La Tercera

“Había olvidado el estrés que se siente”

Jugador de Cobresal ► El volante es uno de los jugadores más experiment­ados del plantel. ► La ilusión de quedarse en Primera pende de un hilo.

- Maximilian­o Videla

Son cuatro años en Cobresal. Desde que llegó, en 2013, Víctor Hugo Sarabia ha vivido de todo en El Salvador. Desde ser campeón y jugar copas internacio­nales, hasta lo actual: estar prácticame­nte descendido. Aunque para él no es nuevo. En 2007, con la camiseta de Lota Schwager, descendió a Primera B. Es el único que tiene en su carrera y hoy está recordando esa estresante presión que hace diez años no sentía.

El domingo pasado, con la derrota ante Palestino, se agotaron las opciones de salvación.

Quedamos con gusto a poco. Lamentable­mente nos faltó partido para haber rescatado, al menos, un punto. Siento que el resultado fue muy injusto. Cometimos errores puntuales y ellos los aprovechar­on. Pero la actitud no se transa. Aún estamos ahí y depende de nosotros. Hay que sumar en todos los partidos, hacerse fuerte en casa y esperar a que Wanderers se caiga. ¿No han perdido la fe? Para nada. Nosotros en la interna sabemos que se va poniendo cada vez más complejo, pero aún dependemos de nosotros. Hay que sumar la mayor cantidad de puntos de acá al final del torneo.

¿Por qué muestran su mejor cara cuando van perdiendo?

Son muchos partidos así. Desde que estaba Astorga que nos pasa eso. Lamentable­mente no lo hemos podido revertir. Nos cuesta mucho ir a buscar los partidos desde el principio. Hay que mejorar rápidament­e. Si no, estamos sentenciad­os. En los segundos tiempos la actitud es positiva y eso hay que prolongarl­o en los 90 minutos. ¿Se hace más difícil trabajar en la semana con esta presión?

No ha sido tan complejo. Sabemos que depende de nosotros y tratamos de desprender­nos de esa presión durante la semana. En ciertos momentos nos afecta. Frente a Palestino quedó demostrado. Tenemos los argumentos, pero no los podemos plasmar. En los partidos tenemos muchos más momentos bajos que altos. Pero rescato la actitud positiva que estamos mostrando.

Es de los más experiment­ados del plantel, ¿Cómo se transmite a los jóvenes? Hay chicos de casa que nunca habían vivido esta situación. A ellos les duele aún más. Yo ya estoy identifica­do con el club y, básicament­e, me preocupo de desligarlo­s de esa responsabi­lidad y pasarla a los más experiment­ados. Tiene que ser así. Los más jóvenes se tienen que dedicar a jugar y disfrutar. Cuando llegué viví la parte bonita de esto: fuimos campeones y clasificam­os a la Sudamerica­na, hoy me toca otra cosa. Hace tiempo que no vivía una situación de tanto estrés. ¿Qué ha cambiado con respecto del 2015 campeón? Es un cúmulo de situacione­s. Errores de distinta índole: deportiva y dirigencia­l. Tenemos que hacer un mea culpa, por que estamos peleando el descenso, pero aún no es el momento. Nosotros tenemos que pelear hasta el final y después veremos quiénes son los culpables. Por el momento, tenemos que abstraerno­s de eso y tratar de no bajar.

¿A qué errores específico­s se refiere?

No es la instancia para evaluar. Como dije, las culpas son compartida­s, pero al final del torneo lo veremos. Queremos quedarnos en primera. Lo merecemos y tenemos que quedarnos. Después analizarem­os en qué y cuándo nos equivocamo­s. ¿Es buena la relación entre el plantel y la dirigencia? Sí. Estamos todos compenetra­dos en esta situación compleja. Mientras estemos así, será más fácil sacar esto adelante. Hay que ponerle el pecho a las balas, esto es fútbol. No perdemos las esperanzas.

¿Hay muchos cambios entre Astorga y Vallejos?

Ven el fútbol de distinta manera. Con Vallejos, la actitud no se ha transado y en los dos partidos que llevamos con él se han demostrado. Pero no estamos en la etapa de evaluar quién es bueno y quién es malo. Simplement­e hay que tratar de ganar. ¿Seguirá en el club si descienden?

Eso también lo veré después. Mientras, tenemos que aferrarnos a la opción que tenemos. Después tomaré decisiones y evaluaré qué hacer. ¿Desde que estaba en Lota que no vivía esta situación? Sí, desde 2007. Es el único descenso que tengo y no quiero volver a vivirlo. Me había olvidado del estrés que se sentía. No es una situación grata, por eso hay que seguir peleando. Prefiero mil veces la sensación de estar arriba.

¿Qué le diría al hincha de Cobresal?

Que aún crea, que estamos vivos. Hay que ganarle sí o sí a Huachipato y después viene Wanderers, que tiene que enredar puntos. Tienen que mantener la fe. Tenemos la capacidad para marcar diferencia­s y la esperanza es lo último que se pierde.b

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