“Pre­fe­ri­ría ser fa­mo­so por mis in­ves­ti­ga­cio­nes”

Tiempo - - ZOOM - SCOTT E. FAHL­MAN C. HORSTEN (DPA)

Ha­ce años al pro­fe­sor de In­te­li­gen­cia Ar­ti­fi­cial es­ta­dou­ni­den­se Scott E. Fahl­man le gus­ta­ba en­viar a sus com­pa­ñe­ros bro­mas y co­men­ta­rios sar­cás­ti­cos por co­rreo, pe­ro a me­nu­do no le en­ten­dían. ¿So­lu­ción? In­ven­tó el ‘smi­ley’ :-). Hoy la Red no pue­de vi­vir sin sus son­ri­sas.

¿Có­mo des­cu­brió el smi­ley?

Fue en 1982 y en­ton­ces en Es­ta­dos Uni­dos ha­bía un In­ter­net muy pri­mi­ti­vo que co­nec­ta­ba va­rias uni­ver­si­da­des y cen­tros de in­ves­ti­ga­ción. Un día me vino a la men­te la com­bi­na­ción :-) y la com­par­tí por mail con un co­le­ga.

¿Qué pa­só des­pués?

Les en­can­tó. Lue­go In­ter­net co­men­zó a ex­pan­dir­se y, en­tre­tan­to, a mí se me ha dis­tin­gui­do co­mo in­ven­tor, y cuan­do la gen­te es­cu­cha mi nom­bre a me­nu­do me pi­de un au­tó­gra­fo. Es real­men­te cu­rio­so ser fa­mo­so por eso. Pre­fe­ri­ría ser­lo por mi in­ves­ti­ga­ción.

Aho­ra mu­chos pro­gra­mas cam­bian su icono por una ca­ra ama­ri­lla. ¿Qué pien­sa?

Me pa­re­ce feo y ade­más aca­ba con el desafío de in­ven­tar los pro­pios smi­leys.

¿No cree que abu­sa­mos un po­co de su icono?

Se exa­ge­ran y se uti­li­zan de­ma­sia­do. Lo co­rrec­to se­ría, tal vez, uno o dos por mail, pe­ro de mí se es­pe­ra al me­nos uno, de lo con­tra­rio la gen­te que­da decepcionada.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.