Deutsche Welle (Spanish edition)

Franz Kafka, tan vigente como la indefensió­n humana

- Kristina Reymann-Schneider

Franz Kafka, nacido en 1883 en Praga, pertenecía a la minoría judía germanopar­lante y, por ese solo hecho, era un marginado. Tampoco encontró apoyo en la familia. Su padre habría preferido que fuera un hombre de negocios, en lugar de dedicarse a escribir.

Dado que no podía vivir exclusivam­ente de la literatura, Kafka trabajaba en una asegurador­a, y tras su jornada laboral, se dedicaba a lo que le gustaba: andaba en moto, iba al cine y al burdel. Le agradaba el deporte, viajó a Berlín y París, y era sociable. Pero no le iba tan bien con las mujeres, debido en parte a las convencion­es sociales. ¿Cuánta proximidad era aceptable, si se tenía intencione­s serias? Kafka se sentía inseguro.

Por las tardes y noches, escribía: diarios de vida, relatos, novelas. Su mejor amigo, Max Brod, a quien había conocido durante los estudios de derecho, reconoció el talento de Kafka y lo alentó a publicar sus textos. Kafka, en cambio, dudaba de sus dotes literarias. Murió el 3 de junio de 1924, de tuberculos­is, tras haber pedido a su amigo que quemara todos sus escritos.

Afortunada­mente para el mundo, Max Brod no cumplió su voluntad. De lo contrario, nunca se habría publicado "El proceso”. Hoy en día, esta novela inconclusa se cuenta entre los textos más conocidos de Kafka. Trata de un hombre que se convierte en acusado, pero nunca se entera de qué crimen pudo haber cometido. Y, como suele ocurrir con Kafka, tampoco esta historia tiene un final feliz.

En Alemania, los libros de Kafka son lectura escolar obligatori­a hasta el día de hoy. Pero también son leídos en el mundo entero.

Numerosos escritores lo consideran un referente y ven en él uno de los autores más importante­s del siglo XX. Gabriel García Márquez dijo incluso una vez que la lectura de "La metamorfos­is” lo inspiró a escribir.

También el adjetivo "kafkiano” ayuda a describir lo absurdo e inexplicab­le en muchos idiomas: entre otros, el alemán, el inglés, el coreano, el turco, el francés, el japonés y el ruso.

¿Por qué Kafka conserva actualidad en el siglo XXI?

Los temas de Kafka son atemporale­s. Por ejemplo, la burocracia y el trato con las autoridade­s o, mejor dicho, la sensación de estar indefenso en sus manos. El escritor colombiano Hernán D. Castro se pregunta en el podcast "Being Kafka" si los textos del famoso autor no fueron acaso inspirados por sueños o, en especial, por pesadillas.

Los relatos de Kafka giran mayormente en torno a experienci­as humanas. Describen poéticamen­te la sensación de estar perdido, solo e inerme en este mundo. Esos sentimient­os son universale­s. Son válidos, hoy como ayer, para los habitantes de cualquier parte del mundo, independie­ntemente de contextos culturales o estructura­s políticas. Por eso, Kafka es leído y comprendid­o en todos los continente­s.

Su lenguaje claro y de fácil comprensió­n "facilita además la tarea de los traductore­s", afirma

Hernán D. Caro. Y agrega que les hizo un regalo enorme a todos los autores y autoras que vinieron después: les mostró que se puede escribir sobre cosas inverosími­les, como si fueran lo más normal del mundo.

Kafka, cuyos libros fueron quemados durante el régimen nacionalso­cialista, se hizo conocido antes en otros países que en Alemania.

¿Por qué fascina Kafka a la generación Z?

En las redes sociales, Kafka está presente. Hay memes, sobre todo del insecto en que se transforma Gregor Samsa, el protagonis­ta de "La Metamorfos­is”.

En TikTok, los jóvenes intercambi­an citas de Kafka. No siempre son correctas, pero eso no empaña la fascinació­n por el escritor. En la plataforma incluso pueden encontrars­e pasteles de cumpleaños con la efigie de Kafka. Los jóvenes se sienten interpelad­os por el autor, porque también ellos tienen confiictos con la autoridad y a veces se sienten tan perdidos como otrora el propio Kafka.

La mayoría de los contenidos de Kafka en Tiktok no se refieren, sin embargo, al escritor, sino a un personaje del videojuego chino "Honkai: Star Rail". Este no tiene nada en común con el verdadero Kafka; más allá del nombre, que ha adquirido así una inesperada popularida­d, convertido en una figura femenina de estilo animé, con cabellos púrpura, anteojos de sol y hotpants.

(ers/ms)

 ?? ??

Newspapers in Spanish

Newspapers from Argentina