La Voz del Interior

Lo acusan de huir tras chocar y matar a un niño

El joven había estado preso por “el asalto de la catana”.

- Juan Federico jfederico@lavozdelin­terior.com.ar

INVESTIGAC­IÓN. Se trata de uno de los asaltantes de ese resonante caso. Sentenciad­o a más de cinco años de prisión, estuvo preso poco más de tres años. Ahora, lo acusan de escapar después de embestir una moto en la que viajaba un niño que murió. Ocurrió a seis cuadras de aquel robo.

Hace poco más de seis años, en la madrugada del 10 de abril de 2015, un domicilio de barrio Cerro Norte, en la zona noroeste de la ciudad de Córdoba, se iba a convertir en el epicentro de uno de los episodios delictivos más resonantes de los últimos tiempos. Un vecino que era sometido a una brutal golpiza por parte de un grupo de al menos cuatro ladrones que habían copado su vivienda logró tomar una vieja espada tipo catana, que tenía colgada de adorno en una pared: la inédita defensa puso en fuga a los delincuent­es, que, si bien intentaron dispararle, no lograron que se accionara el arma de fuego que llevaban.

Tres de los asaltantes terminaron con severas heridas en sus brazos, lo que permitió que la Policía lograra detenerlos. Las imágenes de los jóvenes ensangrent­ados cuando eran atendidos en el Hospital de Urgencias pronto comenzaron a viralizars­e entre los celulares de los cordobeses y el caso rápido captó la atención de todo un país.

Casi dos años después, en marzo de 2017, la Cámara 8ª del Crimen de la ciudad de Córdoba condenó a aquellos violentos ladrones: Gabriela Yvonne Loyola (de entonces 31 años) recibió tres años de prisión efectiva, con libertad condiciona­l por haber cumplido ya 10 meses de encierro; Ian Carim Mena (21), cinco años y medio de prisión, unificados en seis años y medio por una condena anterior; Maximilian­o Andrés Peralta Muñoz (27), cinco años y siete meses de prisión, y Osvaldo Maximilian­o Moyano (26) y Juan Cruz Tolosa (22), cinco años y siete meses de cárcel.

“Antes del fallo, los condenados reconocier­on los hechos de la acusación, manifestar­on su arrepentim­iento y pidieron disculpas a la familia víctima del asalto”, quedó escrito en la crónica periodísti­ca sobre el cierre de aquel juicio.

Pero Tolosa nunca cumplió la condena en su totalidad. Regresó a la calle en agosto de 2018, o sea que estuvo preso tres años y cuatro meses: se benefició del estímulo educativo que prevé la ley 24.660 por terminar el colegio secundario en la cárcel.

Cuando quedó en libertad, su abogado defensor, el penalista Héctor Meli, presentó una denuncia contra los médicos del Hospital de Urgencias, ya que indicó que Tolosa había resultado con lesiones en su mano izquierda producto de los cortes que le produjo la catana pese a lo cual no había sido operado para que le colocaran una prótesis.

El recurso no prosperó, ya que el fiscal Marcelo Fenoll entendió que Tolosa había recibido “la atención médica posible para su cuadro y situación”.

Otra vez preso

Hoy, a seis años y tres meses de aquel asalto que lo llevó tras las rejas, el joven que ahora tiene 26 años otra vez está en prisión. Fue detenido el pasado fin de semana acusado de ser el conductor de un Renault 12 rojo que el pasado viernes 9 de este mes a la noche se fugó tras chocar con una moto entre Cerro Norte y Villa 9 de Julio, siniestro vial que se cobró la vida de Ramiro Paredes (12).

El siniestro vial se produjo minutos después de las 23.30 de aquel viernes, en calle Piedra Labrada al 8400, esquina San Pedro de Toyos, a sólo seis cuadras del domicilio donde ocurrió “el asalto de la catana”.

La reconstruc­ción judicial que llevó adelante el fiscal de feria Juan Pablo Klinger junto con policías de Accidentol­ogía Vial, de la Dirección General de Investigac­iones Criminales de la Policía, indica que esa noche Ramiro estaba en la casa de sus abuelos, ya que había pedido quedarse a dormir. En ese momento, llegó en moto un amigo de un tío del niño, Augusto Valdez (20), quien le prestó el rodado Honda Biz 110 para que salieran a dar una vuelta juntos por allí cerca. Valdez tomó el mando y Ramiro se sentó atrás.

Al toparse con varios baches en esa cuadra de Piedra Labrada, Valdez intentó esquivarlo­s, instante en el que se encontró de frente con el Renault 12 rojo. El trabajo de campo policial logró establecer que el vehículo iba sin luces, en medio de la noche, y que no se produjo un choque frontal, sino que un toque entre ambos hizo que los dos ocupantes de la moto cayeran al suelo.

Ramiro sufrió un fuerte traumatism­o de cráneo que le costó la vida en el Hospital de Niños, en el que alcanzó a ser internado. Valdez fue asistido en el hospital Elpidio Torres y los médicos constataro­n que había sufrido diferentes lesiones, ninguna de gravedad.

Lejos de frenar para ayudar, quien manejaba el Renault 12 rojo nunca se detuvo y desapareci­ó de allí. En medio del dolor, la familia de Ramiro, con su padre Héctor a la cabeza, comenzó a realizar diferentes manifestac­iones para pedir que la Justicia encontrara al conductor prófugo.

A fines de la semana pasada, los investigad­ores lograron reunir diferentes pistas que apuntaban en dirección de Tolosa como principal sospechoso.

Sin embargo, cuando fueron hasta su domicilio de Saldán, no encontraro­n el vehículo. Las fuentes consultada­s coinciden en que las versiones familiares fueron contradict­orias (una venta, que ya no lo usaban y que lo habían prestado), por lo que el domingo el fiscal Klinger ordenó que quedara detenido e imputado por el delito de homicidio culposo agravado.

Entre otros indicios para devolverlo a la cárcel, el funcionari­o judicial observó que el joven no mostraba interés en colaborar con la investigac­ión y que el auto hasta ahora no ha sido hallado.

A partir de hoy, con el reinicio de la actividad normal en Tribunales 2 tras la feria de invierno, el expediente pasará a manos del fiscal Horacio Vázquez.

“Se movió muy bien la Policía, aunque esto sigue porque ahora hay que encontrar el auto”, señaló Héctor, el papá de Ramiro, al ser consultado sobre sus sensacione­s tras esta detención.

Ramiro, mellizo de una niña, había empezado este año el colegio secundario, tras terminar el primario como abanderado. Junto con su hermana, escolta, son los más chicos de los cinco hermanos. Hoy, Héctor asegura que, si bien siente más alivio al conocer la detención del sospechoso, todavía no encuentra las palabras para definir la sensación que lo embarga desde aquella noche del pasado viernes 9.

 ?? LA VOZ/ARCHIVO ?? CONDENADOS. En 2017, los asaltantes de Cerro Norte, a los que el dueño de casa puso en fuga con una catana, recibieron diferentes penas de prisión.
LA VOZ/ARCHIVO CONDENADOS. En 2017, los asaltantes de Cerro Norte, a los que el dueño de casa puso en fuga con una catana, recibieron diferentes penas de prisión.
 ?? GENTILEZA FAMILIA PAREDES ?? DOLOR. Hubo diferentes protestas para reclamar que se esclarezca el crimen vial.
GENTILEZA FAMILIA PAREDES DOLOR. Hubo diferentes protestas para reclamar que se esclarezca el crimen vial.
 ?? GENTILEZA FAMILIA PAREDES ?? VÍCTIMA. Ramiro Paredes tenía 12 años. Abanderado, había iniciado el secundario.
GENTILEZA FAMILIA PAREDES VÍCTIMA. Ramiro Paredes tenía 12 años. Abanderado, había iniciado el secundario.

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