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Por qué la persona quejosa sufre y vive insatisfec­ha

- POR NORBERTO ABDALA

Tengo un problema que me aflige: mi novia es hermosa y muy inteligent­e, pero se la pasa quejando de todo y por momentos nadie la aguanta. Mis amigos dicen que la corte. Tengo dudas de casarnos y que no cambie. ¿Me puede dar una opinión? Gracias. R.Q.D., Pilar. mún que pocas cosas caigan bien y es habitual que se considere una víctima, sea de las circunstan­cias o del accionar de otros individuos. Algunos hasta tienden a interpreta­r en cualquier acontecimi­ento una suerte de intención en su contra para perjudicar­lo.

Muchas veces la queja es un intento disimulado de realzarse a sí mismo para lo cual necesita devaluar a los demás, una manera sutil de señalar lo que considera sus propias virtudes.

Si bien la persona quejosa sabe que no cambiará la realidad o las cosas que la generan, quiere poner en evidencia que éstas no le caen bien.

El quejoso concentra su atención en lo negativo y sus palabras son la expresión de esos pensamient­os como un intento de liberarse de su sufrimient­o y expresar su disconform­idad. Quien se queja es una persona que sufre y no sabe lidiar con la frustració­n de manera diferente.

Viven disgustado­s y llegan a apesadumbr­ar e irritar a los demás ya que la queja es contagiosa y predispone a los demás a quejarse de quien se queja. Un dicho español dice: “El que con lobos anda, a aullar aprende”.

El investigad­or S. Parton afirma que todo estado emocional siempre es contagioso, por la cual la convivenci­a con una persona quejosa suele afectar a quien lo escucha. A través de las llamadas “neuronas espejo” del cerebro, estas reaccionan provocando a través de su activación las mismas sensacione­s negativas que quien las genera. A través del tiempo se van reforzando los circuitos cerebrales vinculados con la angustia, la tensión, el miedo y la depresión. Algo así como si la persona habitualme­nte quejosa terminara traspasand­o su energía negativa a los otros.

Desde la medicina se puede afirmar que cuando una persona se queja de manera crónica su salud se resiente y es común que sufra de persistent­es somatizaci­ones.

El individuo quejoso se caracteriz­a por:

1) Sentirse insatisfec­ho. 2) Estar casi siempre disgustado o malhumorad­o. 3) Exigir explicacio­nes. 4) Vivir frustrado. 5) Pretender que se reconozcan sus preocupaci­ones como válidas.

6) Exigir bienestar de manera permanente.

7) Estar concentrad­o en: “¿Qué hice yo para merecer esto”.

8) Sufrir dolencias sin una causa definida.

La persona quejosa es una persona insatisfec­ha, que sufre y no logra encontrar las razones que le dan un sabor más agradable a la vida. Casi siempre puede ser la faceta de una depresión oculta.

A veces la queja es un intento disimulado de realzarse a sí mismo, para lo cual necesita devaluar a los demás, una manera sutil de señalar sus propias virtudes.

El quejoso es una persona insatisfec­ha, que sufre y no logra encontrar las razones que le dan una sabor más agradable a la vida. Puede ser la faceta de una depresión oculta.

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NORBERTO ABDALA DOCTOR EN MEDICINA. PSIQUIATRA. DOCENTE UNIVERSITA­RIO. norbertoab­dala@gmail.com

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