AHO­RA FOR­MA PAR­TE DE LA FAC­CIÓN DI­SI­DEN­TE DEL OES­TE. YA ES UN CLÁ­SI­CO...

La se­gu­ri­dad es­pa­ño­la de­por­tó a dos ba­rras: pri­me­ro fue Maz­za­ro, de Bo­ca, y aho­ra le to­có a Ch­ris­tian Ghis­let­ti, un ex de los Bo­rra­chos del Ta­blón.

Olé - - COPA LIBERTADORES -

Las pri­me­ras in­for­ma­cio­nes que lle­ga­ban des­de Ma­drid cuan­do se anun­ció que la fi­nal de la Co­pa se ju­ga­ría en el Ber­na­béu era que la se­gu­ri­dad es­pa­ño­la no iba a co­rrer nin­gún ti­po de ries­go en cuan­to al ope­ra­ti­vo. Y más, ob­via­men­te, conociendo el mo­ti­vo por el que el Sú­per se tras­la­dó a Eu­ro­pa... Las me­di­das de se­gu­ri­dad co­men­za­ron a prin­ci­pios de semana. ¿Có­mo? Di­rec­ta­men­te no de­ja­ron en­trar a los ba­rras a Es­pa­ña. El pri­mer ca­so fue el de Ma­xi­mi­li­ano Maz­za­ro, el ba­rra de Bo­ca que así co­mo lle­gó se tu­vo que vol­ver. Y ayer, le to­có ser de­por­ta­do a Ch­ris­tian Ghis­let­ti, ba­rra de Ri­ver.

Aho­ra bien, ¿de quién se tra­ta? El Ne­gro Ch­ris­tian fue par­te de Los Bo­rra­chos del Ta­blón, era pie­za im­por­tan­te del gru­po que en­ca­be­za­ban Alan Schlen­ker y Adrián Rous­seau. Sin em­bar­go, se ale­jó de la ba­rra lue­go de que­dar pro­ce­sa­do en el 2007 por la Ba­ta­lla de los Quin­chos, la in­ter­na por el con­trol de la ba­rra que tiem­po más tar­de ter­mi­nó con el ase­si­na­to de Gonzalo Acro y el en­car­ce­la­mien­to de los her­ma­nos Schlen­ker. Ghis­let­ti, que fue em­plea­do de Ri­ver en la ges­tión de Jo­sé Ma­ría Agui­lar, que­dó con la fac­ción di­si­den­te: la Ba­rra del Oes­te. Y no vol­vió más a las can­chas, sal­vo las ve­ces que -en una faceta más tran­qui­la- lo­gró bur­lar a la se­gu­ri­dad y el de­re­cho de ad­mi­sión y se lo vio en la platea. Al­go que, por lo vis­to, no pu­do ha­cer para la fi­nal en Es­pa­ña...

Newspapers in Spanish

Newspapers from Argentina

© PressReader. All rights reserved.