ANITA

LES EN­SE­ÑA A LU­CHAR

La Cuarta - Aniversario - - Cronología Del Año -

La vi­da no siem­pre son­ríe, pe­ro lo más im­por­tan­te es te­ner el co­ra­zón gran­de pa­ra sa­lir ade­lan­te. Así lo pen­só Ana Ma­ram­bio (38), quien de­bió po­ner el pe­cho a gra­ves en­fer­me­da­des de dos de sus hi­jos y a una que a ella mis­ma ca­si la ha­ce par­tir de es­te mun­do.

“El ter­ce­ro de mis cua­tro hi­jos (Mi­guel) na­ció con re­tar­do men­tal le­ve. La úni­ca po­si­bi­li­dad que da­ba el Es­ta­do era lle­var­lo a un co­le­gio es­pe­cial, pe­ro nun­ca un tra­ta­mien­to pa­ra sa­nar­se”, con­tó Ana a La Cuar­ta. Pe­ro no se en­tre­gó y op­tó por dar­le ella mis­ma un tra­ta­mien­to na­tu­ral. Hoy, el lo­lo cur­sa sép­ti­mo bá­si­co, tie­ne 15 años y es­tá en per­fec­to es­ta­do.

“Des­pués mi hi­ja su­frió la en­fer­me­dad de Gui­llén Ba­rré cuan­do te­nía sie­te años. Pa­só lo mis­mo, re­ci­bí ayu­da cuan­do es­tu­vo gra­ve en el hos­pi­tal, pe­ro tras eso, na­da. La sa­qué cua­dra­plé­ji­ca, ella no ca­mi­na­ba. Tras es­to, pen­sa­mos en la fun­da­ción, fue una obli­ga­ción por amor. Buscamos la ma­ne­ra de po­der reha­bi­li­tar­se y po­der reha­bi­li­tar a mis hi­jos”.

- Des­pués la vi­da le pe­gó a us­ted...

- Me dio un shock sép­ti­co. Es­tu­ve en co­ma mu­chos días, seis me­ses en el hos­pi­tal. Me pu­sie­ron dro­gas que ha­cían que no me dre­na­ra la san­gre en las ex­tre­mi­da­des. Tras eso su­frí ampu­tacio­nes, sa­lí en si­lla de rue­das y no po­día que­dar­me.

- ¿Có­mo fue el pa­so de la Fun­da­ción Namasté?

- Em­pe­cé a vi­si­tar a mis ve­ci­nos, a co­no­cer más gen­te. Vi­si­té más de cua­tro mil ca­sas en asam­bleas, en reunio­nes. Si hay al­guien que quie­re ayu­dar y hay al­guien que ne­ce­si­ta, ha­go que se co­noz­can. Los pre­sen­to y así se crean la­zos de amis­tad, pe­ro to­do co­mo bien anó­ni­mo. Por lo ge­ne­ral, la gen­te es re­ser­va­da, es gen­te muy hu­mil­de, pe­ro ha­ce fal­ta mu­cha más ayu­da.

Sa­lió ade­lan­te lue­go de gra

ves en­fer­me­da­des de dos de

sus hi­jos y de una pro­pia.

“Uno to­da­vía pue­de ayu­dar a

las per­so­nas. To­do lo que

ha­go, lo ha­go por amor, creo

que son prin­ci­pios que les

de­ja­ré a mis hi­jos”, ase­gu­ra.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Chile

© PressReader. All rights reserved.