Los es­pa­ño­les son más par­ti­da­rios de las po­lí­ti­cas so­cia­les que el res­to de los eu­ro­peos y son muy to­le­ran­tes en cues­tio­nes co­mo la ho­mo­se­xua­li­dad, el lai­cis­mo... Pe­ro si los es­pa­ño­les son de cen­troiz­quier­da, ¿por qué la ma­yo­ría de las re­gio­nes es­tán go­ber­na­das por el PP y Ra­joy es­tá a pun­to de ser el pre­si­den­te? Por­que no so­lo se vo­ta por ra­zo­nes ideo­ló­gi­cas, sino que tam­bién se tie­nen en cuen­ta las ca­pa­ci­da­des de los par­ti­dos, y en­tre los es­pa­ño­les se ha ins­ta­la­do la idea de que la eco­no­mía va me­jor con el PP. ¿Por qué los es­pa­ño­les no cas­ti­ga­ron a los co­rrup­tos en las elec­cio­nes au­to­nó­mi­cas? Por­que aho­ra mis­mo el mo­tor fun­da­men­tal del vo­to tie­ne que ver con la cri­sis. Ha­ble­mos del 20-N. ¿Pue­de to­da­vía Ru­bal­ca­ba ga­nar las elec­cio­nes ge­ne­ra­les? La si­tua­ción es muy di­fí­cil, pe­ro si hay al­guien ca­paz de echar el pul­so de la bue­na ges­tión al PP, ese es Ru­bal­ca­ba, al que los ciu­da­da­nos tie­nen por al­guien efi­caz. ¿Y qué tie­ne que ha­cer Ru­bal­ca­ba pa­ra ga­nar? ¿Cen­trar­se o ir­se a la iz­quier­da? No creo en ese di­le­ma. Los ciu­da­da­nos de iz­quier­da y los de cen­tro pien­san lo mis­mo so­bre la edu­ca­ción, la sa­ni­dad, los im­pues­tos, el lai­cis­mo... El úni­co asun­to en don­de es­tán di­vi­di­dos es en el re­la­ti­vo a la des­cen­tra­li­za­ción del Es­ta­do. En Es­pa­ña no hay par­ti­dos de ex­tre­ma de­re­cha en el Par­la­men­to, a di­fe­ren­cia del res­to de Eu­ro­pa. ¿So­mos me­nos ra­di­ca­les? No, lo que pa­sa es que aquí la gen­te de ex­tre­ma de­re­cha, que es mi­no­ri­ta­ria, vo­ta al PP. El he­cho de que el PP aglutine a ese elec­to­ra­do ha­ce más di­fí­cil que se or­ga­ni­cen por su cuen­ta.

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