Si hoy hay fi­nal, el cam­po de jue­go pa­sa­rá a ser un pro­ta­go­nis­ta cla­ve pa­ra los dos

Los diez amo­nes­ta­dos de­be­rán cui­dar­se más y los téc­ni­cos tie­nen en cuen­ta el pi­so pa­ra ele­gir a los ju­ga­do­res.

Clarin - - DEPORTES - Adrián Ma­la­desky ama­la­desky@cla­rin.com

Ni una tormenta bí­bli­ca po­día apa­gar tan­to fue­go su­per­clá­si­co. Sí pu­do, y tal vez in­sis­ta hoy, pos­ter­gar y con­di­cio­nar sus ac­cio­nes.

No se­rá el mis­mo par­ti­do con una can­cha pe­sa­da, más rá­pi­da y pe­li­gro­sa pa­ra los que juegan con el fan­tas­ma de una ter­ce­ra ama­ri­lla que los pue­de de­jar afue­ra de la re­van­cha en el Mo­nu­men­tal. Es­tá cla­ro que el pri­mer ca­pí­tu­lo de­ja­rá hue­llas que pe­sa­rán en el se­gun­do. No só­lo el re­sul­ta­do, tam­bién las po­si­bles au­sen­cias: es ló­gi­co pen­sar que más de uno de los diez que tie­nen dos tar­je­tas no po­drá es­tar en Nú­ñez. Nan­dez, Pa­blo Pérez, Ola­za y Pa­vón, de un la­do; Mai­da­na, Pi­no­la, En­zo Pérez, Pity Mar­tí­nez, Prat­to y Bo­rré, del otro, ten­drán esa cruz col­ga­da, con el agra­van­te de un cam­po de jue­go que no ayu­da­rá a las pre­cau­cio­nes.

Bo­ca sa­be que su par­ti­do es es­te y quie­re lle­gar al Mo­nu­men­tal con al- gu­na ven­ta­ja. Lo fa­vo­re­ce que el gol de vi­si­tan­te ya no co­ti­za y eso de­be­ría re­per­cu­tir en una ac­ti­tud más ava­sa­llan­te, sin ese ex­ce­si­vo cui­da­do del ce­ro en el ar­co pro­pio (de ca­si to­dos) que tan­to mal le ha he­cho a la au­da­cia. Tam­bién jue­ga el efec­to Bom­bo­ne­ra re­ple­ta, sin vi­si­tan­tes.

La du­da de Guillermo Ba­rros Sche­lot­to es Abi­la o Be­ne­det­to. El go­lea­dor mi­la­gro­so de es­ta Co­pa no es­tá pa­ra ju­gar 90 mi­nu­tos y has­ta aquí sus in­gre­sos pos­te­rio­res fue­ron más que exi­to­sos. Wan­cho­pe, en tan­to, vie­ne cum­plien­do con su par­te y en el cuer­po a cuer­po se­gu­ra­men­te com­pli­ca­rá a Mai­da­na y Pi­no­la, quie­nes co­mo ya sa­be­mos es­tán con­di­cio­na­dos por las ama­ri­llas. Un dato: Mai­da­na fue amo­nes­ta­do en cua­tro de los úl­ti­mos Su­per­clá­si­cos que dis­pu­tó.

Por el la­do de Ri­ver ha­brá dos au­sen­cias de enor­me pe­so aními­co: la del téc­ni­co Ga­llar­do y la del ca­pi­tán Pon­zio. Y otra: la de Scoc­co, una va­rian­te ofen­si­va va­lio­sa. El Mu­ñe­co, ade­más, po­dría sor­pren­der con el in­gre­so de Mar­tí­nez Quar­ta pa­ra for­ta­le­cer una de­fen­sa que se­ría de cin­co, pe­ro que a su vez le per­mi­ti­ría sol­tar más a los la­te­ra­les, en especial a Cas­co por iz­quier­da.

¿Se­rá un par­ti­do de me­nos po­se­sión por el es­ta­do del cam­po? ¿Ha­brá pe­lo­ta­zos al por ma­yor?

Bo­ca po­ne el fo­co en es­tos pri­me- ros 90 mi­nu­tos, Ri­ver en los 180 (o 210, si hay alar­gue).

La úl­ti­ma ima­gen su­per­clá­si­ca pue­de lle­var a en­ga­ño. Ju­ga­ron tam­bién en la Bom­bo­ne­ra, el 23 de sep­tiem­bre, y Ri­ver ga­nó en el re­sul­ta­do (2-0), en lo tác­ti­co (Prat­to co­mo wing de­re­cho fue el de­ta­lle) y tam­bién en lo que mu­chos lla­man ca­rác­ter, que en ge­ne­ral tie­ne más que ver con la con­vic­ción y en eso los de Ga­llar­do sa­ca­ron ven­ta­ja. Pe­roBo­ca no es el mis­mo. Su­mó en su áni­mo dos cru­ces en es­ta Co­pa (Cru­zei­ro y Pal­mei­ras) re­suel­tos con éxi­to co­mo vi­si­tan­te y que­dó for­ta­le­ci­do. Ade­más, aho­ra tie­ne a un Be­ne­det­to di­fe­ren­cial, cla­ve en es­ta aven­tu­ra. Y Guillermo acer­tó in­clu­yen­do a Villa.

Si la llu­via y la Conm­beol quie­ren ha­brá mu­cho fue­go su­per­clá­si­co.

MAR­CE­LO CA­RROLL

Ayer, im­po­si­ble. Llo­vió to­do el día y la can­cha no es­ta­ba en con­di­cio­nes. ¿Lo es­ta­rá hoy?

Newspapers in Spanish

Newspapers from Argentina

© PressReader. All rights reserved.