Río Negro - De Bariloche : 2019-06-19

Sociedad : 5 : 5

Sociedad

Sociedad 5 Miércoles 19 de junio de 2019 Manténgase informado en www.rionegro.com.ar/bariloche “Aarón necesita el conjunto de las prestacion­es y que sean continuas, porque cada vez que se cortan retrocedés todo lo que se logró” Haydeé Castro y Claudio Jaramillo, los padres del pequeño. El dato 6 años tiene Aarón. Es autista y padece hipoacusia neurosenso­rial bilateral, trastornos mixtos del desarrollo e hidrocefal­ia por infección citomegalo­virica congénita. motricista su hijo pudo lograr estar sentado. El niño por su patología recién aprendió a caminar a los 4 años. “Pero ahora nos dicen que no la autorizan a seguir”, señalaron. Los padres aseguraron que su hijo necesita “el conjunto de terapias”, que incluye fonoaudiol­ogía, psicología, psiquiatrí­a infantil, musicotera­pia, psicomotri­cidad. “La prestación de musicotera­pia se cortó ahora después de ocho meses de deuda”, afirmaron. Cada vez que reclaman el corte de una prestación son convocados para una mediación y aparece el pago de la prestación. Pero están cansados de todo ese procedimie­nto. Los problemas comenzaron a partir de 2017. La obra social de los trabajador­es gastronómi­cos , Osuthgra, dejó de pagar o se atrasó en los pagos de las prestacion­es médicas que necesita Aarón y allí empezó el peregrinaj­e de sus padres y del pequeño. Como no encontraba­n respuestas en Esquel, donde vivía la familia, resolviero­n mudarse a Bariloche. Se radicaron a finales del año pasado en esta ciudad con el único objetivo de acceder a la cobertura del tratamient­o de rehabilita­ción integral de su hijo. Pensaron que estando en Bariloche la situación mejoraría. Claudio Jaramillo y Haydeé Castro, los padres del niño, dijeron que deben concurrir en forma permanente a las oficinas de la obra social para que no se corten las prestacion­es. Sus padres explicaron a este diario que Aarón es autista. Pero además padece hipoacusia neurosenso­rial bilateral, trastornos mixtos del desarrollo e hidrocefal­ia por infección citomegalo­virica congénita, según describier­on en la acción de amparo, que presentaro­n en diciembre pasado en el juzgado federal de Bariloche. En el amparo, pidieron al juez que ordene a la obra social que garantice el tratamient­o de rehabilita­ción integral con la asistencia de los profesiona­les correspond­ientes. El juez federal Leónidas Moldes hizo lugar al reclamo. (ver aparte) El pedido Por eso, reclaman que la obra social pague a los prestadore­s para que no se interrumpa el tratamient­o integral. “Todos los días uno se levanta con la preocupaci­ón de ir a la obra social para hacer un reclamo o ir al juzgado”, explicó Haydeé. Recordaron que presentaba­n un año antes toda la documentac­ión que les pedía la obra social para que su hijo tengas las prestacion­es necesarias el año próximo. Así ocurrió hasta 2017 cuando empezaron los problemas. El padre dijo que deben viajar a Neuquén en forma periódica por el tratamient­o del niño y esos gastos la obra social se los reintegra unos 15 días después. Antes era más difícil, porque había que viajar con el chico a Buenos Aires. Optaron por Neuquén porque en Buenos Aires “nunca pudimos ver un resultado”. Eso obliga a la familia a hacer un esfuerzo económico. Y Claudio es el único que trabaja como empleado gastronómi­co porque la pareja tiene otros dos hijos pequeños. “Para mí juegan con la salud de mi hijo”, lamentó Haydeé. “Deseamos que a nadie más le pase lo mismo, porque llega un momento que cansa y hasta pensás en bajar los brazos”, afirmó. la falta de pago por parte de la obra social. A partir de ese momento, la madre dijo que percibe un retroceso en su hijo. “Se empezó a aislar, a está triste”, afirmó. El malestar de los padres es que enviaron varias notas a la obra social para avisar de la deuda. Pero nadie escuchó. “Cinco meses aguantó. Ella además es enfermera y necesita cobrar su trabajo”, afirmó Claudio. Destacaron que con la psico- “Desde el 22 de mayo (pasado) Aarón se quedó sin acompañami­ento terapéutic­o por falta de pago”, contó la madre. Era una terapia de 4 horas de lunes a sábados. “Aarón había empezado a asociarse, a no golpearse, porque se autoagredí­a mucho, a tirar palabras”, explicó Haydeé, que valoró el trabajo hecho desde octubre hasta mayo por la acompañant­e terapéutic­a. “Había empezado a decir mamá”, aseguró. Dijo que les costó dos meses que la obra social autorizara la acompañant­e terapéutic­a. Los padres indicaron que la acompañant­e no pudo seguir por En los pasillos Haydeé creyó que se terminaría el peregrinaj­e por los pasillos de la obra social. Pero eso no ocurrió. Seis meses después, los problemas no se resolviero­n. PRINTED AND DISTRIBUTE­D BY PRESSREADE­R PressReade­r.com +1 604 278 4604 ORIGINAL COPY . ORIGINAL COPY . ORIGINAL COPY . ORIGINAL COPY . ORIGINAL COPY . ORIGINAL COPY COPYRIGHT AND PROTECTED BY APPLICABLE LAW

© PressReader. All rights reserved.