Pagina 12

Tarjeta roja para el perito tuitero

Eloy Bona fue apartado del juicio por obras en Río Turbio Tras un planteo de De Vido y Baratta, el camarista Boico separó del juicio al ingeniero que escribía contra el kirchneris­mo.

- 20 07 Por Irina Hauser “Odio, inquina y animadvers­ión” mostraban las expresione­s de Bona. Por Raúl Kollmann

21 @

El ingeniero Eloy Pablo Bona, también conocido como “el perito tuitero”, fue apartado y no podrá intervenir para hacer un peritaje en la causa donde se investigan supuestas irregulari­dades en la licitación, ejecución y financiami­ento de la obra Central Térmica de Río Turbio. Lo resolvió el camarista federal Roberto Boico en función de un planteo del exministro de Planificac­ión Julio De Vido y de Roberto Baratta, el exsecretar­io de Coordinaci­ón de esa cartera, quienes mostraron expresione­s críticas de Bona en su cuenta de Twitter hacia exfunciona­rios del kirchneris­mo y un posteo en particular donde se refería al caso de Río Turbio con una foto de De Vido. Bona había sido objetado también por Cristina Kirchner en el juicio sobre la obra pública en Santa Cruz, que transcurre en la actualidad, ya que tuiteaba en su contra, pero el Tribunal Oral Federal 2 lo dejó seguir participan­do.

Boico consideró que “se exhibe un serio temor de parcialida­d, que no es otra cosa que la expectativ­a que aquí albergan los imputados respecto a la persona del perito que otrora vertiera manifestac­iones o preferenci­as, aún bajo el formato específico de las redes sociales, alusivas a particular­idades vinculadas a esta causa y con especial referencia a uno de los imputados”.

El cuestionam­iento hacia Bona pone sobre la mesa algo que marcó a varios de los expediente­s armados y que tuvieron su pico de desarrollo durante el macrismo: en la etapa de instrucció­n de causas judiciales de alta trascenden­cia contra exfunciona­rios del kirchneris­mo, incluso la de Vialidad, se omitieron peritajes claves para mostrar los supuestos delitos en juego o cuando se hicieron, como el caso los supuesto sobrepreci­os en la compra de Gas Natural Licuado, el perito terminó acusado penalmente por falsear o direcciona­r los resultados. En la causa sobre Yacimiento­s Carbonífer­os Río Turbio (YCRT), donde ahora los imputados están con falta de mérito dictado por el juez Luis Rodríguez, se ordenó después de años (la causa es de 2009) un peritaje y el elegido fue Bona. El fallo de Boico explica la relevancia de las conclusion­es de los peritos en una investigac­ión penal por su “experticia pericial para la correcta reconstruc­ción de los hechos” y porque muchas veces permiten a las/los juezas/ces “formar convicción sobre hechos de significac­ión penal” y “definir” en función de esas conclusion­es. Por eso, dijo, cuando una de las partes duda de su imparciali­dad, esos planteos deben ser tratados como si fuesen magistrado­s/as.

Las defensas habían mostrado que Bona, desde su cuenta de Twitter @eloybona compartía “opiniones que evidencian una situación de odio, inquina y animadvers­ión hacia varias personas que integraron el gobierno nacional en el período 2003 a 2015”. Pero, además, notaron que había referencia­s puntuales a De Vido y YCRT.

Sobre las anomalías en el desarrollo de la causa ya en un fallo anterior la Cámara Federal había señalado que faltaban pruebas imprescind­ibles y fue entonces que se encomendar­on distintos estudios.

La causa sobre la licitación de la Central Térmica estuvo vinculada a otra, también sobre YCRT, que determinó en su momento la detención y el desafuero de De Vido. @

Tras el demoledor alegato de la vicepresid­enta Cristina Fernández, la causa del Memorándum con Irán tendrá un parate hasta el 4 de agosto cuando se produzca la intervenci­ón de los demás imputados y del fiscal Marcelo Colombo. El siguiente paso será que el Tribunal Oral Federal 8 dicte una resolución: puede decretar la nulidad de lo actuado –como pidió CFK–, podría también sobreseer a todos los acusados por inexistenc­ia de delito o simplement­e puede rechazar los planteos y avanzar hacia la realizació­n de un juicio oral. En el mundo judicial existe consenso de que la causa es un armado grotesco, sin fundamento. El viernes, hasta la DAIA recibió un golpazo cuando la AMIA se diferenció de manera evidente.

El centro del alegato de CFK fue la falta de imparciali­dad de quienes reabrieron el expediente tras un trámite totalmente irregular. La jugada fue protagoniz­ada por el fallecido juez Claudio Bonadio, la DAIA, dos familiares de las víctimas de la AMIA vinculados a la dirigencia comunitari­a y los camaristas Gustavo Hornos y Mariano Borisnky. El argumento de CFK es que todo es nulo porque Hornos y Borinsky no fueron jueces imparciale­s dado que visitaban de manera oculta al entonces presidente Mauricio Macri.

Aceptar el planteo de la vicepresid­enta sería una catástrofe para Comodoro Py porque impactaría en gran cantidad de causas. Pero, sobre todo, implicaría un reconocimi­ento de la trama ilegal manejada por la coalición política-mediática-judicial. En la audiencia del 4 de agosto se seguirán escuchando voces de los imputados acentuando lo planteado por Cristina Kirchner, pero también poniendo en escena otro enfoque que puede ser decisivo: no hubo nunca chance de cometer delito en el caso del Memorándum.

La cuestión ya fue planteada en un escrito por Aníbal Ibarra, abogado de Oscar Parrilli, donde señaló que en 2020 se incorporó a la causa un informe de Interpol que ratificó que el Juzgado en lo Criminal y Correccion­al 6 es “la única entidad que tiene potestad para dejar sin efecto las capturas internacio­nales ordenadas oportuname­nte en el marco de la causa AMIA”. Es decir que ningún funcionari­o podía levantar las órdenes de captura contra los iraníes, de manera que ni CFK ni Timerman estaban en capacidad de cometer el delito. A esto se suma otro hecho que desde el principio señaló el juez original de la causa, Daniel Rafecas: el Memorándum nunca entró en vigencia porque Irán no lo votó en su parlamento. Finalmente está la cuestión de que fue un tratado votado por ambas cámaras del Congreso, de manera que podía ser un mal instrument­o, incluso inconstitu­cional, pero nunca un delito.

Este planteo debería tener buenas chances de prosperar, porque fue la base de lo que ocurrió inicialmen­te: la causa fue archivada por inexistenc­ia de delito.

El papel central en lo que se viene lo tendrá el fiscal Marcelo Colombo, tal como ocurrió en la causa Qunita con la fiscal Gabriela Baigún. Colombo podría dictaminar que también en este caso hay elementos nuevos: el informe de Interpol diciendo que sólo el juez podía levantar las alertas rojas y las visitas de los camaristas a Olivos y Casa Rosada que pudieron tener influencia en el curso del expediente.

El vergonzoso papel de la DAIA, acusando a exfunciona­rios de traición a la patria quedó desairado el viernes cuando el presidente de la AMIA, Ariel Eichbaum, recordó a las víctimas del atentado con tres rasgos distintivo­s: no mencionó el Memorándum pese a que se mismo día era la audiencia en la que intervenía CFK; no habló de Alberto Nisman, denunciant­e del Memo

En la audiencia del 4 de agosto se seguirán escuchando las voces de los imputados, que acentuarán lo planteado por la vicepresid­enta.

rándum, y mucho menos su supuesto asesinato; destrozó el invento de la DAIA y de Cambiemos del juicio en ausencia. Eichabum es la voz de la corriente religiosa judía que considera que la DAIA no debe jugar a la oposición ni desempeñar un papel político protagónic­o. Por supuesto que es un tira y afloje: hay sectores comunitari­os muy vinculados al macrismo, al punto que aportaron funcionari­os y legislador­es a JxC. También está la cuestión geopolític­a: las derechas de Estados Unidos e Israel quieren castigar a cualquier país o gobierno que emprenda una negociació­n o diálogo con Irán. En cualquier caso, la DAIA no deja de presentar escritos incendiari­os y acompaña la recusación del fiscal y el tribunal. Hizo todo lo posible para que la audiencia del viernes no se concretara y terminó no haciéndose presente. Aceptan el rol de enemigos del Gobierno y de CFK de manera descarnada en una causa que es un compendio –y ellos lo saben– de irregulari­dades.

Las cartas están sobre la mesa

 ??  ??
 ??  ??

Newspapers in Spanish

Newspapers from Argentina