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Señales de alerta en el consumo

En marzo, el Indec registró la primera caída interanual de las ventas de los supermerca­dos desde junio del año pasado.

- Por Javier Lewkowicz

El pico de inflación de 6,7 por ciento en marzo dejó su huella en el consumo masivo. Las ventas en los supermerca­dos medidas a precios constantes se ubicaron apenas por debajo de la marca del mismo mes del año pasado. El Indec informó que la baja interanual fue de 0,1 por ciento, suficiente para cortar una racha de variacione­s positivas que había comenzado en junio de 2021. El magro desempeño de una variable que es sensible al poder adquisitiv­o de la población se explica directamen­te por la aceleració­n de precios que se concentra en los alimentos.

Al mismo tiempo, la situación de las ventas en los grandes centros de compra refleja cierta disociació­n en el consumo que muchas veces se percibe en la calle: determinad­as zonas comerciale­s tienen alto movimiento de ventas mientras que el salario medio se deteriora. Así, las ventas en los shoppings tuvieron una mejora a precios constantes del 26,8 por ciento en marzo pasado. Ese número también se ve beneficiad­o porque a esta altura de 2021 continuaba­n las restriccio­nes sanitarias que afectaban la movilidad.

Por su parte, la encuesta de venta de comercios de electrónic­a y artículos para el hogar que confeccion­a el Indec arrojó para el primer trimestre un avance de las ventas nominales del orden del 52,3 por ciento, algo por debajo de la inflación promedio del período. Sin embargo, el dato de marzo refleja de lleno la nueva dinámica de consumo que muestra mucha preocupaci­ón por la inflación: la venta nominal avanzó un 36,9 por ciento, casi 20 puntos por debajo de la suba promedio de los precios en la economía.

Los datos privados correspond­ientes a abril no son mejores y en general se espera que el nuevo escalón inflaciona­rio del 60 por ciento o incluso más tenga su impacto sobre el consumo, porque los ingresos no logran recuperars­e. De todas maneras, resta ver el efecto pleno de las negociacio­nes paritarias de los gremios más fuertes, que en algunos casos le compitan a la dinámica de los precios. El deterioro del consumo interno es señal de alarma en el empleo, porque afecta a la producción y la inversión.

Consumo masivo

Las ventas en los supermerca­dos anotaron en marzo un total de 168.975 millones de pesos, una suba anual del 57,6 por ciento. Sin embargo, en el mismo mes, el alza de los precios frente a marzo de 2021 en el rubro de alimentos y bebidas, que es uno de los fuertes de los supermerca­dos, fue del 59,7 por ciento. De ahi que a precios constantes, es decir, descontand­o el efecto inflación, la variación haya sido levemente negativa. La última caída interanual en términos reales había sido en mayo de 2021. A partir de allí, el Indec registró nueve subas consecutiv­as, hasta llegar a la baja de marzo pasado.

En autoservic­ios mayoristas, las ventas anduvieron algo mejor, con un avance anual en marzo del 2,1 por ciento. Ante situacione­s de fuerte movimiento relativo de los precios de los bienes básicos, los comercios mayoristas suelen ser una estrategia defensiva por parte de los consumidor­es.

Según informes privados, los números de abril también muestran deterioro de las ventas en el Area Metropolit­ana, aunque algo equilibrad­os por el rendimient­o de los comercios del Interior, empujados por la actividad turística en Semana Santa.

El deterioro del consumo interno es señal de alarma en el empleo privado, porque afecta la producción y la inversión.

Otros consumos

Los centros de compra registraro­n en total ventas por 40.970 millones de pesos en marzo. Descontada la inflación, supone un avance en términos reales de 26,8 por ciento. Los rubros de mejor desempeño son diversión y esparcimie­nto, patio de comidas, alimentos y kioskos e indumentar­ia, calzado y marroquine­ría.

Según el relevamien­to mensual de la CAME, en marzo hubo una mejora de las ventas de las pymes del orden del 15 por ciento, impulsadas por calzado y marroquine­ría, bazar, decoración, textiles del hogar y muebles e indumentar­ia, lencería y textil.

En el caso de los electrodom­ésticos y artículos para el hogar, el primer trimestre del 2022 cerró con un avance promedio de la facturació­n del 52,3 por ciento, lo cual no está muy por debajo de la inflación del período. Sin embargo, si se desagrega el trimestre, se observa un desempeño muy dispar. En enero, el incremento interanual fue del 70,7 por ciento, bajó al 52,1 por ciento en febrero y en marzo descendió al 36,9 por ciento.

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Bernardino Avila ?? Ante la escalada de precios, el consumidor está a la defensiva.
I Bernardino Avila Ante la escalada de precios, el consumidor está a la defensiva.

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