LA NACION

La directora de Loki cuenta el desafío de llevar a la pantalla la historia del inefable “dios del engaño”

La nueva ficción de Marvel ya tiene la promesa de una segunda temporada; Kate Herron, la directora, habla sobre el desafío de contar la historia del inefable “dios del engaño”

- Martín Fernández Cruz

Luego de Wandavisio­n y de Falcon y el Soldado del invierno, Loki es la tercera serie de Marvel, producida para la plataforma Disney+. Con un punto de partida muy original, esta ficción cuenta qué sucede cuando, luego de los hechos ocurridos en Avengers: Endgame, la versión 2012 de Loki (Tom Hiddleston) escapa del grupo de héroes, alterando así el transcurso normal de los eventos que debían culminar con su muerte. De ese modo, el villano se sumerge en una nueva aventura, que lo lleva a conocer otras versiones de sí mismo, y a combatir nuevas amenazas. Kate Herron, directora responsabl­e de Loki, habla acerca del modo en que se construyó este villano devenido en antihéroe para el streaming.

A lo largo de todas las películas de las que participó, Loki llevó adelante una evolución constante. En su debut en Thor (2011), él era el villano de la historia, el celoso hermano de Thor (Chris Hemsworth) que miraba con recelo cómo el dios del trueno se erigía como el gran guerrero de

Asgard. Luego de sufrir una aplastante derrota, Loki regresó en Los Vengadores (2012), como líder de una invasión a la Tierra, que derivó en la creación del súper grupo capitanead­o por Iron Man (Robert Downey Jr.) y Capitán América (Chris Evans). A partir de ese momento, la aparición de rivales muy poderosos, lo llevó a establecer frágiles alianzas con su hermano, hasta que entre ambos se desarrolló un vínculo sincero, en el que los viejos rencores quedaron atrás. El final del dios del engaño se produce en Avengers: Infinity War, cuando es asesinado a manos de Thanos (Josh Brolin). Pero el Loki de esta serie no vivió esas situacione­s: aquí él aún es un villano que escapa del 2012, y que debe convertirs­e en héroe a la fuerza.

La posibilida­d de ver una evolución distinta de un personaje ya conocido es uno de los principale­s atractivos de esta ficción, y así lo reconoce Herron: “Me encantan los villanos, y me gusta que con ellos no necesitás apoyar sus acciones, sino comprender­las. A lo largo de la última década, la interpreta­ción de Tom como Loki generó una gran empatía en el público. En Thor entendés que proviene de un lugar de mucho dolor, y lo vemos pasar de ser un villano a convertirs­e en un antihéroe. La verdad es que hay algo muy satisfacto­rio en observar a alguien superando sus errores del pasado, y logrando paz consigo mismo. Creo que eso es algo con lo que yo pude conectar, como así también los fans. Lo excitante de esta historia es que estamos frente al Loki de Los Vengadores, él todavía se encuentra en un camino muy distinto, y todavía hay cosas que no le pasaron. Y en este rol, Tom es fantástico”.

De villano a antihéroe, Loki descubre que su misión es desbaratar una agencia temporal que presuntame­nte se dedica a defender la existencia de las múltiples líneas temporales. Pero pronto, él descubre que la AVT (Autoridad de Variación Temporal) puede que en realidad, sea responsabl­e de todo tipo de manipulaci­ones que necesitan salir a la luz.

Un mundo de oficinas

En una trama que se extiende a lo largo del tiempo y del espacio, en donde los protagonis­tas saltan de un universo al otro, aterrizand­o en planetas cercanos y otros muy lejanos, la AVT se convierte en el gran marco de la historia. Ese lugar, que se ocupa de corregir la aparición de fenómenos que tuercen el orden natural de las cosas, se enfrenta a una villana que solo puede ser atrapada con la ayuda de Loki. Pero el protagonis­ta no tarda en deducir que esa amenaza en realidad es una versión alternativ­a de él mismo, un descubrimi­ento que lo lleva a conocer a otros “Lokis de universos paralelos”, hombres mujeres y animales de distintas edades y orígenes, cada uno con su historia y sus guerras pasadas, y solo un pequeño ejército de ellos parece capaz de hacerle frente a la AVT.

Con un look retro que navega entre los recuerdos de Mad Men, y una pesadilla kafkiana de archiveros infinitos, la AVT es una paradoja en sí misma, una oficina que simboliza sobre cómo en esa ficción, hay que esperar lo inesperado. Para la directora, darle a esa agencia una estética vintage fue una decisión clave en la construcci­ón de una identidad estética y narrativa, y también una forma de rendirle culto a clásicos del género.

“Yo quería que esta serie fuera una gran carta de amor a la ciencia ficción, a piezas como Metrópolis, Brasil, La guía del autoestopi­sta galáctico, Blade Runner y Los supersónic­os. De esos títulos sacamos muchas ideas para la AVT. También hay referencia­s a mi propia experienci­a. Yo trabajé en una oficina durante mucho tiempo, era un lugar que tenía tecnología muy vieja. Recuerdo estar ahí, y pensar: ‘¿Por qué trabajo con esto?’. Y esa idea me resultaba muy auténtica”, asegura Herron. “La AVT está en control de destino, pero eso no significa que tengan una tecnología de punta. Y eso tiene que ver con que la agencia no está en el pasado ni en el futuro, sin embargo tienen detalles de nuestra propia cultura sobre cómo debe ser una oficina. Hay algo de eso que me gusta”.

La mejor dupla

Sin lugar a dudas, la presencia de

Owen Wilson en la serie es uno de sus mayores aciertos. El actor de Los excéntrico­s Tenenbaums interpreta aquí a Mobius, un agente que se ocupa de controlar a Loki en su misión, procurando que el dios del engaño no escape ni lo haga caer en ninguna trampa. Y aunque se encuentran en veredas opuestas, entre ambos surge una improbable amistad basada en un código ético similar. Para Herron y su equipo, uno de los principale­s desafíos fue construir el vínculo entre estos protagonis­tas, y cómo a pesar de estar en casilleros opuestos, paulatinam­ente se terminan alineando detrás de una misma causa. En ese sentido, fue muy importante establecer una dinámica no solo entre Loki y Mobius, sino también entre Hiddleston y Wilson.

“En el primer capítulo, la escena del interrogat­orio fue clave, y por eso la ensayamos mucho. Para mí era un momento muy importante, porque ahí Loki ve imágenes de su vida pasada, y de una vida que no vivió”, dice la directora. “Yo soy muy fan de Minority Report, y la escena en la que el personaje de Tom Cruise ve la proyección de su esposa, como si la tuviera adelante suyo, me inspiró con respecto a cómo Loki se acerca a sus memorias. Quería mostrarlo viendo una representa­ción teatral de su vida, los momentos con su madre, con Thor, en los que parecía que casi podía tocarlos. Es un momento increíble, porque nosotros estamos en esa habitación con nuestro Loki, viendo junto a él esa proyección con todas las cosas que le sucedieron. Y todo el tiempo, Tom y Owen hablaron mucho sobre cómo trabajar, y terminaron por lograr una química extraordin­aria”.

El cierre de Loki, a diferencia de las otras dos ficciones televisiva­s de Marvel, deja más preguntas que respuestas. Se trata de un final amargo, absolutame­nte anticlimát­ico y que abandona al antihéroe frente a un riesgo aún mayor del que sufría cuando empezó su aventura. Y por muy contradict­orio que parezca, ahí radica el encanto de la idea. En el último episodio, Loki y Silvie (Sophia Di Martino) finalmente descubren quién se encuentra detrás de la AVT, y reciben una oferta muy peligrosa: o bien matan a esa persona y permiten que las múltiples realidades tengan libre albedrío (lo cual llevaría al universo a un caos irremediab­le), o asumen ellos el control de las realidades.

El capítulo está dominado por un diálogo entre esos tres personajes, en un duelo verbal que rompe con los clímax de todas las historias Marvel, que suelen culminar con batallas a gran escala. Sin embargo, ese desenlace desprovist­o de fuegos artificial­es y apoyándose en el carisma de la dupla protagónic­a, habla sobre el espíritu de esta ficción.

A lo largo de sus seis episodios, Loki propuso un camino poco transitado para una historia de superhéroe­s, poniendo el acento en la evolución de un personaje complejo y en cómo aprende a relacionar­se con sus compañeros de una forma nueva. De ese modo, y a pesar de ser un protagonis­ta al que vimos en cinco películas, este Loki resulta alguien totalmente nuevo.

Según confirmaro­n los créditos finales, el título ya tiene en marcha una segunda temporada (es la única ficción televisiva de Marvel con una continuaci­ón asegurada, al menos de momento). Por suerte para los fans, y para aquellos que se asoman al universo Marvel a través de esta figura, hay dios del engaño para rato.

Loki

Se encuentra disponible en Disney+

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Disney En un cruce inesperado de dimensione­s temporales, Loki (Tom Hiddleston) se destaca no sólo por la acción

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