La Tercera

ONU advierte de eventual “catástrofe” alimentari­a ante bloqueo de exportacio­nes de cereales desde Ucrania

- José Ignacio Araya

“La actual crisis alimentari­a puede convertirs­e rápidament­e en una catástrofe alimentari­a de proporcion­es globales en 2023”, alertó la secretaria general de la Conferenci­a de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo. Rusia y Turquía negocian propuesta de la ONU para asegurar la exportació­n de grano ucraniano.

Los ministros de Relaciones Exteriores de Rusia y Turquía se reunieron durante este miércoles en Ankara, la capital de este último país, para negociar la propuesta emanada desde la Organizaci­ón de Naciones Unidas (ONU) sobre un probable “corredor” o paso seguro para que las embarcacio­nes ucranianas que transporta­n grano y cereal puedan reanudar su exportació­n agrícola a través del mar Negro.

La idea surge en respuesta a la amenaza de una crisis alimentari­a a nivel mundial, puesto que desde el inicio de la invasión rusa, el 24 de febrero de este año, Ucrania se vio obligada a detener el envío de granos. La toma de buena parte de su territorio costero, así como la presencia de buques de guerra rusos en el mar de Azov –y que está en manos del Kremlin desde su victoria en Mariupol–, han bloqueado la exportació­n de granos al resto del mundo.

Al respecto, la ONU advirtió este miércofere­ncia les que la actual crisis alimentari­a a la que se enfrentan numerosos países como resultado de la guerra en Ucrania, puede convertirs­e en 2023 en una verdadera “catástrofe”.

“La crisis de alimentos de este año es por falta de acceso. La del año próximo puede ser por falta de comida”, señaló el secretario general de la ONU, António Guterres, en la presentaci­ón de un informe elaborado por la organizaci­ón sobre el impacto global de la invasión rusa de Ucrania.

De acuerdo al informe de la ONU, “94 países que albergan unos 1.600 millones de personas, están gravemente expuestos a al menos una de las dimensione­s de la crisis (finanzas, alimentaci­ón o energía)” y son “incapaces de hacerle frente”.

“Si la guerra continúa y los altos precios del grano y los fertilizan­tes persisten hasta la próxima temporada de siembra, la crisis actual podría extenderse a otros alimentos básicos, como el arroz, afectando a miles de millones de personas”, explicó en una conde prensa la secretaria general de la Conferenci­a de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD), Rebeca Grynspan.

Según Grynspan, “la actual crisis alimentari­a puede convertirs­e rápidament­e en una catástrofe alimentari­a de proporcion­es globales en 2023 .

Pese a este escenario, las conversaci­ones para la reanudació­n de las exportacio­nes agrícolas de Ucrania se encuentran en un punto muerto debido a las reticencia­s de Kiev sobre las peticiones de Rusia y las exigencias de este último hacia todo Occidente.

Las condicione­s y trabas

Ante la imposibili­dad de usar los puntos de acceso marítimos que Ucrania poseía en el mar Negro, el Ejército llenó de minas los puertos que estaban en su dominio antes de ser expulsados. Como resultado, ni sus barcos comerciale­s ni los pertenecie­ntes a Rusia pueden utilizarlo­s para transporta­r los alimentos que antes comerciaba­n. ¿Pero qué porcentaje representa a nivel mundial?

Según la Organizaci­ón de las Naciones Unidas para la Agricultur­a y la Alimentaci­ón (FAO), Ucrania ha sido responsabl­e del 10% del mercado global del trigo en los últimos años, posicionán­dose en el quinto lugar del mundo. En el apartado del cereal, son el cuarto mayor exportador del globo y desde Kiev aseguran que son cerca de 22 millones de toneladas de granos los que mantienen almacenado­s en sus silos. Un puesto más arriba, con el tercer lugar, se encuentra Rusia.

Países que dependen de la compra del trigo y cereal, como lo son muchas naciones de África y Medio Oriente, son los que más se han visto golpeados por el alza en los valores de estos recursos, lo que activó las alarmas de la ONU.

Desminar los puertos es el primer paso para negociar un cruce seguro a través del

mar Negro, dijeron las autoridade­s rusas tras la reunión en la que no participó ningún representa­nte del país al que se le exigía el desminado. El jefe de la Unión Cerealera de Ucrania, Serhiy Ivashchenk­o, afirmó que tomaría de tres a cuatro meses remover las minas marinas, asegurando además que fueron los rusos quienes las instalaron, reportó The Associated Press.

“Declaramos diariament­e que estamos listos para garantizar la seguridad de los barcos que salen de los puertos ucranianos y se dirigen a (aguas turcas), estamos listos para hacerlo en cooperació­n con nuestros colegas turcos”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, al salir de la reunión, según Reuters. “Para resolver el problema, lo único que se necesita es que los ucranianos permitan que los barcos salgan de sus puertos, ya sea desminándo­los o marcando corredores seguros, no se requiere nada más”, agregó. Pero la lista de exigencias por parte del Kremlin es bastante más larga. Lavrov le pidió a su contrapart­e turca, el ministro Mevlut Cavusoglu, que cada barco ucraniano que pase por el mar Negro deberá ser revisado por el Ejército.

La respuesta llegó por parte del embajador ucraniano en Turquía, Vasyl Bodnar, quien aseguró que la propuesta era “poco realista” y que ningún acuerdo al respecto será posible sin la participac­ión directa de Ucrania en las negociacio­nes, informó Reuters. La posibilida­d de que militares turcos resguarden las embarcacio­nes es otra de las opciones planteadas por las autoridade­s.

La tercera exigencia, y probableme­nte la más importante de todas, es la de levantar las sanciones económicas impuestas por Occidente en contra de Rusia. Según algunos de los líderes de naciones occidental­es, Moscú estaría utilizando el suministro de alimentos como armas, pero desde el Kremlin se defienden diciendo que son las restriccio­nes financiera­s las culpables.

Turquía: el “país neutral”

¿Cómo negociar en ese contexto? Es aquí donde el rol de Turquía como mediador “imparcial” surge como clave en el eventual pacto. La elección de la nación ubicada justo en medio de Europa y Asia no es producto del azar. Como miembro de la Organizaci­ón del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), ha entregado drones armados a Ucrania y, al mismo tiempo, se ha negado a ser parte de las sanciones comerciale­s en contra de Moscú, lo que deja a Ankara como un actor neutral frente a ambos países.

“El Presidente (Vladimir) Putin dijo que para que los volúmenes de granos rusos se envíen a los mercados internacio­nales, se deben levantar las sanciones directas e indirectas contra Rusia”, anunció el miércoles en una conferenci­a telefónica el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov.

Hasta el momento, los líderes internacio­nales no se han pronunciad­o al respecto de esta exigencia, la cual no solo incumbe a Ucrania, sino que a todas las potencias que han intentado sofocar la economía de Rusia.

En su posición de neutralida­d, Turquía aparece como uno de los pocos países donde el anuncio se podría haber llevado a cabo. “Turquía habrá emprendido una tarea muy importante para prevenir la crisis alimentari­a mundial”, dijo Ibrahim Kalin, uno de los principale­s asesores y portavoz del Presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, quien aparece como actor clave en la mediación del conflicto bélico.

Para la coordinado­ra del programa truco en el Proyecto sobre Democracia en Medio Oriente, Merve Tahiroglu, la intervenci­ón de Erdogan guarda relación con la necesidad de que Rusia apruebe la presencia turca en el norte de Siria, donde estaría planeando una nueva ofensiva contra la milicia kurda-siria considerad­a como una amenaza a su seguridad. “Turquía realmente necesita la bendición de Rusia para poder llevar a cabo esta operación (en Siria). Así que creo que realmente van a tratar de obtener ese tipo de concesión del lado ruso”, afirmó a The Associated Press.

Supuesto robo de granos

En tanto, Rusia minimizó el impacto de su ofensiva en Ucrania sobre la subida de los precios de los cereales el miércoles y pidió no “exagerar” la importanci­a de la producción ucraniana en el mundo. “No hay que exagerar la importanci­a de las reservas de cereales (ucranianos) en los mercados internacio­nales”, declaró Peskov.

“Le dimos mucha atención al problema de la exportació­n de cereales ucranianos, que nuestros colegas occidental­es y los ucranianos tratan de presentar como una crisis universal, cuando estos cereales representa­n menos del 1% de la producción mundial de trigo y otros cereales”, agregó Lavrov.

En una conferenci­a de prensa en Turquía, un periodista de la televisión pública de Ucrania le preguntó a Lavrov por el supuesto robo de granos ucranianos por parte de Rusia. El canciller ruso aseguró que el grano “se puede transporta­r libremente” y que “no lo estamos obstaculiz­ando”.

Sin embargo, el jefe adjunto del sindicato de productore­s agrícolas ucranianos UAC declaró este miércoles que Rusia ha robado unas 600.000 toneladas de grano del territorio ucraniano ocupado y ha exportado parte de ellas.

“Hasta la fecha, unas 600.000 toneladas han sido robadas de las empresas agrícolas y llevadas al territorio temporalme­nte ocupado de la península de Crimea y desde allí se traslada a los puertos, en particular a Sebastopol, y desde allí, los barcos van a Medio Oriente”, declaró el subdirecto­r de la UAC, Denys Marchuk, a la televisión ucraniana. Dijo que Kiev exigirá a Moscú que compense tanto el robo del grano como la destrucció­n de la propiedad de los agricultor­es.

Las acusacione­s de que Rusia está robando granos de una amplia variedad de áreas en Ucrania son muy graves y deben investigar­se de inmediato, dijo el martes la ministra de Agricultur­a británica, Victoria Prentis. ●

 ?? ?? ► Ucrania asegura que son cerca de 22 millones de toneladas de granos los que mantienen almacenado­s en sus silos.
► Ucrania asegura que son cerca de 22 millones de toneladas de granos los que mantienen almacenado­s en sus silos.
 ?? ?? ► El canciller de Rusia, Sergei Lavrov, y su par de Turquía, Mevlut Cavusoglu, en una conferenci­a de prensa en Ankara.
► El canciller de Rusia, Sergei Lavrov, y su par de Turquía, Mevlut Cavusoglu, en una conferenci­a de prensa en Ankara.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Chile