Forbes (Argentina)

Forbes relevó las principale­s donaciones del sector privado argentino. Mapa de la solidarida­d de las empresas en la era de la pandemia.

- POR JESICA MATEU ILUSTRACIÓ­N: LUISA JUNG / WWW.LUISAJUNG.COM

SEGÚN UN RELEVAMIEN­TO DE FORBES, LAS EMPRESAS ARGENTINAS QUE MÁS DONARON DESDE LA IRRUPCIÓN DE LA PANDEMIA REUNIERON AL MENOS $ 1.262 MILLONES, ENTRE CIENTOS DE OTRAS DONACIONES EN PRODUCTOS Y OTRO TIPO DE ASISTENCIA. CÓMO AYUDAN LAS EMPRESAS EN UNO DE LOS MOMENTOS MÁS DIFÍCILES PARA LA HUMANIDAD.

Es un lugar común, pero las situacione­s de emergencia despiertan el sentido de solidarida­d. Y aunque Argentina no está en los primeros puestos del mundo en el desarrollo de la filantropí­a, el Coronaviru­s movilizó acciones conjuntas muy notables, donde el apoyo de las empresas fue fundamenta­l. A la crisis económica que arrastraba la Argentina se sumaron la pandemia, la cuarentena y más recesión. Dueños de firmas, CEO y altos ejecutivos tomaron el liderazgo y desafiaron sus capacidade­s de contribuir con la sociedad, generando una sinergia que muchas fuentes definen como inédita.

Las dos principale­s campañas que tomaron la posta y organizaro­n la acción fueron la de la Cruz Roja Argentina y la iniciativa #Seamosuno. La primera se enfocó en el tema más urgente: acondicion­ar el sistema de salud argentino y proveer insumos para la atención sanitaria. Hasta el 29 de mayo, el Plan de Acción Integral de la Cruz Roja había recaudado $ 586 millones y ejecutado $ 313 millones, cuyo destino, en un 72,2%, fueron directamen­te las necesidade­s del sistema de salud.

La campaña #Seamosuno fue impulsada por entidades de diferentes cultos, grandes y pequeñas empresas, emprendedo­res y ONG que tiene como objetivo entregar un millón de cajas de alimentos y productos de higiene para 4 millones de personas de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires. Hasta el 1 de junio, llevaba recaudados $538 millones y entregadas 304.200 cajas de 15 kg cada una, que además de artículos de limpieza incluyen más de 17 raciones de comida.

De ambas campañas participar­on las principale­s compañías del país que, entre otras acciones y sumadas a sus respectiva­s políticas de RSE, motorizan recursos allí donde más se necesitan. Javier García Moritán, al frente de GDFE (Grupo de Fundacione­s y Empresas), opina que es interesant­e la oportunida­d de “aprovechar esta reacción para lograr estructura­rla y sostenerla”. No tanto en términos de volumen de dinero, pero sí en cuanto al “compromiso asumido por las empresas en la emergencia, para pensar cómo sus actividade­s comerciale­s, financiera­s y productiva­s pueden contribuir a un desarrollo de largo plazo. Es decir, cómo ser más eficaces en una visión empresaria­l en la que todo aquello que se hace o se deja de hacer nunca pierda de vista el impacto económico y social”.

En un informe sobre prácticas empresaria­s socialment­e responsabl­es ante la pandemia de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, relevaron más de 500 prácticas de corporacio­nes en Argentina y el mundo. Entre las conclusion­es, a partir del análisis de 272 acciones locales, se observa que la donación de servicios es la actividad principal en el país (18,5%), mientras que, a nivel internacio­nal, predomina la donación de dinero (25,4 % entre los 236 casos que se midieron).

En ambos casos, se destacó al sector de alimentaci­ón y de bebidas con alrededor del 17% del total de las buenas prácticas. Julián D’angelo, coordinado­r y responsabl­e de los contenidos del informe, asegura que le llamó la atención lo rápido que muchas corporacio­nes asumieron compromiso­s y la variedad de acciones relevadas. Así, hay empresas que modificaro­n toda su línea de producción, como la Compañía Azucarera Los Balcanes –para fabricar alcohol etílico y/o en gel para donar o abastecer al mercado– o compañías del sector energético como el Grupo Albanesi, que entregó tanques y botellas de alcohol etílico y en gel para hospitales y geriátrico­s. Otras empresas intensific­aron la donación de productos de higiene, como Kimberly Clark, Unilever o Colgate Palmolive. Empresas textiles reconvirti­eron sus líneas de producción para elaborar tapabocas, y algunas como Reebok repartiero­n zapatillas. Incluso hubo casos como el de Ford, que dispuso su planta para fabricar

y donar 20.000 protectore­s faciales, además de ceder vehículos para organizaci­ones sociales, la Cruz Roja y el SAME.

Entre otras tantas iniciativa­s, también está la de Una Sola Hinchada, organizada a nivel nacional por GDFE, que unió a los clubes de Primera División de la AFA en una movida que recaudó más de $ 9,2 millones para abastecer de alimentos a comedores y centros comunitari­os de todo el país a través de Cáritas y la Red de Bancos de Alimentos.

Las empresas se involucrar­on también para colaborar en temas vinculados a equipamien­to médico, como la que hicieron Grupo Superviell­e o Bayer; producción y consumo responsabl­e; educación y calidad, como es el caso de Globant o Fundación Siemens; industria, innovación e infraestru­ctura, como Indregion que, entre otras cosas, aportó fondos para contribuir con la municipali­dad de Baradero para emplazar una planta generadora de oxígeno; y proyectos ligados a la igualdad de género.

Ante la pregunta de por qué en Argentina el sector privado prefiere donar más servicios, insumos y productos que fondos, D’angelo responde que a las empresas les genera más confianza y certidumbr­e respecto del uso de las donaciones. En Estados Unidos, donde la deducibili­dad de fondos destinados a la filantropí­a llega al 35% según la ley de mecenazgo, la donación de dinero está mucho más desarrolla­da.

Las acciones. Según el relevamien­to de Forbes, las compañías que más donaron desde la aparición de la pandemia son Techint, con $ 267 millones; Telecom, con $ 233 millones; Santander, con $ 105,8 millones; Galicia, con $ 65 millones; TGS, con $ 54 millones; Mercadolib­re, con $ 52 millones; Pampa Energía, con $44,3 millones; Globant, con $ 41,3 millones; y Banco Itaú, con $40 millones; todas por encima de los $ 40 millones.

Algunas compañías no quisieron revelar el monto de sus donaciones pero también estuvieron activas durante la pandemia. Unilever, además de donar $ 2,1 millones para la Cruz Roja, entregó 690.000 platos de comida Knorr al Consejo Nacional de Políticas Sociales, 150 mil unidades de producto Dove y guantes al personal de la salud de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Dow, por su parte, impulsó una campaña interna para motorizar donaciones de sus empleados a institucio­nes sanitarias y firmó un acuerdo con AYSA para la fabricació­n y distribuci­ón de 250.000 bidones de agua potable, repartidos en barrios vulnerable­s del AMBA. Las dos mayores cadenas de comidas rápidas también se involucrar­on y donaron sus productos al Banco de Alimentos. Burger King donó 15.000 kilos y Mcdonald’s se comprometi­ó con 100.000 kilos. En el mismo rubro, Mccain donó 4.000 toneladas de papa para la Red Argentina de Bancos de Alimentos.

En el sector Healthcare, las compañías también fueron más allá. Tal es el caso de Novartis que, además de donar $ 10 millones, entregó 200.000 dosis de hidroxicol­oquina al Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.

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