AN­TES DE DOR­MIR “MI­RO SE­RIES Y ES­CU­CHO LOS GRILLITOS”

Pronto - - Donde - Agra­de­ci­mien­tos: za­pa­tos Via­mar­te, Honky Tonk, ma­ke up Ma­ria­na Vin­cent, pe­lo Mar­tín Cua­ro­ni. Ni­co­lás Pe­ral­ta Fotos: Virginia Rodríguez

Es­toy en un mo­men­to de mi vi­da muy par­ti­cu­lar y bas­tan­te nue­vo pa­ra mí: nun­ca ha­bía es­ta­do en so­le­dad, sin un ma­ri­do y con dos hi­jos chi­qui­tos”, re­fle­xio­na Car­la Con­te (41), quien se se­pa­ró ha­ce exac­ta­men­te un año de Gui­ller­mo Brut­to (42), el pa­dre de sus hi­jos Mo­ra (9) y Facundo (4) y el hom­bre con el que com­par­tió los úl­ti­mos 13 años de su vi­da. Abo­ca­da de lleno a lo la­bo­ral y muy con­ten­ta con la co­con­duc­ción de Con­fron­ta­dos, el ci­clo de Man­da­ri­na pa­ra Ca­nal 9 que ca­pi­ta­nea jun­to con Ro­dri­go Lus­sich de lu­nes a vier­nes a las 15, Car­la con­fie­sa: “Es­toy bien or­ga­ni­za­da en mi vi­da, con el la­bu­ro, los chi­cos y sus ac­ti­vi­da­des. Es­toy acos­tum­bra­da a re­sol­ver y co­mo Gui­lle es­ta­ba bas­tan­te afue­ra de ca­sa con su tra­ba­jo, con los chi­cos siem­pre es­tu­ve más yo así que eso no me pe­sa. Ob­vio que es un cam­bio enor­me es­tar sol­te­ra y me pa­sa que lle­ga la no­che mi­ro se­ries y es­cu­cho a los grillitos. Es una eta­pa nue­va”. -¿Es­tás bien so­la?

-Qué sé yo, es ra­ro por­que no es la so­le­dad de an­tes, de cuan­do no te­nía pi­bi­tos. Cuan­do es­toy con mis hi­jos, el tiem­po se me pa­sa vo­lan­do y si me to­ca un fin­de sin ellos, me ar­mo pla­nes o co­sas pa­ra ha­cer en ca­sa. Igual des­pués ter­mino pa­cho­rra to­tal y no activo. Dis­fru­to mu­cho de no ha­cer na­da y de ti­rar­me a mi­rar 100 ca­pí­tu­los de una se­rie.

-¿Con cuál te en­gan­chas­te?

-Aho­ra es­toy mi­ran­do la sép­ti­ma tem­po­ra­da de Scan­dal y la se­gun­da de El cuen­to de la cria­da, a la cual la veo de ma­ne­ra más len­ta por­que es fuer­te el con­te­ni­do y me de­ja de ca­ma. La em­pe­cé a ver en pleno de­ba­te por la ley del aborto, me pa­re­ció sú­per fuer­te y ten­go que ver­la de a po­co por­que me ma­ta. La au­to­ra se ins­pi­ró en los par­tos den­tro de la ESMA y el Ho­lo­caus­to pa­ra crear­la. Son mu­je­res se­cues­tra­das pa­ra te­ner hi­jos de otros; es una his­to­ria tre­men­da.

-¿Qué sen­sa­ción te que­dó tras la no apro­ba­ción de la ley del aborto? -Uff, mu­chas. La sen­sa­ción de po­der y de fuer­za de mu­chas que se vi­vió fue úni­co. Lo que su­ce­dió fue muy fuer­te, di­ji­mos: “Chi­cas, es aho­ra” y to­das nos pu­si­mos de pie. Par­ti­ci­po y per­te­nez­co a gru­pos de mu­je­res ha­ce mu­cho y mi pa­ñue­lo ver­de tie­ne co­mo sie­te u ocho años ya. Fui al En­cuen­tro Na­cio­nal de Mu­je­res en 2012 en Po­sa­das, par­ti­ci­pé de los ca­si 70 ta­lle­res, de las mar­chas y me trans­for­mé. To­dos los años via­jo a la ciu­dad en la que se ha­ce y el in­ter­cam­bio que vi­vi­mos es ri­quí­si­mo. -¿Con Mo­ra ha­blás so­bre es­tos te­mas?

-Sí, cla­ro. Sa­be que par­ti­ci­po de es­te en­cuen­tro na­cio­nal y me ha pe­di­do va­rias ve­ces que la lle­ve con­mi­go. Par­ti­ci­pó en mar­chas por la ley del aborto con­mi­go y Facundo tam­bién. El can­ta “aborto le­gal” y me mue­ro de la ter­nu­ra. Una vez me in­vi­ta­ron a con­du­cir los Mar­tes Ver­des fren­te al Con­gre­so du­ran­te las se­sio­nes de dipu­tados y se­na­do­res y co­mo Gui­lle la­bu­ra por ahí, lle­va­mos a los chi­cos. -¿No son chi­cos pa­ra esos de­ba­tes so­cia­les tan pro­fun­dos?

-A mí me pa­re­ce que es­tá bueno que par­ti­ci­pen de eso pe­ro lo que me da mie­do es que se pier­dan en­tre la gen­te en esas con­cen­tra­cio­nes. Eso me da terror así que es­ta­ban con el pa­pá

de la mano mien­tras yo la­bu­ra­ba. Cuán­ta con­cien­cia tie­nen del te­ma es re­la­ti­vo. He te­ni­do char­las con Mo­ra al res­pec­to pe­ro con Fa­cu no por­que es chi­qui­to.

-¿Có­mo es Facundo?

-¡Ay, her­mo­so! Va al jar­dín, es­tá en sa­li­da de cua­tro y es un ne­gro pre­cio­so. Los dos son mo­ro­chos co­mo yo pe­ro Mo­ra es más blan­qui­ta co­mo el pa­pá y Facundo es ne­gro y pe­lu­do. Es mi cal­co: to­ma sol y se po­ne ne­gro.

-¿Es cons­cien­te de que su ma­má es co­no­ci­da?

-Fa­cu vino a la te­le por pri­me­ra vez re­cién es­te año. Mo­ra prác­ti­ca­men­te na­ció en un es­tu­dio de te­le­vi­sión y Facundo no. Le en­can­tó, es­ta­ba alu­ci­na­do con el tra­ba­jo de ma­má. No sé cuán­to en­tien­de de esta co­sa de ser co­no­ci­da, no tie­ne tan­to re­gis­tro. En cam­bio, Mo­ra en el jar­dín iba por ahí di­cien­do: “Mi ma­má tra­ba­ja en la te­le, ¿sa­bés quién es mi ma­má? Car­la Con­te”. Sa­ca­ba cha­pa, en aque­llos tiem­pos yo es­ta­ba más ex­pues­ta y cuan­do fui ma­má de ella, de­ci­dí ale­jar­me un po­co de la te­le. A Fa­cu lo tu­ve bas­tan­te al mar­gen y es­te año lo tra­je al la­bu­ro un día de pa­ro en el co­le y le en­can­tó.

- ¿Y Mo­ra?

­A Mo­ra le fas­ci­na la te­le. Ha­ce dos años vino con­mi­go al Bai­lan­do y es­ta­ba re ex­ci­ta­da. Tie­ne ge­nes ar­tís­ti­cos, le en­can­ta bai­lar y aho­ra em­pe­zó a tomar cla­ses de cir­co: ha­ce tra­pe­cio, tela y esas ac­ti­vi­da­des. De chi­ca pro­bó con el tap y la dan­za con­tem­po­rá­nea y aho­ra es­tá en­chu­fa­da con el cir­co. Es un chino la or­ga­ni­za­ción de los horarios y lle­var­la pe­ro lo ha­go por­que sé que le apa­sio­na.

-¿Có­mo se or­ga­ni­zan con tu ex por los ne­nes?

-Vi­ven con­mi­go pe­ro dos días a la se­ma­na es­tán con él y fin de se­ma­na de por me­dio tam­bién. A los ne­nes los pro­te­gi­mos mu­cho cuan­do nos se­pa­ra­mos, hi­ci­mos lo que pu­di­mos, ellos siem­pre fue­ron la prio­ri­dad y lo si­guen sien­do. Cui­da­mos nues­tro víncu­lo con Gui­lle y tra­ta­mos de que sea lo más sano po­si­ble, so­bre to­do por los chi­cos más allá de que nos que­re­mos y nos res­pe­ta­mos.

-¿Con Brut­to te­nés bue­na re­la­ción?

­Sí, sí. Eso es fun­da­men­tal. Cui­da­mos mu­cho nues­tra re­la­ción y si bien

du­ran­te nues­tra pa­re­ja los dos fui­mos bas­tan­te ci­clo­tí­mi­cos, aho­ra que es­ta­mos se­pa­ra­dos nos lle­va­mos muy bien por­que sa­be­mos que es lo me­jor pa­ra to­dos. La ve­ni­mos lle­van­do bien, los chi­cos es­tán aco­mo­da­dos y sa­ben que tie­nen la ca­sa de ma­má y la ca­sa de pa­pá.

-¿Te gus­ta­ría vol­ver a enamo­rar­te? -Su­pon­go que sí, pe­ro es al­go en lo que no pien­so pa­ra na­da. Hay co­mo un va­cío de con­te­ni­do, es un es­pa­cio en blan­co. Hay ce­ro in­te­rés de mi par­te y en­ton­ces no bus­co lle­nar ese es­pa­cio. Mis ami­gas quie­ren pre­sen­tar­me gen­te pe­ro tam­po­co es que hay llu­via de can­di­da­tos. Me es­cri­ben mu­cho por Ins­ta­gram pe­ro son los ig­no­tos. A ve­ces res­pon­do por­que me di­vier­te pe­ro has­ta ahí no­más. -¿Con­cre­tas­te al­gún en­cuen­tro vía Ins­ta­gram?

­No, ni lo­ca. No po­dría. Mí­ni­mo ten­go que te­ner una re­fe­ren­cia. Vi­vo en es­te mun­do en el que pa­san co­sas tre­men­das y ni lo­ca me en­con­tra­ría con un des­co­no­ci­do. No me ima­gino en esa si­tua­ción. Es­toy sú­per re­la­ja­da en ese sen­ti­do, sin bus­car na­da y por eso su­pon­go que es­toy so­la. No es­toy en el plan de con­se­guir una pa­re­ja y fo­ca­li­cé mu­cho en mi la­bu­ro. Amo ha­cer Con­fron­ta­dos.

-¿La pa­sás bien?

­Es una fies­ta. En esta nue­va eta­pa mía en la te­le eli­jo ha­cer lo que quie­ro y lo que me gus­ta. An­tes ha­cía lo que iba sur­gien­do por­que es­ta­ba con mu­cha ex­po­si­ción y aga­rra­ba to­dos los la­bu­ros sin pen­sar­lo de­ma­sia­do mien­tras que aho­ra los eli­jo cons­cien­te­men­te. Es­toy cho­cha con el trío que ar­ma­mos con Ro­dri­go Lus­sich y con Gus­ta­vo Hoy­le, el pro­duc­tor eje­cu­ti­vo. Hay al­go ener­gé­ti­co y de con­ten­ción muy po­de­ro­so; eso se ar­ma o no se ar­ma y acá fun­cio­na de ma­ra­vi­llas.

-Con Lus­sich los dos tie­nen ca­rác­ter. ¿Cho­can?

­No, ce­ro, nos lle­va­mos bár­ba­ro. La­bu­ran­do soy muy re­la­ja­da y no me es­tre­sa la cá­ma­ra. El es­trés me pue­de aga­rrar por los men­sa­jes que da­mos al aire; ahí apun­to to­da la ener­gía. Ha­ce po­co, por ejem­plo, tu­ve un cru­ce al aire con Ro­lan­do Han­glin y res­pon­di­mos to­dos en blo­que, co­mo equi­po. Eso no es ca­sual, es un la­bu­ro in­terno muy gran­de el que ha­ce­mos. -¿Có­mo que­dó to­do con Han­glin? ­No fue una si­tua­ción lin­da y no me la es­pe­ra­ba por­que sa­bía que íba­mos a ha­blar del tan­go que él ha­bía he­cho pa­ra una mu­jer que en teoría lo ha­bía es­ta­fa­do pe­ro no ima­gi­né que me iba a ter­mi­nar ata­can­do a mí. An­tes me re ca­len­ta­ba y reac­cio­na­ba sin pen­sar fren­te a es­tas si­tua­cio­nes; aho­ra me pre­pa­ro, no me enojo e in­ten­to de­jar un men­sa­je po­si­ti­vo. Lo re­pe­ti­mos va­rias ve­ces al aire y cuan­do me veo, es­toy tran­qui­la ha­blan­do con él. Sé que no lo pro­vo­qué. Su­ce­dió así, res­pon­di­mos en blo­que y eso es lo me­jor.

-¿Tus días em­pie­zan tem­prano? ­No, la ver­dad que no. Los chi­cos van a la tar­de a la es­cue­la y es una elec­ción por­que no fun­ciono a la ma­ña­na. Hoy por esta no­ta pu­se el des­per­ta­dor a las 8 y ac­ti­vé a las 9. Tra­to de arran­car 9:30 por lo ge­ne­ral. Soy muy de la no­che, ¡por eso me fue tan bien en Call TV! Nun­ca me acues­to an­tes de las 2 o 3 de la ma­ña­na y me gus­ta mu­cho dor­mir. Ne­ce­si­to dor­mir bien pa­ra fun­cio­nar el res­to del día. Mis hi­jos duer­men her­mo­so, ¡se ve que los hi­ce dor­mi­lo­nes a mi ima­gen y se­me­jan­za!

-¿Bai­lás?

­No, no es­toy bai­lan­do na­da y ese siem­pre es un dé­fi­cit en mi vi­da. Ha­ce un tiem­po re­to­mé con las cla­ses pe­ro de­jé por­que me cues­ta la con­ti­nui­dad. En los tiem­pos libres, siem­pre me in­ven­to al­gu­na ac­ti­vi­dad y ter­mino no bai­lan­do.

-¿Te­nés ami­gas en el me­dio?

-Sí. Mi gran ami­ga es Ju­lia Zen­ko, a quien co­no­cí en una obra de tea­tro y nos hi­ci­mos ín­ti­mas. Lau­ra No­voa es otra gran ami­ga: la co­no­cí em­ba­ra­za­da de Mo­ra y nos co­nec­ta­mos por­que ella tie­ne al­go muy fuer­te con los be­bés y los em­ba­ra­zos. Ro­mi­na “Mo­mi” Giar­di­na es mi her­ma­na del al­ma, ma­dri­na de mi hi­jo Fa­cu y nos co­no­ci­mos en la es­cue­la de co­me­dia mu­si­cal de Ju­lio Boc­ca. Tam­bién quie­ro mu­cho a Sa­bri­na Ro­jas, con quien hi­ci­mos La ce­na de los ton­tos en Mar del Pla­ta con Adrián Suar. Ellas te po­dría de­cir que son mis gran­des ami­gas del me­dio.

“NI LO­CA ARRE­GLO UN EN­CUEN­TRO POR

INS­TA­GRAM”

Los amo­res de ma­má Facundo va a sa­la de 4 del jar­dín de in­fan­tes y es­te año fue por pri­me­ra vez a late­le­vi­sión con su ma­dre. A Mo­ra le en­can­ta bai­lar y to­ma cla­ses de cir­co.

Me­jor so­la...Car­la Con­te con­fie­sa que sus ami­gasquie­ren pre­sen­tar­le can­di­da­tos. ¿Le gus­ta­ría vol­ver a enamo­rar­se? “Su­pon­go que sí, pe­ro es al­go en lo que no pien­so pa­ra na­da”, ex­pli­ca.

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