Why this year's Har­vest Moon was unique

La Semana - - TEMAS | SALUD Y ENTRETENIMIENTO -

Pare­cerá más grande de lo usual, lo que hace un her­moso es­pec­táculo. La llamada Luna de la cosecha llega cada año a fi­nales de sep­tiem­bre, o al­gu­nas ve­ces a comien­zos de oc­tubre, y se le­vanta al anochecer en el hor­i­zonte con un brillo par­tic­u­lar­mente cau­ti­vador.

Se trata de la Luna llena más próx­ima al equinoc­cio de otoño.

Se difer­en­cia de las otras Lu­nas llenas en que, du­rante esta época del año en el hem­is­fe­rio norte, sale casi a la misma hora cada día, con una variación de ape­nas unos 30 min­u­tos.

Eso hace que se la pueda ver el­e­varse poco de­spués de la caída del Sol y causa la im­pre­sión de que hay Luna llena du­rante var­ios días con­sec­u­tivos.

Su nom­bre se orig­ina en el he­cho de que, antes de la in­ven­ción de la elec­t­ri­ci­dad, su luz "adi­cional" daba los agricul­tores más tiempo para recoger la cosecha antes de la lle­gada del in­vierno.

Aunque la Luna de la cosecha no es nece­sari­a­mente más grande que el resto, la de 2016 se vio un poco más grande de lo ha­bit­ual.

Esto se de­bió a que se en­con­traba próx­ima al peri­geo, el punto más cer­cano a la Tierra a lo largo de su ór­bita.

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