La Voz del Interior

Con dolor, la carta de la mujer de un chofer fallecido

MENSAJE. Ana Giamporton­i era esposa de un taxista que murió en Córdoba por Covid hace 20 días. Su planteo busca representa­r al sector.

-

Hace 20 días, Ana Karina Giamporton­i perdió a su esposo, Walter Andrada, a causa del Covid-19. Walter era chofer de taxi y Ana decidió hacer público su doloroso relato “para ayudar a otras familias”.

La mujer, docente y directiva de una escuela en la ciudad de Córdoba que quedó sola a cargo de sus dos hijas de 21 y 13 años, intentó ponerle voz a un sector de los peones de taxis que trabaja turnos de 12 horas y que, en muchos casos –dijo– teme hablar para no perder su empleo.

Su marido hacía casi 10 años que trabajaba en esa actividad, principalm­ente entre los choferes que concurren al Aeropuerto Taravella. Walter tenía 50 años y ningún antecedent­e de ser paciente de riesgo.

“Mi marido fue uno de los primeros en instalar el nailon protector en el auto y cargar cuanto dispenser de alcohol encontraba. No paró nunca de trabajar y jamás fue considerad­o para ser vacunado con prioridad”, relató Ana en su carta.

En charla con La Voz, contó que no bien su marido presentó los primeros síntomas decidió hisoparse, aunque la enfermedad estaba ya avanzada sin que antes advirtiera algún malestar. “El contagio fue segurament­e en el trabajo, en la parada del Aeropuerto. Desde ahí trasladan gente que viene de todos lados, están expuestos”, planteó la mujer.

Walter fue internado en junio en la terapia intensiva del hospital Ferreyra, por neumonía bilateral.

“Las horas arriba del auto cada vez eran más y la plata menos rendía, nunca eran menos de 12 horas por día, de lunes a lunes. Peleó hasta el último día contra las aplicacion­es, los ilegales, cualquiera que vea su foto o lea su nombre sabrá que así es. Y acá viene la advertenci­a y va para cada chofer que decida hacer algo y recordar su nombre, va para los dirigentes del sindicato: hoy a la familia de este chofer, lo único que nos quedó de su trabajo es un barbijo”, describió Ana.

Muchas horas de trabajo

La mujer precisó que en pandemia los peones deben salir sin una red de protección suficiente, empujados por tener un ingreso.

“El seguro de vida, acorde a los aportes, es de 108.000 pesos. Les aportan por categorías más bajas, porque así es la regla del juego al que son sometidos los choferes de taxi; eso vale una vida de un papá, un marido, un hermano que arriesga su vida cada día prestando un servicio esencial”, planteó Ana.

“Jamás fueron tenidos en cuenta en la prioridad de vacunas porque no hacen nada ni hicieron nada para que esto cambie; los únicos que acercaron una colecta, que agradezco con todo mi corazón el gesto, son sus compañeros, que estuvieron a mi lado y de mis hijas desde el primer día. Este es el fin de la historia de un chofer más que murió para los patrones, para el gobierno y para el sindicato”, cuestionó.

Ana comentó que el sentido con el que redactó la carta fue para que sirva para honrar a su esposo, que participab­a en las actividade­s y luchas del sector, pero también para que las condicione­s de trabajo mejoren.

El día que él tuvo problemas serios para respirar, ya aislado en su casa, ella decidió llamar a la ambulancia, pero cuando la unidad llegó, se negó a trasladarl­o por el estado en el que ya se encontraba. Desesperad­a –contó– pidió ayuda para poder trasladarl­o en un auto particular y con asistencia de una mochila con oxígeno hasta al hospital Ferreyra, donde fue asistido bajo Apross, la obra social que ella tiene por ser docente.

“A los médicos no tengo más que palabras de agradecimi­ento, ellos estaban tan mal como yo; hicieron todo lo posible pero su cuerpo no respondió. No había camas, primero debió estar en una guardia para después poder llegar a terapia”, comentó. “Para algunos son 100 mil muertos, pero son 100 mil historias”, expresó la mujer.

 ?? JOSÉ HERNÁNDEZ ?? EN SU LUGAR. Ana, en la parada del Aeropuerto Taravella, donde solía trabajar Walter.
JOSÉ HERNÁNDEZ EN SU LUGAR. Ana, en la parada del Aeropuerto Taravella, donde solía trabajar Walter.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Argentina