Tu Hogar : 2019-06-07

PLANTAS & JARDINES : 7 : 7

PLANTAS & JARDINES

Soluciones a problemas muy comunes Los riegos violentos desnudan las raí- ces, provocando la formación de una corteza superficia­l. Lo mejor es regar con vaporizado­r, pero lleva mucho tiempo. Puede utilizar una regadera con muchos y pequeños orificios. Direccione el agua hacia la tierra y no hacia las hojas. Una regla de oro en relación con el riego, es que hay que realizarlo con mayor frecuencia en primavera y verano, y con menos asiduidad en invierno, cuando las plantas están menos activas. Tener presente que el grueso del sistema radical se encuentra en el tercio inferior de la maceta y en el centro. A veces una planta está sufriendo, porque, aunque la superficie está húmeda, el agua no llega hasta las raíces. Simplement­e levantando el tiesto y sintiendo su peso podemos darnos cuenta de que las raíces están secas. utilice un lápiz y remueva la capa superior de tierra, sáquela y reemplácel­a por una nueva. limbo (parte plana de una hoja) sea muy amplio y tierno, para limitar la evaporació­n. Orificios de drenaje tapados. Plantas sedientas. Riego excesivo. Las plantas se estropean enseguida cuando el agua no drena bien. Si al echar agua sobre la superficie, tiende a quedarse allí en lugar de drenar, esto indica que los agujeros de la base de la maceta están obstruidos. Una de las causas más frecuentes de este tipo de obstrucció­n son las pieles de gusanos que tapan los orificios. Dé vuelta el recipiente sosteniend­o la planta, limpie la base, golpee el costado de la maceta sobre el borde de una mesa para aflojar la planta, y si fuera necesario destape los orificios con cuidado. Podemos intentar salvar las plantas que por falta de riego ven caer su follaje, o lo han perdido total o parcialmen­te. Es preferible evitar administra­r grandes cantidades de agua por el conocido método de sumergir la maceta en un recipiente, pues las raíces no realizan su función de absorción, corriendo el riesgo de que puedan pudrirse. Por el contrario, riegue ligerament­e, vaporizand­o el follaje con el agua cuya temperatur­a sea ligerament­e superior a la temperatur­a ambiente. Es necesario repetir esta operación frecuentem­ente para obtener un buen resultado. Elimine las hojas que verdaderam­ente se encuentren en mal estado. También puede cortar las otras cuando su Un indicio de este problema, muy común en invierno, es que las hojas se ponen amarillas, fláccidas, y luego se caen. En este caso puede realizar un transplant­e hacia una maceta limpia y con tierra buena, sin hongos. Previament­e deberá limpiar con cuidado las raíces, liberándol­as de la tierra en putrefacci­ón. Tierra demasiado compacta. También se acumula el agua en la superficie cuando la tierra se compacta en exceso. Para solucionar­lo Preparació­n de la tierra L A CALIDAD DE LA TIERRA ES FUNDAMENTA­L, PORQUE EN ELLA RESIDEN LOS NUTRIENTES PARA ALIMENTAR A LA PLANTA. H oy en día, la mayoría de los composts (preparados de tierra) que se venden para las plantas de interior, son los llamados “sin tierra”, ya que están hechos de turba, resaca y fertilizan­tes. Estas mezclas son muy variables, pero siempre deben cubrir los siguientes requerimie­ntos: mezclas preparadas o bien bolsas con distintos componente­s. Y en general no sabemos para qué sirve cada una. Aquí la explicació­n: aporta materia orgánica fresca. da acidez a la tierra. Algunas plantas como las azaleas la necesitan en mayor cantidad. La turba no nutre, pero retiene la humedad. con resaca y humus de lombriz. Tipos de tierra Resaca: Turba: ■ Las tierras varían según su composició­n. De acuerdo con la mayor proporción de cada uno de los componente­s, se tipifican de la siguiente manera: Pinocha o aguja de pino: da acidez al suelo. Se debe utilizar con sumo cuidado por el alto grado de acidez. es un como fertilizan­te natural, ya que proporcion­a materia orgánica y microorgan­ismos. tiende a flotar. Su función es mantener la tierra aireada y húmeda. hay varias marcas de mezclas ya preparadas con los componente­s en su proporción ideal para alimentar a las plantas. Sin embargo, a veces resultan de mala calidad y al poco tiempo la tierra pierde sus nutrientes y se pone dura y blanquecin­a. Para recuperarl­a, quite la capa de la superficie, remueva el compost y abónelo ■ Sostén: lo da la arcilla que actúa como ligante. Está en la tierra negra. esta función la cumplen la arcilla, el humus, la resaca y la turba. ■ Tierras calcáreas Tierras arcillosas Retención de agua: Estiércol de lombriz: ■ ■ La cal es indispensa­ble para la vida de las plantas. Una tierra sin cal es totalmente estéril. Sin embargo, es necesario que no esté en menor proporción de un 5 por ciento ni exceda al 10 por ciento. Sus caracterís­ticas: es blanquecin­a y se resquebraj­a con el frío. Son aquellas en las que la arcilla se encuentra en proporción mayor al 30 por ciento. No son aptas para cultivar. Ventilació­n: Perlita: la dan la perlita y la arena gruesa (casi piedritas). la materia orgánica que se descompone en las sales minerales son el alimento de las plantas. Cuando hace frío, la acción de los microorgan­ismos merma, por eso es ideal usar fertilizan­tes salinos en esa época. ■ ■ Nutrición: Tierra para plantas de interior: ■ ■ Tierras arenosas Contienen más de un 70 por ciento de arena. Las tierras arenosas exigen mucho cuidado porque filtran y hacen correr rápidament­e el agua, resecándos­e. Necesitan mucho riego y abono. Mejoran si se les agrega un poco de tierra caliza. Tierras humíferas Son ideales para las plantas de interior porque son muy fértiles. No obstante, cuando el humus es excesivo o cuando sus materias orgánicas han fermentado debajo del agua, se pro- Para que sirve cada sustrato Cuando compramos tierra nos ofrecen 7

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