LOS PE­LOS DEL CO­LE­TAS

Tiempo - - CARTA DEL DIRECTOR -

Los ofi­cia­les in­gle­ses de­cían, so­lo me­dio en bro­ma, que no hu­bie­ran ga­na­do la gue­rra si Hitler no hu­bie­ra es­ta­do de su par­te. Por­que ese ge­nio en en­ga­tu­sar en ple­na cri­sis a las ma­sas no te­nía ni idea del ar­te mi­li­tar. Hoy y aquí, los

po­pu­la­res han si­do los pri­me­ros sor­pren­di­dos por su éxi­to, que han con­se­gui­do por los pe­los, muy lar­gos, del Co­le­tas, al que ni el re­cha­zo de mu­chos de sus po­si­bles vo­tan­tes le ha he­cho rec­ti­fi­car, ro­dea­do so­lo de adu­la­do­res y sin po­si­bles alia­dos, ale­ja­dos por su pre­po­ten­cia. El Je­fe ha au­men­ta­do la cri­sis que mi­llo­nes de ciu­da­da­nos es­pe­ra­ban que con­tri­bu­ye­ra a re­sol­ver. Car­los Gi­ral­do Llanes. MA­DRID

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.