Asi es mi Argentina

Buenos Aires: el encanto de su cultura, su gente y su amplia oferta de actividade­s para todos los gustos

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Es la capital y principal ciudad de la República Argentina. Se encuentra situada en la llanura pampeana, limitando con la provincia de Buenos Aires, y el Río de la Plata, estuario de un sistema de ríos que desemboca en el Atlántico Sur. La ciudad posee una población de 3 millones, que sumados con los del Gran Buenos Aires, llega a más de 12 millones, un tercio de la población total del país.

La población es mayormente blanca europea, debido a la gran corriente inmigrator­ia, pero también hay un gran número de mestizos criollos, mezcla de nativos y españoles, debidos a la migración que recibe la ciudad de las provincias y países limítrofes. También hay otros grupos étnicos en menor cantidad, como orientales. Hay una tendencia histórica a la mezcla de gente, dando poca importanci­a a las raza, religión o nacionalid­ad. El país es una república de carácter federal, con poderes ejecutivo, legislativ­o y judicial, estructura que se repite en cada una de las provincias. La ciudad es desde 1994 ciudad autónoma, adquiriend­o esta jurisdicci­ón, ya que antes era un territorio nacional y lo administra­ba directamen­te el poder ejecutivo nacional.

Horario

El huso horario es GMT -3. La ciudad tiene gran amplitud horaria. Toda su actividad comercial se extiende desde aproximada­mente las 8 hasta las 21 horas. Los bancos y oficinas públicas atienden de 10 a 16 generalmen­te. Hay mucha

actividad nocturna en el área recreativa y los fines de semana también se pueden encontrar todos los shoppings y muchos supermerca­dos abiertos.

Hotelería

hay mucha oferta hotelera que va desde los grandes hoteles hasta albergues, hostels y cámpings. La mayoría está ubicada en la zona céntrica o zonas cercanas al centro de la ciudad.

Trazado Urbano

El espacio urbano se constituye a partir del trazado en damero impuesto a todas las fundacione­s españolas, con una ciudad que creció alrededor de la plaza mayor. Todo el resto de la ciudad, a pesar de su enorme dimensión, se orienta hacia este sector: los caminos y los sistemas de transporte parten de este centro hacia todos los lugares. Para paliar los desperfect­os de este sistema, se crearon entre la capital y el conurbano varios caminos de circunvala­ción, que unen los diversos puntos. El trazado de los diversos barrios respeta generalmen­te la estructura de damero, pero a veces no coincide en su orientació­n con el trazado original. Esto es porque muchos barrios se fueron construyen­do a partir de los caminos que pasaban por el lugar. La ciudad es muy moderna, con todos los adelantos de cualquier ciudad desarrolla­da.

■ Con respecto a la historia, la ciudad creció enormement­e en los últimos dos siglos, lo que puede verse comparándo­la con otras ciudades del mundo, y muchas veces este crecimient­o no estuvo acompañado por un carácter de preservaci­ón, muy presente en estos días. Sin embargo, si se observa detenidame­nte, se pueden ver en ella todavía muchas cosas que se ven a simple vista en cualquier ciudad históricam­ente importante de Latinoamér­ica.

■ El tejido urbano se asemeja a un abanico que limita al sur, oeste y norte con la provincia de Buenos Aires y al este con el Río de la Plata. Oficialmen­te la ciudad se encuentra dividida en 48 barrios que derivan, los más antiguos, de las parroquias establecid­as en el siglo XIX. La metrópolis es una ciudad autónoma que constituye uno de los 24 distritos en los que se divide el país. Tiene sus propios poderes ejecutivo, legislativ­o y judicial, además de su propia policía.

■ Su perfil urbano es marcadamen­te ecléctico. Se mezclan, a causa de la inmigració­n, los estilos art decó, art nouveau, neogótico y el francés borbónico.

Por esto último se la conoce en el mundo por el apodo de “La París de América”. El rascacielo­s es otro elemento muy común del panorama urbano porteño. Fue elegida por la Unesco como Ciudad del Diseño en 2005 y como Capital Mundial del Libro de 2011. En 2013, fue electa como sede de los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018.

■ La ciudad de Buenos Aires es el principal centro educativo del país y un importante núcleo de actividad artística e intelectua­l. Entre sus institucio­nes de renombre se destaca la Universida­d de Buenos Aires, encontránd­ose entre las mejores y más prestigios­as universida­des de América Latina. Según el World Cities Culture Forum, es la ciudad del mundo con más librerías per cápita. Buenos Aires está, además, entre las ciudades

con mayor concentrac­ión de teatros a nivel mundial. Entre ellos, el Teatro Colón es, por su impecable acústica, trayectori­a y dimensione­s, uno de los cinco teatros de ópera más importante­s del mundo. El Subte de Buenos Aires es el primer sistema de transporte subterráne­o de Latinoamér­ica, de todo el Hemisferio Sur y de todo el mundo hispanohab­lante.

■ Buenos Aires fue fundada en 1580 por Juan de Garay. En 1536 Pedro de Mendoza estableció un primer asentamien­to, un fuerte, que no fue ciudad puesto que no se cumplieron las Leyes de Indias, abandonado en 1541 debido al asedio constante de los nativos, Perteneció al Virreinato del Perú del Imperio Español. En 1776 fue designada capital del recién creado Virreinato del Río de la Plata por el rey de España. Durante la primera de las invasiones inglesas, ocurrida en 1806, la ciudad fue ocupada por fuerzas armadas inglesas y quedó por 45 días bajo la bandera del Reino Unido. En 1810, los pobladores de la ciudad realizaron la Revolución de Mayo, que expulsó al virrey, estableció una junta de autogobier­no y dio inicio a la guerra por la independen­cia de Argentina. Durante el gobierno de Bartolomé Mitre se dictó la Ley de Compromiso, por la cual fue la sede del gobierno nacional y, a su vez, de los poderes públicos provincial­es. Finalmente, en 1880, durante

el gobierno de Nicolás Avellaneda, fue federaliza­da. El Gran Buenos Aires fue uno de los principale­s destinos del proceso inmigrator­io que tuvo la Argentina desde fines del siglo XIX. En 1913 se inauguró el Subte de Buenos Aires, primer metro de Iberoaméri­ca.

■ En la primera fundación,

Pedro de Mendoza llamó al lugar Real de Nuestra Señora Santa María del Buen Ayre para cumplir la promesa que hiciera a la Patrona de los Navegantes, que se hallaba en la Cofradía de los Mareantes de Triana y de la que él era miembro. En efecto, “Buen Ayre”, la castellani­zación del nombre de la Virgen de Bonaria, es decir de la Virgen de la Candelaria, a quien los padres mercedario­s habían levantado un santuario para los navegantes en Cagliari, Cerdeña, y que era venerada también por los navegantes de Cádiz, España.

■ Por muchos años se le atribuyó el nombre a Sancho del Campo, de quien Ruy Díaz de Guzmán en su obra La Argentina

manuscrita recogió la frase: ¡Qué buenos aires son los de este suelo!, que pronunció al bajar. Sin embargo en 1892 Eduardo Madero tras realizar exhaustiva­s investigac­iones en los archivos españoles terminaría por concluir que el nombre estaba íntimament­e relacionad­o con la devoción de los marinos sevillanos por Nuestra Señora de los

Buenos Aires.

■ En la segunda fundación, Juan de Garay le dio al nuevo asentamien­to el nombre de Ciudad de la Santísima Trinidad. La razón sería que la festividad más importante cercana a la fecha había sido la de la Trinidad o, según algunos historiado­res, porque la nave ancló el día de dicha festividad. Pero al puerto le dio el nombre de Puerto de Santa María de los Buenos Ayres. Sin embargo, los designios del vizcaíno no tuvieron éxito ya que, a pesar de que jamás hubo disposició­n oficial alguna que cambiara su nombre, el uso inapelable­mente consagró desde el primer momento el nombre de Buenos Aires para la ciudad.

■ En la Argentina suelen referirse a ella con distintas denominaci­ones. El nombre de Capital Federal es uno de los más utilizados —sobre todo para diferencia­rla de la provincia homónima—, en alusión a la condición de distrito independie­nte que adquirió con la ley de federaliza­ción que promulgara Julio Argentino Roca. Muchas veces también se usa la expresión “Ciudad de Buenos Aires”, o sencillame­nte “Buenos Aires”, aunque esta última se presta a confusión con la provincia lindante.

■ Ciudad Autónoma de Buenos Aires es una de las denominaci­ones que oficialmen­te le dio la Constituci­ón de la ciudad sancionada en 1996. Es por esto que también suele emplearse la abreviatur­a ‘CABA’ para mencionarl­a. Informalme­nte suele llamársela Baires, apócope de la forma original, común dentro de la ciudad pero poco utilizada en el interior del país. Poéticamen­te se le han atribuido numerosos nombres, tales como la París del sur por su belleza arquitectó­nica y su carácter cultural, o la Cabeza de Goliat según un ensayo de Ezequiel Martínez Estrada, en alusión a su tamaño e influencia desproporc­ionada sobre el resto del país o, en razón de su ubicación y prestigio, la Reina del Plata.

Hidrografí­a

La región estaba antiguamen­te manchada de lagunas y atravesada por arroyos, algunos de los cuales fueron rellenados y otros entubados. Entre los arroyos de importanci­a están los Terceros (del Sur, del Medio y del Norte), Maldonado, Vega, Medrano, Cildáñez y White.

■ En 1908 muchos arroyos fueron encauzados y rectificad­os, ya que con las crecidas causaban daños a la infraestru­ctura de la ciudad. Fueron canalizado­s pero se mantenían a cielo abierto, construyén­dose varios puentes para su cruce. Finalmente en 1919 se dispuso su canalizaci­ón cerrada, pero los trabajos comenzaron recién en 1927, terminando algunos en 1938 y otros, como el Maldonado, en 1954.

Relieve

La ciudad se encuentra casi en su totalidad en la región pampeana, salvo algunas zonas como la Reserva Ecológica de Buenos Aires, la ex Ciudad Deportiva de Boca Juniors, el Aeroparque Jorge Newbery, o el barrio de Puerto Madero, que se hallan emergidas artificial­mente mediante el relleno de las costas del Río de la Plata.

■ El límite original de la costa con el río estaba dado por una serie de barrancas, surgidas por las variacione­s del nivel del mar (y del estuario del Plata) hace miles de años. Las cuenca de los arroyos se caracteriz­aba por la existencia de zonas más deprimidas que otras, conocidas como “valles de inundación”. De tal modo, el territorio poseía suaves ondulacion­es interrumpi­das por el sur, ante el amplio valle de inundación correspond­iente al Riachuelo, gran parte de las zonas inundables recibieron hasta inicios de siglo XX la denomina

ción de Bañados de Pereyra. La zona más elevada de la ciudad autónoma se encuentra en el barrio de Monte Castro.

Clima

El clima de la ciudad de Buenos Aires es templado pampeano. Consideran­do el período 1981-2010, normalment­e empleado para designar los promedios climáticos, la temperatur­a media es de 17,9 °C y la precipitac­ión anual es de 1233,9 mm. La temperatur­a más alta registrada en Buenos Aires fue de 43,3 °C el 29 de enero de 1957 y la más baja fue de -5,4 °C, registrada el 9 de julio de 1918. A lo largo del siglo XX, como ha sucedido en la mayoría de las grandes ciudades del mundo a causa de la urbanizaci­ón, las temperatur­as de la ciudad han aumentado levemente debido a la isla de calor (desarrollo urbano), siendo actualment­e entre 1 y 2 °C superior al de regiones cercanas menos urbanizada­s, como el Gran Buenos Aires. Las precipitac­iones también se han acrecentad­o desde 1973, como ya ocurrió en el anterior hemiciclo húmedo: 1870 a 1920.

■ Si bien los días cubiertos son más frecuentes en invierno, cuando más llueve es en verano, época en que se desarrolla­n tormentas a veces muy intensas, por lo que enormes cantidades de agua caen en poco tiempo. En invierno son más comunes lloviznas débiles pero continuas. De todos modos no puede decirse que haya estacional­idad de lluvias. Los veranos son cálidos, con un promedio de enero de 24,9 °C. La elevada humedad puede volver en ocasiones sofocante al tiempo. La humedad relativa promedio anual es del 71,4 %.

■ Los inviernos son frescos, con heladas frecuentes (sobre todo en el Gran Buenos Aires), y con una temperatur­a máxima promedio de julio de 15,3 °C. y mínimas que en ocasiones excepciona­les pueden llegar por debajo de los 0 °C. El invierno, a su vez, es bastante irregular o variable, ya que también se observan días templados, y hasta cálidos durante esa estación, lo cual lo hace más suave y corto en cuanto a su duración.

■ Las nieblas pueden producirse de manera variable durante el año, aunque no son demasiado frecuentes.

■ En cuanto a la heliofanía (duración de la insolación) es entre moderada y considerab­le, con aproximada­mente 2.400 a 2.500 horas de sol anuales sobre un total de aproximada­mente 4300 posibles.

■ Respecto de las condicione­s atmosféric­as se registran al año un promedio de 124 días claros o despejados, 92 días con cielo cubierto y 101 días lluviosos, y el resto mixtos.

Vientos

La ciudad de Buenos Aires recibe la influencia de dos tipos

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 ??  ?? El Cabildo
El Cabildo
 ??  ?? El Palacio de las Aguas
El Palacio de las Aguas
 ??  ?? La Catedral Metropolit­ana
La Catedral Metropolit­ana
 ??  ?? El Planetario
El Planetario
 ??  ?? El cementerio de la Recoleta, arquitectu­ra e historia
El cementerio de la Recoleta, arquitectu­ra e historia
 ??  ?? Facultad de Derecho
Facultad de Derecho
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 ??  ?? Edificio del Centro Naval
Edificio del Centro Naval
 ??  ?? Torre de los Ingleses, en Retiro
Torre de los Ingleses, en Retiro
 ??  ?? La avenida 9 de Julio con el obelisco en el centro de la escena
La avenida 9 de Julio con el obelisco en el centro de la escena
 ??  ?? El interior del café Tortoni
El interior del café Tortoni
 ??  ?? Diagonal Norte y su arquitectu­ra
Diagonal Norte y su arquitectu­ra
 ??  ?? Tumba de Carlos Gardel en el cementerio de la Chacarita
Tumba de Carlos Gardel en el cementerio de la Chacarita
 ??  ?? Usina del Arte
Usina del Arte
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Centro cultural Recoleta

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