Revista Ñ

Modos de ver Cuidemos la lengua La elegida del editor Perlas cultivadas

- HECTOR PAVON

Ya no hay paciencia. Algoritmos y descargas de la web marcan el paso del tiempo, los relojes corren más rápido y en consecuenc­ia nuestras vidas están en aceleració­n constante. La velocidad, tal como lo sospechaba Paul Virilio, nos destrozará.

Tal vez esa prevención haya sido advertida por uno de los países que más avanzó tecnológic­amente en la Historia. Japón, o al menos una parte de sus habitantes, suelen reflexiona­r sobre el transcurri­r de la vida y la trascenden­cia. Tener una larga historia les ha dado lecciones, aunque –de todos modos– han cometido errores muy graves. Una lección se esconde en la expresión Chotto mate kudasai. Simplement­e: “espere un momento por favor”.

También puede ser enunciada simplement­e como matte kudasai y queda reducida a un “espere por favor”. Es una expresión que inevitable­mente se asocia con una palabra. Tal vez obvia. Paciencia. Un acto de sabiduría que pocos practican. Una condición que se ha vuelto una antigüedad en un mundo que valora el trabajo permanente, la esclavitud de la atención perpetua: 24 horas los 7 días de la semana.

Matte kudasai, responde Natsuki, una bailarina de tango que conoció tiempos del dos por cuatro en San Telmo y que ahora los exhibe orgullosa en la pista de un piso 53 en el lujoso barrio de Roppongi de Tokio. Ella supo de los beneficios de la paciencia. Bailar tango no fue fácil, sólo la constancia a lo largo del tiempo la transformó en la Malena del barrio. Matte... dicen los adolescent­es acortando la expresión tal como ocurre con todos los de su especie en el mundo.

La historia japonesa bien podría asentarse en la espera. A veces milenaria. La del guerrero que aguarda en posición de ataque la llegada del enemigo; la del pueblo que quiere en silencio un cambio; la del floriculto­r que deja la semilla en la tierra que se convertirá en una orquídea; la de quien arma mil grullas de papel por la paz; la de quien reza en busca del milagro frente al Buda.

La sabiduría de la espera circula en el espíritu y en el hacer permanente. De eso se trata, de aguardar el tiempo exacto, el de la confianza en sí mismo. Chotto matte kudasai es un pedido que bien puede ser entendido como una orden, pero también es un ruego, un clamor, una reflexión sin respiro ante el paso que se va dar, inevitable­mente. Siempre tendrán tiempo y futuro.

Nosotros, de este lado del mundo, seguiremos despiertos e impaciente­s. Y sin tiempo.

 ?? EFE ?? Espera. Sin avalanchas ni desesperac­ión, cada uno en su lugar esperando el subte.
EFE Espera. Sin avalanchas ni desesperac­ión, cada uno en su lugar esperando el subte.
 ??  ??

Newspapers in Spanish

Newspapers from Argentina