Acor­tar los pla­zos es el desafío pa­ra el nue­vo presidente del TSJ

Ger­mán Bu­sa­mia es el vo­cal más nue­vo que in­te­gra el má­xi­mo ór­gano de jus­ti­cia de Neu­quén. Vie­ne de la ac­ti­vi­dad pri­va­da y di­jo que no acep­tó el car­go pa­ra “sen­tir que ejer­zo po­der”.

Rio Negro Neuquen - - Neuquén - LAURA LONCOPAN BERTI lau­ra­lon­co­[email protected]­ne­gro.com.ar

La ofi­ci­na de Ger­mán Bu­sa­mia en el Tri­bu­nal Su­pe­rior de Jus­ti­cia tie­ne po­cos ob­je­tos. Ape­nas dos por­ta­rre­tra­tos con fo­tos fa­mi­lia­res. “Soy des­po­ja­do”, co­men­ta el vo­cal, que in­gre­só ha­ce seis me­ses al po­der Ju­di­cial, pro­ve­nien­te de la ac­ti­vi­dad pri­va­da, y el 19 de fe­bre­ro asu­mi­rá co­mo presidente del cuer­po.

En 1972 lle­gó de Cór­do­ba ca­pi­tal a la pro­vin­cia. Su padre, de ori­gen si­rio li­ba­nés, se desem­pe­ñó siem­pre co­mo mé­di­co del sis­te­ma pú­bli­co de salud. Su ma­dre, maes­tra, tra­ba­jó co­mo em­plea­da ad­mi­nis­tra­ti­va. Vi­vió su in­fan­cia y ado­les­cen­cia en el ba­rrio Al­ta Bar­da, por en­ton­ces una fron­te­ra in­hós­pi­ta. Des­de 2007 su lu­gar de re­si­den­cia es el country Rin­cón Club de Cam­po, con vis­ta al río Neu­quén. Se afi­lió al MPN en 1995, dón­de man­tu­vo un bre­ve en­cuen­tro con otro des­cen­dien­te si­rio-li­ba­nés: Fe­li­pe Sa­pag. Ase­gu­ra que su amis­tad con el go­ber­na­dor que lo pro­pu­so en el car­go no lo con­di­cio­na a la ho­ra de ejer­cer la fun­ción.

P- ¿Qué ob­je­ti­vos tie­ne co­mo presidente?

R- Yo ten­go una gran afi­ni­dad con lo que es ges­tión. Un eje fun­da­men­tal es el ser­vi­cio, que es ver el te­ma de los pla­zos de la ges­tión, có­mo se tra­ba­ja, en qué tiem­po se dan las res­pues­tas. Otro te­ma es in­fra­es­truc­tu­ra, lo que es edi­fi­cio y lo que es equi­pa­mien­to in­for­má­ti­co. Yo creo que hay que re­vi­sar ín­te­gro con qué cri­te­rio es­ta­mos asig­nan­do in­mue­bles, la re­la­ción en­tre in­mue­bles pro­pios e in­mue­bles al­qui­la­dos. Un ter­cer eje es el te­ma de per­so­nal: ca­pa­ci­ta­ción en si mis­mo. Hay que for­ta­le­cer en to­das las te­má­ti­cas nue­vas que no se pue­den des­co­no­cer

P- ¿Cuá­les son?

R- Pers­pec­ti­va de género, si­tua­cio­nes de vio­len­cia, ac­ce­so a la jus­ti­cia, trans­pa­ren­cia, per­so­nas con dis­ca­pa­ci­dad, per­so­nas en vul­ne­ra­bi­li­dad en cual­quier ám­bi­to, ni­ños, an­cia­nos. Sa­car cual­quier ti­po de ba­rre­ra eco­nó­mi­ca, geo­grá­fi­ca, tec­no­ló­gi­ca

P- ¿Cuál es el principal pro­ble­ma que tie­ne el po­der Ju­di­cial?

R- Lo que ha fal­ta­do y lo que fal­ta es ha­cer un aná­li­sis pro­fun­do, se­rio y res­pon­sa­ble de cuál es la plan­ta fun­cio­nal au­tén­ti­ca que ne­ce­si­ta ca­da área del Po­der Ju­di­cial.

P- ¿El principal pro­ble­ma es la dis­tri­bu­ción de per­so­nal?

R- Yo creo que sí. Tie­ne que ver con la ubi­ca­ción del per­so­nal y con es­to de ex­pli­car­le al per­so­nal cuál es el rol que tie­ne que cum­plir, pa­ra quién tra­ba­ja. Por­que hoy la es­truc­tu­ra ha ba­ja­do mu­cho, en­ton­ces el em­plea­do que se sen­tía en vínculo di­rec­to con un pro­se­cre­ta­rio y que tenía al se­cre­ta­rio sen­tan­do ahí y al juez en la otra puer­ta, no lo tie­ne. Es una es­truc­tu­ra muy abier­ta. Yo creo te­ner de to­dos los fue­ros ac­tual­men­te un diag­nós­ti­co más o me­nos cla­ro, por­que ade­más voy a los fue­ros. Yo mi­ro mu­cho es­ta­dís­ti­ca. En­ton­ces voy y mi­ro cuál es el am­bien­te de tra­ba­jo .

P- ¿Es­te año se va a po­der avan­zar con la re­for­ma pro­ce­sal ci­vil? R- Es­te año no sé si va­mos a po­der em­pe­zar a es­cri­bir el do­cu­men­to, que se­rá el an­te­pro­yec­to que el po­der Ju­di­cial pro­pon­ga a la Le­gis­la­tu­ra. Lo que tenemos co­mo me­ta es que nos pon­ga­mos de acuer­do en qué es lo que bus­ca­mos, qué ti­po de Có­di­go.

P- ¿Có­mo lle­gó a afi­liar­se al MPN?

R- Aca­ba­ba de ser elec­to go­ber­na­dor Fe­li­pe Sa­pag. Co­mo op­ción de tra­ba­jo un gru­po de jó­ve­nes re­cién re­gre­sa­dos a Neu­quén, re­ci­bi­dos, par­ti­ci­pa­mos de una reunión di­ri­gi­da a los jó­ve­nes. Fui­mos a la sec­cio­nal pri­me­ra, se nos di­jo cuá­les eran los li­nea­mien­tos so­bre la pro­vin­cia, qué es­pa­cio se le da­ba a los jó­ve­nes. La ver­dad que nos en­tu­sias­mó. Des­pués de la reunión se in­vi­tó a los que es­ta­ban ahí que no es­ta­ban afi­lia­dos a afi­liar­se. En ese mis­mo mo­men­to nos afi­lia­mos los que es­tá­ba­mos ahí.

P- ¿Nunca par­ti­ci­pó de las cam­pa­ñas?

R- En ab­so­lu­to. He par­ti­ci­pa­do en esas ce­nas que se han he­cho de apo­yo a de­ter­mi­na­das can­di­da­tu­ras. Con unos ve­ci­nos fui­mos a las de Omar Gu­tié­rrez, en campaña. A una fui­mos al club Pa­cí­fi­co, otra a la aso­cia­ción Es­pa­ño­la, pe­ro más que to­do in­vi­ta­dos por quie­nes par­ti­ci­pa­ban, más cues­tio­nes de amis­tad con los que or­ga­ni­za­ban o es­ta­ban in­vo­lu­cra­dos en eso. De he­cho siem­pre las in­vi­ta­cio­nes nos la ha­cía Mar­cos Sil­va, por amis­tad de años o por ve­cin­dad. Y por­que ha­bía afi­ni­dad con el go­ber­na­dor.

P- ¿Y eso lo con­di­cio­na?

R- No, no la ver­dad que yo el ejer­ci­cio del tra­ba­jo lo ha­go sin es­tar mi­ran­do tan­to ni la amis­tad, ni la fa­mi­lia­ri­dad, ni los com­pro­mi­sos.

P- ¿Qué ha­ce que un abo­ga­do que tie­ne un es­tu­dio pres­ti­gio­so op­te por la ac­ti­vi­dad pú­bli­ca?

R- La ver­dad que en el ejer­ci­cio par­ti­cu­lar de la fun­ción creí ha­ber lle­ga­do a don­de po­día lle­gar en el mercado en el que me manejaba. Creí que par­te de las co­sas que ha­bía ad­ver­ti­do, se­ña­la­do y cri­ti­ca­do des­de la pro­fe­sión, en mi fun­ción en el Co­le­gio de Abo­ga­dos, tam­bién me ge­ne­ra­ba la po­si­bi­li­dad de abor­dar la cues­tión ju­di­cial des­de otro la­do, des­de aden­tro, con el com­pro­mi­so que eso ge­ne­ra.

P- ¿No hay una am­bi­ción de po­der?

R- (Ha­ce si­len­cio y sus­pi­ra) Es in­ne­ga­ble que ocu­par un car­go de un or­ga­nis­mo co­le­gia­do, que es ca­be­za de po­der lle­va una cuo­ta de po­der, com­par­ti­da. No es fá­cil ad­mi­nis­trar po­der en un cuer­po co­le­gia­do con cin­co per­so­na­li­da­des muy fuer­tes, con cin­co vi­sio­nes muy cla­ras. No to­mé la de­ci­sión de ve­nir al Tri­bu­nal pa­ra sen­tir que ejer­zo po­der.

P- ¿El abor­to de­be ser le­gal?

R- Si la so­cie­dad argentina es­tá ma­du­ra y cree que es el mo­men­to pa­ra san­cio­nar­lo, yo lo voy a aca­tar por­que soy juez de la Cons­ti­tu­ción. En lo per­so­nal, en lo fa­mi­liar, no es­toy de acuer­do, pe­ro no voy a lu­char en con­tra.

FLORENCIA SAL­TO

Bu­sa­mia tie­ne 50 años y ocu­pa el car­go que de­jó va­can­te Ri­car­do Kohon.

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