El país de las in­fu­sio­nes

El Observador Fin de Semana - Lugares - - Lugares -

El ca­fé y el té son la cla­ve en una pa­ra­da pa­ra ini­ciar una con­ver­sa­ción en un lo­cal, acom­pa­ña­dos de un nar­gui­le, un bo­ca­do dul­ce de pis­ta­cho o un ba­kla­va; en to­do mo­men­to y to­do lu­gar es­tas be­bi­das es­tán pre­sen­tes en Es­tam­bul. El ca­fé tur­co es fuer­te co­mo un es­pres­so –y en ta­za pe­que­ña– y con bo­rra. Por su­pues­to que tam­bién se pue­de con­se­guir ca­fé ame­ri­cano, ca­pu­chino y to­das las va­rian­tes que se en­cuen­tran en cual­quier ciu­dad del mun­do. Pe­ro pa­ra los ca­fe­te­ros an­da­rie­gos es una obli­ga­ción pro­bar el ca­fé tur­co. El té es otra his­to­ria: el más co­mún es el tur­kish – el té ne­gro– o los de sa­bo­res fru­ta­les –el de li­món y el de man­za­na son los más co­mu­nes–. Tam­bién se be­be en en­va­se pe­que­ño, so­lo que en unos pe­que­ños va­si­tos de vi­drio (ti­po shot), con asas de me­tal pa­ra no que­mar­se. En ge­ne­ral los tur­cos lo to­man sin agre­gar­le nin­gún en­dul­zan­te, pe­ro siempre ofre­cen pe­que­ños cu­bos de azú­car. Los ha­bi­tan­tes de es­ta ciu­dad son muy cor­dia­les y sim­pá­ti­cos, y siempre es­tán dis­pues­tos a in­vi­tar a los tu­ris­tas con un té, y no acep­tan un “no, gra­cias” co­mo res­pues­ta.

JECHSTRA-FLICKR

Newspapers in Spanish

Newspapers from Uruguay

© PressReader. All rights reserved.