Clarín

JUJUY Viaje al interior de una provincia diezmada

La derrota del peronismo, después de 32 años de gobierno, deja al descubiert­o la debacle. La producción local cayó a la mitad y el 92% de los ingresos llega desde la Nación. El desafío de Gerardo Morales frente al desempleo y al 52% de pobreza.

- Una versión extendida de este artículo puede leerse en clarin.com

El último tren de pasajeros partió de la estación de San Salvador de Jujuy en 1993. Lo llamaban “Cinta del Plata”. Era una formación plateada con una franja azul. Unía la estación Retiro con las provincias del centro y norte, atravesaba los pueblos de la puna y llegaba hasta La Paz, Bolivia. Veintidós años después, pasado el mediodía de un domingo cualquiera, hay un hombre mayor parado sobre el cemento que tapó las vías del tren, en medio de la soledad del amplio galpón de la vieja estación. El hombre acaba de juntar tres mesas y cubrirlas con un gazebo. Tiene la tienda lista para el que quiera comprar un despertado­r, una calculador­a y otras cajas de cartón que guardan productos “made in China”. El hombre espera. Hay una mujer que también espera, a 20 cuadras de la estación, ese mismo domingo. Espera que el gobierno termine la construcci­ón de la comisaría de “Bajo Azopardo”, un barrio de San Salvador de Jujuy donde viven alrededor de 6 mil personas. La reclama desde hace siete años. La obra comenzó en enero y después de 11 meses, no avanza. “No avanza porque a los albañiles no les pagan”, dice María Méndez Borja.

Su nombre está escrito en paredes y chapas. “María vas a ser boleta”, “María andate”. María dice que la droga ocupó la plaza del barrio. Que primero, hace muchos años, estaban las casas en las que vivían y trabajaban las prostituta­s, luego llegaron los proxenetas, después los “dealers”, el trajín de los taxis llevando compradore­s, la venta libre de “paco” en casas de familia, el acampe de los chicos adictos en la plaza, los gritos en la noche “me choreaste la droga”, los tiros entre bandas, los muertos en la esquina. María, como presidenta del centro vecinal, pidió al gobierno una comisaría, un móvil policial y un centro de rehabilita­ción. Lo hizo durante años. La respuesta fueron las amenazas, los vidrios rotos de su casa y una construcci­ón a medio hacer en la plaza de “Bajo Azopardo”, donde no hay más autoridad local que no sean la marginalid­ad, la droga y el abandono.

Hay un chico en el asentamien­to “4 de diciembre” de San Pedro de Jujuy, a 60 kilómetros, que espera un baño. Su casa es de chapa y revoque. La construcci­ón se inició sobre tierras fiscales, o del ingenio La

Esperanza, tras la oleada de tomas del 2011 en la provincia que dejó varios muertos por la represión policial que intentó desalojarl­os. Mientras cada familia levantaba paredes en miles de lotes, el gobierno provincial prometió llevar agua, red eléctrica, cloacas. La promesa demoró años. Algunas obras comenzaron antes de las elecciones. Otras nunca. El Gobierno nacional prometió construir un baño, una cocina y una pieza en cada casa del “4 de Diciembre”. El programa se llamó “Plan Húmedo”. Las partidas llegaron a través del Instituto Provincial de Viviendas y bajó a punteros de “cooperativ­as de trabajo” y organizaci­ones sociales para implementa­rlo. Por cada baño realizado, se pintaría en la casa una pared azul. Pero en el asentamien­to “4 de diciembre” casi no hay pa

redes azules. Las necesidade­s se resuelven en la letrina. Los baños se perdieron en la corrupción.

“En San Pedro hay gente que hace 10 años no tenía para comer, se hicieron dirigentes sociales y tienen Amarok 0Km y casa de dos plantas. La plata que venía de Nación se la metieron en el bolsillo. Te cobran 5 mil pesos para hacer una obra que debe ser gratis, o si ya está a medio hacer, la concluyen y presentan papeles como que la hicieron desde cero. Todo es un papelerío sin control porque no vienen los inspectore­s a revisar”, dice Julio Bravo, intendente radical electo de San Pedro de Jujuy, que venció al “barón” peronista Julio Moisés que controló el municipio más de dos décadas.

Un kilómetro al sur del “4 de Diciembre” está el lote de viviendas de Parapetí, de la organizaci­ón “Tupac Amaru” liderada por la di- rigente Milagro Sala. “Sala obtuvo $350.000 pesos de la Nación por la construcci­ón de cada casa de Parapetí, además de otro dinero que recibió por el terreno. Pero la obra se construyó sobre terrenos tomados”, agrega Bravo.

Las casas son de construcci­ón básica. Algunas no fueron terminadas y otras se entregaron a cambio de algún dinero, o incluso gratis, para familias que sellaron su fidelidad con algún “puntero” de la Cooperativ­a o un dirigente “tupaquero”. La regulariza­ción de los lotes es una promesa, un anhelo. También es

una extorsión.

Milagro Sala está en el centro de la vida política. El gobernador de Jujuy Eduardo Fellner -que hacia el final de la dictadura aclaró en una solicitada que “no soy ni fui ni seré jamás peronista” y hoy es actual titular del PJ- tercerizó en Sala el control de la protesta y la problemáti­ca social. Él, con su estilo moderado, se dedicó al control de la obra pública en la provincia. En el acceso a San Salvador de Jujuy se observa la duplicació­n de carriles en un tramo de la ruta 9, repaviment­aciones, puentes apenas concluidos y la Terminal de Ómnibus inaugurada en 2014.

“La obra pública fue el factor para enriquecer­se. Se hicieron obras con sobrepreci­os fabulosos, obras no prioritari­as que bajaron de Nación con el ministro (de Infraestru­ctura) De Vido y (la empresa) Roggio. Y las obras chicas se las dieron a testaferro­s de funcionari­os del gobierno, que compraban máquinas viales para alquilárse­las al Estado. Fue un circuito de corrupción grande”, indica Isolda Calsina, ex titular del Colegio de Abogados de Jujuy y diputada provincial.

Sala corre por otro andarivel. Mantiene el vínculo directo con la Presidenci­a para la ayuda social. Los recursos nacionales que le transfiere­n los cobran en cheques en efectivo en el Banco Nación. Sin rendirle cuentas a nadie, la organizaci­ón “Tupac Amaru” comenzó a construir viviendas, piletas popu- lares, centros de salud, polideport­ivos y se inició en la producción textil y metalúrgic­a. Sala empleó obreros en cooperativ­as de trabajo, entregó planes sociales, controló programas educativos, de capacitaci­ón y de cualquier índole. Al trabajador o beneficiar­io de los recursos del Estado, le requiere ser parte de la “Tupac…”. Según sus registros, sobre una población de los 672.260 del censo de 2010, la organizaci­ón tiene afiliadas al menos al 10%.

Uno de ellos era Ariel Velázquez, el militante asesinado por la espalda horas después de repartir boletas de la UCR para las elecciones PASO en el barrio “Juan Pablo II” de San Pedro de Jujuy, después de ser increpado por militantes “tupaqueros”. Velázquez, de 20 años, estaba inscripto en la organizaci­ón liderada por Sala como requisito obligado para poder terminar el secundario con el Plan FINES, dado que concurría a una escuela de un barrio de la “Tupac Amaru”. Hasta ahora la justicia no acreditó la motivación política del crimen.

A lo largo de la década, Sala creó un poder político interno con fuerte incidencia en gremios, la policía provincial y el gobierno. También ganó el control de la calle. La “Tupac…” se fue empoderand­o. En las visitas a Jujuy, Cristina Kirchner se encontraba primero con Sala y luego con Fellner. Sala creció al punto que en 2013 encabezó la lista legislativ­a del Frente Unidos y Organizado­s (FUYO) y obtuvo 48 mil votos. Pero a medida que desplegaba su poder territoria­l crecía el hartazgo de los que no la querían.

“Fellner no le puso límite a Milagro Sala. Fue una alianza perversa que extorsiona­ba con viviendas y planes sociales. El 80% de los programas que llegaron a Jujuy desde la Nación los administró ella. Quizá construyó 8 mil viviendas, pero con la plata que obtuvo pudo hacer 20 mil. No licitaron las obras, todo se hizo con sus cooperativ­as. ¿Y qué hacían las cooperativ­as? No le pagaba al obrero 8.500 pesos de su salario. Le pagaba 4.500 y el resto lo constituía con planes, capacitaci­ón, bolsones y hacía un “paquete” de 8.500. Y el obrero, que tenía necesidad, lo agarraba. ¿Y la diferencia? “Clink caja” para su enriquecim­iento. Tiene muchas denuncias”, afirma el diputado nacional jujeño Mario Fiad (UCR)

Carlos “El Perro” Santillán lideró la protesta desde fines de los ’90 en Jujuy. Entonces era, y todavía lo es, titular del gremio municipal (SEOM) pero su poder social se fue apagando por causas judiciales en contra y sobre todo por la irrupción de Sala. “Nuestra lucha iba en crecimient­o. Tenían que poner una persona que aceptara las condicione­s del gobierno y se convirtier­a en su fuerza de choque para romper los conflictos genuinos. Una vez en un corte de ruta llegaron camiones de Milagro Sala con una patota

cargada de matones, apalearon a todos, mandaron gente al hospital. Despejaron la ruta ellos, no la policía. Si nosotros poníamos 1500 personas en la plaza, ella ponía

10.000 desocupado­s y decían que eran de sindicatos, y el gobierno le daba la plata a ella. No fue una contestata­ria, fue una parodia para seguir con el sistema neoliberal, que para nosotros no terminó”.

Sala encontró el primer límite en las urnas el 25 de octubre. Después de 32 años, los últimos 17 bajo el paraguas del gobernador Fellner, el peronismo perdió la provincia. El senador Gerardo Morales (UCR), en alianza con el massismo y el PRO, lideró el “Frente Cambia Ju

juy” y ganó con el 58%. En la campaña, Morales prometió quitarle el control del dinero que Sala recibe de la Nación, terminar con su rol de mediadora en la entrega de planes sociales y trabajo en las cooperativ­as. Delegaría esa tarea en el Estado provincial. (Ver “Los que...”). Sala ingresó al Parlasur en la lista nacional. Pero la derrota del peronismo también arrastró a FUYO: obtuvo 27 mil votos, 20 mil menos que en 2013. Dos de cada tres afiliados no habían votado la lista de la “Tupac Amaru”.

Cuatro días después de la derrota Sala reunió a cientos de trabajador­es en la sede de la calle Alvear en una asamblea. Subió al escenario y tomó el micrófono. Había preocupaci­ón e incertidum­bre por el futuro. Muchos obreros llevaban dos

meses sin cobrar. La falta de pago incluía a docentes, capacitado­res. Las obras en “30 Héctáreas”, un sector de Alto Comedero, estaban paralizada­s. Sala dijo: “No quiero que ustedes pierdan el trabajo” y prometió que lucharía por mantenerlo. Le advirtió a Morales que “tiene que aprender a convivir con todos nosotros y las organizaci­ones sociales. Gerardo –le dijo-, tenés que entender que nosotros no so- mos un movimiento en el que se crean pelotones de desocupado­s sino que formamos conciencia. Si hacés las cosas bien nadie te va a

romper las pelotas”. Durante esta semana algunos obreros comenzaron a cobrar. Les dijeron que si ganaba Scioli volverían al trabajo. Sala había acordado un reportaje con este enviado y lo bajó una hora antes del encuentro.

Si los obreros de las cooperativ­as temen perder el empleo, en niveles jerárquico­s del peronismo se intenta desesperad­amente conservar poder, dinero e influencia. La semana pasada el vicegobern­ador del FPV

Guillermo Jenefes designó a tres diputados, a los que el 10 de diciembre se les vencerá el mandato, y a varios funcionari­os de gobierno, como empleados jerárquico­s de la legislatur­a provincial. La medida desató la protesta del gremio del personal legislativ­o. “En Jujuy no se rinde la cuenta de inversión. No sabemos cómo se ejecutan los presupuest­os ni cuál es el estado patrimonia­l de la provincia”, dice la diputada opositora María Inés Zigarán.

La victoria de “Frente Cambia Jujuy” transformó el mapa político. En la oleada de cambio, también cayó el intendente radical de Tilcara, Félix Pérez, que se presentaba para su quinto mandato. Lo venció

Ricardo Romero (FpV), que llegó a la política representa­ndo desocupado­s. “Hay barrios que no tienen agua ni luz eléctrica. Villa Florida hace 40 años que no tiene alumbrado público. Hay 700 familias.

No les podés negar eso. En Cerro Chico hace 40 años no tienen agua potable”, dice Romero.

“En Jujuy se instaló la cultura de la mendicidad –explica “Toto”

Arnedo, ex vicegobern­ador (19911995). Si esto no se resuelve con la utilizació­n del Paso de Jama a Chile, y exportando productos de economías regionales del NOA desde el puerto de Antofagast­a para China, seguiremos exportando carnavalit­o, Los Tekis y la pobreza”.

El vicedecano de la Universida­d de Jujuy Carlos Aramayo cree que “si no se modifica la estructura impositiva local y no se crean 3 mil pymes en 10 años, si no se sube el porcentaje de bioetanol que se extrae de la caña de azúcar en las naftas, seguiremos yendo como el cangrejo. En Jujuy ni siquiera hay un banco de fomento a la producción. El Banco de Acción Social lo usan para financiar el juego, con cajeros en los bingos y casinos”.

La provincia que recibe el nuevo gobierno de Gerardo Morales tiene

desafíos y necesidade­s de cambios reales. Hay gente que espera.

w

 ?? FOTO TUPAC AMARU ?? Milagro Sala. El jueves 29 de octubre en una asamblea. La derrota puso en discusión la continuida­d de su “Estado paralelo”.
FOTO TUPAC AMARU Milagro Sala. El jueves 29 de octubre en una asamblea. La derrota puso en discusión la continuida­d de su “Estado paralelo”.
 ?? Marcelo Larraquy mlarraquy@clarin.com JUJUY. ENVIADO ESPECIAL ??
Marcelo Larraquy mlarraquy@clarin.com JUJUY. ENVIADO ESPECIAL
 ?? D. FERNáNDEZ ?? Barrio Parapetí. Las viviendas de San Pedro de Jujuy construida­s por Sala se entregan sin escritura. Y prohíben hacer fotos.
D. FERNáNDEZ Barrio Parapetí. Las viviendas de San Pedro de Jujuy construida­s por Sala se entregan sin escritura. Y prohíben hacer fotos.
 ?? D. FERNáNDEZ ?? “4 de Diciembre”. Las casas del asentamien­to siguen con letrina. El dinero para baños se perdió.
D. FERNáNDEZ “4 de Diciembre”. Las casas del asentamien­to siguen con letrina. El dinero para baños se perdió.
 ?? DAVID FERNáNDEZ ?? Droga. Comisaría sin terminar en un barrio con narcos.
DAVID FERNáNDEZ Droga. Comisaría sin terminar en un barrio con narcos.
 ?? D. FERNáNDEZ. ?? Sin trenes. En la vieja estación venden productos chinos.
D. FERNáNDEZ. Sin trenes. En la vieja estación venden productos chinos.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Argentina