USA­DO

SANTANA SE­RIE III 88

Todo Terreno - - TT_SUMARIO - TEX­TO Y FO­TOS: C. RA­MÍ­REZ. VEHÍCU­LO DE LA CO­LEC­CIÓN DE BUENAVENTURA RO­JAS.

DE LA MANO DE SANTANA, LA SE­RIE III LLE­GÓ MUY TAR­DE A ES­PA­ÑA. AUN­QUE INCORPORABA IM­POR­TAN­TES AVAN­CES, PO­NER­SE HOY A SUS MAN­DOS SU­PO­NE VIA­JAR EN EL TIEM­PO

La se­rie III su­pu­so un no­ta­ble avan­ce tec­no­ló­gi­co pa­ra Land Rover. En­tre las me­jo­ras que tra­jo des­ta­can una ca­ja de cam­bios sin­cro­ni­za­da (in­clui­da en los úl­ti­mos se­rie IIA), me­jo­ras en la sus­pen­sión, re­co­lo­ca­ción de los ins­tru­men­tos fren­te al conductor y, lo más im­por­tan­te: di­rec­ción asis­ti­da y fre­nos de dis­co pa­ra al­gu­nas ver­sio­nes.

En cual­quier ca­so, nos en­con­tra­mos an­te un vehícu­lo pre­vio a los ochen­ta, ba­rre­ra que mar­ca una gran di­fe­ren­cia en el mun­do de la au­to­mo­ción, ya que, a par­tir de en­ton­ces, el con­fort y la er­go­no­mía co­mien­zan a ad­qui­rir el má­xi­mo pro­ta­go­nis­mo.

El sal­pi­ca­de­ro ya no es me­tá­li­co y, aun­que bri­llan por su au­sen­cia el ais­la­mien­to tér­mi­co y acús­ti­co o los guar­ne­ci­dos, se no­ta un cam­bio fren­te a los se­rie II. Y ocu­rre lo mis­mo en la conducción; no es un cam­bio ra­di­cal, pe­ro es más fá­cil adap­tar­se a sus pe­cu­lia­ri­da­des que an­ta­ño. En cual­quier ca­so, no es un vehícu­lo pa­ra ir rá­pi­do ni mu­cho me­nos. Man­te­ner más de 60 o 70 ki­ló­me­tros por ho­ra co­mo cru­ce­ro no re­sul­ta sen­ci­llo.

Du­ro de sus­pen­sión, con una to­tal au­sen­cia de di­rec­ción asis­ti­da y con fre­nos de tam­bor, el Se­rie III 88 nos si­túa en otra épo­ca, don­de el pi­lo­to te­nía que es­for­zar­se en sa­car par­ti­do

del vehícu­lo. No obs­tan­te, al vo­lan­te y una vez fa­mi­lia­ri­za­do con sus cua­tro pa­lan­cas, po­de­mos dis­fru­tar tra­tan­do de que el pro­pul­sor se encuentre en su tra­mo idó­neo de re­vo­lu­cio­nes du­ran­te la ma­yor par­te del tiem­po que sea po­si­ble.

Si en­ten­de­mos el vehícu­lo co­mo lo que es y no nos lo plan­tea­mos co­mo un 4x4 mo­derno, la conducción re­sul­ta di­ver­ti­da, y po­co a po­co ire­mos no­tan­do có­mo po­de­mos ir li­ge­ros, que no rá­pi­dos, por ca­mi­nos y ca­rre­te­ras ve­ci­na­les, que son su há­bi­tat na­tu­ral.

En un uso nor­mal ti­ran­do a tran­qui­lo, se pue­de con­for­mar con unos diez li­tros de ga­só­leo ca­da 100 ki­ló­me­tros, pe­ro, si lo ex­pri­mi­mos, su­birá al­guno más. El cam­bio, con to­das las ve­lo­ci­da­des sin­cro­ni­za­das, no es nin­gu­na ma­ra­vi­lla y man­tie­ne el ca­rác­ter me­tá­li­co de la se­rie an­te­rior. Lo que me­nos nos gus­ta de es­tos co­ches son los fre­nos de tam­bor, que obli­gan a con­du­cir con mu­cha an­ti­ci­pa­ción y te de­jan “ven­di­do” an­te una emer­gen­cia. La di­rec­ción me­cá­ni­ca es otro de los pun­tos que mar­ca sus tiem­pos. Apren­der a con­tro­lar el vehícu­lo es un ejer­ci­cio que con­vier­te la conducción en ex­ci­tan­te.

En el uso to­do­te­rreno, no to­do es po­ten­cia y trac­ción. La ha­bi­li­dad y la sen­ci­llez son pro­pias de los TT clá­si­cos; to­do un mun­do por des­cu­brir.

Sin guar­ne­ci­dos ni plás­ti­cos que ab­sor­ban rui­dos y el ca­lor de la me­cá­ni­ca la conducción en ve­rano pue­de ser complicada, pe­ro el placer de con­du­cir es­te vehícu­lo no es­tá en su con­fort, sino en su ca­pa­ci­dad pa­ra ha­cer­nos re­tro­ce­der en el tiem­po. No se tra­ta de bus­car pres­ta­cio­nes, sino en do­mar sus hie­rros pa­ra que avan­ce por to­do ti­po de te­rre­nos con ha­bi­li­dad y de­ter­mi­na­ción. TT

SIE­TE PLA­ZAS Y SIE­TE HO­JAS. El Se­rie III cor­to po­día alo­jar a sie­te ocu­pan­tes. El eje tra­se­ro so­por­ta la ca­rro­ce­ría me­dian­te ba­lles­tas de sie­te ho­jas; el de­lan­te­ro cuen­ta na­da me­nos que con diez ho­jas.

CUA­TRO PA­LAN­CAS. Freno de mano apar­te, el conductor dis­po­ne de cua­tro pa­lan­cas, pe­ro su uso es bas­tan­te sen­ci­llo. De iz­quier­da a derecha: ca­ja de cam­bios, co­ne­xión del tren de­lan­te­ro (ama­ri­lla), re­duc­to­ra (ro­ja) y over­dri­ve (ne­gra) .

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.