ANNETTE BENING

En­tre­vis­ta a la ac­triz de Las es­tre­llas de ci­ne no mue­ren en Li­ver­pool.

Vanity Fair (Spain) - - CONTENTS - – DA­NIEL MARTÍNEZ MANTILLA

“NO CREO QUE SER AC­TO­RES NOS HA­YA ACERCADO MÁS A WARREN [BEATTY] Y A MÍ”

P ocas in­tér­pre­tes pue­den com­pe­tir en ele­gan­cia y ca­ris­ma con Annette Bening ( Kan­sas, 1958). No es la pri­me­ra vez que un di­rec­tor pien­sa en la ac­triz pa­ra dar vi­da a una di­va ( Co­no­cien­do a Ju­lia le dio una de sus cua­tro no­mi­na­cio­nes al es­qui­vo Os­car), pe­ro no ha­bía na­die me­jor que ella pa­ra pro­ta­go­ni­zar Las es­tre­llas de ci­ne no mue­ren en Li­ver­pool, la her­mo­sa his­to­ria de amor que man­tu­vie­ron Pe­ter Tur­ner, un as­pi­ran­te a ac­tor sa­li­do de una fa­mi­lia obre­ra, y Glo­ria Graha­me, la es­tre­lla del Holly­wood do­ra­do que se en­fren­tó al ol­vi­do y a la en­fer­me­dad en sus úl­ti­mos años de vi­da. SU REL ACIÓN CON L A FA­MA ES AGRIDULCE “¿Es la fa­ma al­go bueno o al­go ma­lo? No lo sé. Tra­to de no preo­cu­par­me por esas co­sas. La gen­te me di­ce co­sas muy bo­ni­tas por la ca­lle. Otras ve­ces me in­co­mo­da re­ci­bir tan­ta aten­ción”. NO OL­VI­DA DE DÓN­DE VIE­NE “Ten­go suer­te de po­der ha­cer lo que quie­ro. Aún re­cuer­do cuan­do era jo­ven y me preo­cu­pa­ba si iba a te­ner tra­ba­jo. Pe­ro en mi vi­da hay tan­tas co­sas que ser una es­tre­lla de ci­ne no tie­ne na­da que ver con mi día a día. Yo voy a lo mío y ya es­tá. Aun­que en­tien­do que es al­go di­fí­cil de ver des­de fue­ra”. L O SUY O ERA PU­RO T E ATRO “Es­tu­ve mu­cho tiem­po ha­cien­do obras de tea­tro. Cuan­do em­pe­cé a ro­dar pe­lí­cu­las, te­nía ca­si 30 años. Ni si­quie­ra era una gran afi­cio­na­da al ci­ne”. Y ESO L E V INO BIEN “Creo fue al­go va­lio­so pa­ra po­der ver las co­sas con pers­pec­ti­va. En cier­to mo­do, es más fá­cil si te vuel­ves co­no­ci­do cuan­do eres ma­yor. Tie­nes ex­pe­rien­cias de vi­da similares a las de la gen­te nor­mal y es­tás me­nos ex­pues­to”. COMPART IR PROF ESIÓN CON SU MA­RI­DO NO E S L A C L AV E DE SU ESTABILIDAD La fa­ma de se­duc­tor de Warren Beatty era le­gen­da­ria, pe­ro al­go cam­bió cuan­do coin­ci­die­ron en el ro­da­je de Bugsy. Lle­van más de 25 años ca­sa­dos y tie­nen cua­tro hi­jos. “Creo que a ve­ces pue­de ser más di­fí­cil man­te­ner una re­la­ción es­ta­ble con una per­so­na que se de­di­ca a lo mis­mo que tú. No hablo so­lo de la in­dus­tria del ci­ne, sino de cual­quier tra­ba­jo. No ten­go nin­gu­na mo­ra­le­ja al res­pec­to, pe­ro no creo que ser ac­to­res nos ha­ya acercado más a Warren y a mí”. VI­VIÓ L A DE­BA­CLE DE LOS OS­CAR DES­DE CA­SA Bening no es­ta­ba en la ce­re­mo­nia en la que su ma­ri­do y Fa­ye Du­na­way anun­cia­ron por error que La La Land ha­bía ga­na­do el Os­car. “Lo vi en ca­sa con mi hi­ja. No en­ten­día­mos lo que es­ta­ba pa­san­do. Aca­ba­mos gri­tan­do, aun­que creo que Warren lle­vó bien la si­tua­ción. ¡Qué mo­men­to tan di­fí­cil!”. L E CUE S TA V ERSE EN PANTA L L A “En oca­sio­nes me gus­ta lo que veo. Otras me en­can­ta. Pe­ro la ma­yo­ría de las ve­ces soy muy crí­ti­ca y me cues­ta dis­fru­tar con mis pe­lí­cu­las. Cuan­do pa­sa el tiem­po, me re­sul­ta más fá­cil verlas, aun­que siem­pre hay co­sas que me gus­ta­ría ha­ber he­cho de otra ma­ne­ra. Ge­ne­ral­men­te con una apro­xi­ma­ción más sim­ple”. PE TER Y GLO­RIA ERAN UNA PARE JA MÁS “Creo que ellos no se veían co­mo una pa­re­ja es­pe­cial. Glo­ria nun­ca ha­bía co­no­ci­do a na­die co­mo él. Ella ha­bía te­ni­do re­la­cio­nes muy com­pli­ca­das. Pe­ter le hi­zo la vi­da más fá­cil. La na­tu­ra­le­za de su re­la­ción (su di­fe­ren­cia de edad, el pa­sa­do co­mo es­tre­lla de ci­ne de ella, la in­com­pren­sión del en­torno) era irre­le­van­te pa­ra ellos. Sim­ple­men­te se que­rían”. CREÓ A GLO­RIA A TRA­VÉS DE UN RE­CUER­DO “En reali­dad no sa­be­mos mu­cho so­bre ella. Me ins­pi­ré en la vi­sión de Pe­ter pa­ra dar­le for­ma. Él la ado­ra­ba. La veía y que­ría de una for­ma nue­va pa­ra ella. Creo que mu­chos hom­bres se enamo­ra­ron de ella, pe­ro nin­guno co­mo Pe­ter. Él no ha­bía es­cri­to na­da an­tes, pe­ro ese li­bro na­ció de su co­ra­zón y de la ne­ce­si­dad de ha­cer jus­ti­cia a Glo­ria. Mu­cha gen­te ha es­cri­to so­bre sus ro­man­ces con es­tre­llas de ci­ne, pe­ro es­ta his­to­ria es es­pe­cial”. SE PRE­PA­RÓ EL PER­SO­NA­JE A FON­DO “La ac­triz se en­tre­gó de lleno en su afán por in­mor­ta­li­zar la fi­gu­ra de Glo­ria Graha­me. El di­rec­tor Paul McGui­gan se que­dó im­pac­ta­do tras su pri­mer en­cuen­tro con Bening. “Apa­re­ció con 10 li­bros y un mon­tón de no­tas y du­das. No sa­bía que era tan me­tó­di­ca. Era, al mis­mo tiem­po, una maes­tra y una apren­diz. Ha­bía he­cho los de­be­res en ca­sa, se sa­bía el guion me­jor que na­die y te­nía un mon­tón de pre­gun­tas. Y el pri­mer día de ro­da­je lle­gó la ma­gia”. RO­DAR EN LI­VER­POOL FUE A LGO MARAVILLOSO “Creo que nun­ca ha­bía es­ta­do allí. Vi­si­ta­mos la ciu­dad un par de ve­ces an­tes de ro­dar. In­clu­so es­tu­vi­mos en la ca­sa en la que vi­vie­ron Pe­ter y Glo­ria. Ju­lie Wal­ters [ la ma­dre de Pe­ter Tur­ner en la fic­ción] ha­bía he­cho obras en Li­ver­pool. Nos con­tó mu­chas co­sas de la ciu­dad. Hay un mu­seo de la es­cla­vi­tud muy in­tere­san­te. ¡Por no ha­blar de que es la ca­sa de los Beatles!”.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.