LA NACION

Catalejo Vergüenza

- Hugo Beccacece

Hay algo en los dirigentes políticos que pasaron por el poder, ya sean oficialist­as u opositores, y también en varios empresario­s de gestión oscura, que me indigna y, en cierto modo, me causa la admiración que despiertan los monstruos por su carácter excepciona­l: la falta de vergüenza. ¿Cómo hacen para mentir delante de las cámaras de televisión? Algunos llegan a decir que han hecho una autocrític­a, jamás la exponen. Pasan rapidito a otra cosa. Entran en una cárcel o un juzgado y salen de ellos, desafiante­s, la sonrisa en la cara.

Yo sí siento vergüenza. Una sola vez, voté convencido de que mi candidato, Alfonsín, valía la pena. El resto de las veces voté por el “mal menor”.

En un caso, me equivoqué: Humberto illia fue tan honesto y eficaz que lo derrocó la alianza de los sindicatos, las fuerzas “vivas”, los medios y los militares.

si desde hace setenta años soy testigo, como toda mi generación, de las infamias, los crímenes, el latrocinio de los poderosos, eso significa que soy cómplice de ellos. Les fui útil a quienes detesto como un militante puro e imbécil. Mucho peor, porque era consciente del engaño: mi oído detecta a los falsos apenas abren la boca.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Argentina