PAR­TO VA­GI­NAL… PA­BLO ES BIEN­VE­NI­DO

Ser Padres (Chile) - - DESDE LA CUNA -

• Vino al mun­do con un llan­to fuer­te y enér­gi­co. De in­me­dia­to lo co­lo­ca­ron so­bre el pe­cho de Nuria, su ma­má, quien lo re­ci­bió emo­cio­na­da. Po­der abra­zar por fin a su hi­ji­to com­pen­só con cre­ces to­do el es­fuer­zo del par­to (fue­ron más de seis ho­ras de con­trac­cio­nes). Es que el con­tac­to fí­si­co es­tre­cho ha­ce que la ma­dre ge­ne­re oxi­to­ci­na, la hor­mo­na del ape­go.

• Pa­ra que no per­die­ra ca­lor, la doc­to­ra se­có y cu­brió con una toa­lla el cuerpo des­nu­di­to de Pa­blo. En el pe­rio­do de adap­ta­ción que si­gue a la sa­li­da del úte­ro, al­gu­nos re­cién na­ci­dos ti­ri­tan, es­tor­nu­dan o tie­nen hi­po. En­ton­ces el con­tac­to con la piel de Nuria ayu­dó a Pa­blo a re­cu­pe­rar­se del es­trés del par­to. En­se­gui­da de­jó de llo­rar y se tran­qui­li­zó.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Chile

© PressReader. All rights reserved.