Car­men Vi­lla­lo­bos,

la mu­jer Aló del año Más fe­liz, Más Ma­du­ra y, so­bre to­do, Más ple­na se en­cuen­tra la ac­triz. lue­go de un año de Éxi­tos la­bo­ra­les se pre­pa­ra pa­ra unir su vi­da jun­to a su gran aMor (se­bas­tián cai­ce­do). es con­si­de­ra­da uno de los ros­tros la­ti­nos Más iM­por­tan

Alo (Colombia) - - News - por SAN­DRA PAO­LA REAL M. Fotos HER­NáN PuENtES

{E}En el al­ma de Yor­ley del Car­men Vi­lla­lo­bos Ba­rrios con­vi­ven va­rias Car­men. Pri­me­ro, la mu­jer fa­mi­liar, que en la ac­tua­li­dad tie­ne gran pro­ta­go­nis­mo de­bi­do a que ca­da vez com­par­te más tiem­po de ca­li­dad jun­to a su ma­dre y a su ama­do Se­bas­tián Cai­ce­do, con quien irá al al­tar pron­to, aun­que no tie­nen fe­cha de­fi­ni­da. Hay tam­bién una Car­men ac­triz de mi­ra­da al­go se­ve­ra que pue­de in- ter­pre­tar cual­quier ti­po de per­so­na­jes, pe­ro que ado­ra los que la re­tan. Una más re­la­ja­da y li­bre, que se cue­la en sus re­des so­cia­les, re­bo­sa en­tu­sias­mo y cul­ti­va las car­ca­ja­das, bai­la cham­pe­ta y se ro­ba los li­kes con su im­pre­sio­nan­te fi­gu­ra. Y una Car­men ani- ma­lis­ta, aman­te de los pe­lu­di­tos, que se emo­cio­na al ha­blar de los pe­rros, esos se- res que de­fi­ne co­mo án­ge­les en la tie­rra.

En ella es­car­ba­mos, en su fa­ce­ta más ín­ti­ma, esa que pa­re­ce aflo­rar con ma­yor li­ber­tad por es­tos días de fin de año en los que de­be di­vi­dir­se en­tre las gra­ba­cio- nes de la nue­va tem­pra­da de Sin se­nos sí

hay paraíso, que se fil­ma en Gi­rar­dot y su

ca­sa, en la que vi­ve jun­to a su pa- re­ja y su ma­dre, en Bo­go­tá. De sus éxi­tos y de un gran 2018 nos ha- bló la be­lla ac­triz ba­rran­qui­lle­ra, a quien ele­gi­mos co­mo el per­so­na­je del año, lue­go de ba­tir re­cords te- le­vi­si­vos con su per­so­na­je de Ca- ta­li­na San­ta­na y ser una de las ac- tri­ces más exi­to­sas del mo­men­to, de ser una in­can­sa­ble ani­ma­lis­ta, la ter­ce­ra co­lom­bia­na con ma­yor pro­ta­go­nis­mo di­gi­tal, gra­cias a sus ca­si 10 mi­llo­nes de se­gui­do­res en Ins­ta­gram y de con­ver­tir­se en una de las más des­ta­ca­das in­fluen­cia- do­ras de La­ti­noa­me­ri­ca.

Pe­ro na­da de es­to es gra­tui­to, han si­do años de trabajo cons­tan- te y mu­cho sa­cri­fi­cio pa­ra lo­grar- lo. Car­men Vi­lla­lo­bos lo sa­be muy bien. A sus 35 años se en­cuen­tra en ple­na cús­pi­de gra­cias a su pro- ta­gó­ni­co en Sin se­nos sí hay paraíso, his­to­ria que mar­có un an­tes y un

des­pués en su vi­da, al con­ver­tir­se en uno de los ros­tros la­ti­nos más im­por­tan­tes y que­ri­dos. Con esa Car­men exi­to­sa que, a pe­sar de la fama y la po­pu­la­ri­dad, si­gue man­te­nien­do los pies en la tie­rra nos en- con­tra­mos en es­ta en­tre­vis­ta. Una mu­jer que aún tie­ne mu­chos sue­ños por cum­plir y an­he­la ro­dar al­gún día en Holly­wood.

¿Qué sig­ni­fi­ca Ca­ta­li­na San­ta­na pa­ra ti?

Es un per­so­na­je que me ca- ta­pul­tó, un rol tan be­llo del que me enamo­ré y me cam- bió la vi­da, lo va­lo­ro y cui­do in­fi­nit­men­te. Es el per­so­na­je más com­ple­jo que he te­ni­do, ha­ce nue­ve años que la in­ter­pre­té por pri- me­ra vez y ya han pa­sa­do mu­chas eta­pas, cre­ció y me re­ta ca­da día. Mar­có un an­tes y un des­pués en mi vi­da.

¿Có­mo es el rein­ven­tar es­te per­so­na­je ca­da tem­po­ra­da sin can­sar al pú­bli­co?

Con trabajo y res­pe­to por los te­le­vi- den­tes. Han pa­sa­do 20 años, nue­ve en la vi­da real, es un per­so­na­je que ha vi- vi­do los mo­men­tos más com­pli­ca­dos y tam­bién los más fe­li­ces, es una mu­jer a la que le to­có ‘mo­rir’ pa­ra re­na­cer, to­car fon­do, pa­ra dar­se cuen­ta de que el pa­raí- so no es lo que ella es­ta­ba pen­san­do. Es un per­so­na­je que evo­lu­cio­nó a partir de to­das las co­sas di­fí­ci­les que vi­vió.

¿Con qué nos sor­pren­de­rá es­ta nue­va tem­po­ra­da?

Te­ne­mos un acuer­do de con­fi­den­cia­li­dad, la ver­dad es que no pue­do de­cir mu­cho al res­pec­to, pe­ro la ver­dad es que ve­ni­mos con mu­chas sor­pre­sas.

¿Có­mo de­fi­nes es­tos años de cre­ci­mien­to pro­fe­sio­nal?

Gra­cias a Dios he te­ni­do una carrera ma­ra­vi­llo­sa. Soy afor­tu­na­da por­que no so­lo es lle­gar a la ci­ma sino man­te­ner­se y creo que cuan­do real­men­te amas lo que ha­ces, te apa­sio­na tu carrera, te man­tie­nes.

¿Qué sig­ni­fi­có vol­ver a la te­le­vi­sión co- lom­bia­na con éxi­to?

Me lle­nó de fe­li­ci­dad. Mi carrera la ha­bía desa­rro­lla­do afue­ra, pe­ro ha si­do fe­liz es­te re­gre­so a mi tie­rra. Soy or­gu- llo­sa­men­te co­lom­bia­na, ba­rran­qui­lle­ra, ado­ro mi cul­tu­ra, mis raí­ces, mi mú­si­ca. Vol­ver es de­ma­sia­do ri­co y re­torno más ma­du­ra a ni­vel pro­fe­sio­nal, con más ca- ri­ño del pú­bli­co.

Al igual que Ca­ta­li­na, ¿vi­ves ac­tual­men­te el me­jor mo­men­to de tu vi­da?

Es­toy atra­ve­san­do uno de los me­jo­res mo­men­tos, no só­lo a ni­vel pro­fe­sio­nal, tam­bién me sien­to ab­so­lu­ta­men­te ple­na gra­cias a mi fa­mi­lia, me voy a ca­sar con Se­bas­tián, mi gran amor y el no­vio más pa­pa­ci­to y amo­ro­so que exis­te y tam­bién te­ne­mos pla­nea­do desa­rro­llar nues­tro pro- pio ne­go­cio du­ran­te el 2019, se van a sor- pren­der con lo que les te­ne­mos pre­pa­ra­do.

Se­bas­tián tie­ne un sen­ti­do del hu­mor

im­pre­sio­nan­te, una de las co­sas que más le ad­mi­ro es esa, to­do el tiem­po me ha­ce mo­rir de ri­sa”

¿Có­mo ha si­do tra­ba­jar en tu pro­pia mar­ca?

Lue­go de ser imá­gen de va­rias fir­mas me he da­do cuen­ta del po­ten­cial que tie­ne mi nom­bre y que­re­mos apro­ve­char­lo. Sebas siem­pre ha te­ni­do esa ve­na em­pre­sa­rial y tie­ne va­rios pro­yec­tos su­yos, la idea es tra- ba­jar a cua­tro ma­nos y desa­rro­llar va­rias lí­neas de ne­go­cio, no quie­ro ade­lan­tar­les mu­cho, pe­ro les va a gus­tar lo que les te­ne­mos pla­nea­do.

Eres una de las ac­tri­ces co­lom­bia­nas con más se­gui­do­res en las re­des so­cia­les… ¿Dis­fru­tas tan­to el con­tac­to di­rec­to con tus fans?

Es una fe­li­ci­dad to­tal con­tar con tan­tas per­so­nas que me si- guen a tra­vés de mis re­des so- cia­les. Soy muy di­cho­sa por­que a esos se­gui­do­res for­man par­te de mi vi­da, los lle­vo en mi co- ra­zón y son muy im­por­tan­tes pa­ra mi. Me con­fie­so adic­ta a Ins­ta­gram, me fas­ci­na.

¿Có­mo de­fi­nes el 2018?

Co­mo el me­jor año de mi vi­da. Es­toy atra­ve­san­do uno de los me­jo­res mo­men- tos a ni­vel pro­fe­sio­nal y per­so­nal, no po- dría es­tar me­jor. Me sien­to ab­so­lu­ta­men­te ple­na y es­te año ha si­do lleno de ben­di­cio- nes, tu­ve éxi­to en el trabajo, lo­gré va­rias cam­pa­ñas pu­bli­ci­ta­rias, hi­ce via­jes di­vi­nos co­mo el de Is­rael, com­par­tí con mi ma­dre y me com­pro­me­tí con Sebas lue­go de diez años de amar­nos, no pue­do creer que nos va­ya­mos a ca­sar.

¿Có­mo van los pre­pa­ra­ti­vos de la bo­da?

Van des­pa­ci­to, a comienzos de año me reúno con la wed­ding plan­ner pa­ra em­pe­zar con to­do. Yo es­toy muer­ta de la emo­ción por­que ha lle­ga­do el mo­men­to. Soy cos­te- ña y nos va­mos a ca­sar en el mar. Se­rá al­go muy bo­ni­to e ín­ti­mo en la pla­ya, en Car­ta- ge­na y ro­dea­dos de ami­gos y fa­mi­lia­res cer- ca­nos. Voy a es­tar ves­ti­da de blan­co, pe­ro quie­ro sen­tir­me muy có­mo­da y me sue­ño con esa fies­ta en la que voy a bai­lar des­de el prin­ci­pio has­ta el fi­nal, que­re­mos bue­na mú­si­ca y por su­pues­to va­mos a te­ner cham- pe­ta y va­lle­na­to. Que­re­mos una ce­re­mo­nia tran­qui­la, de na­da sir­ve rea­li­zar una bo­da fas­tuo­sa y que no du­re. Que­re­mos un ma- tri­mo­nio lar­go y du­ra­de­ro.

¿Te es­pe­ra­bas esa pe­di­da de mano pa­ra es­te año y que lo hi­cie­ra por me­dio de una lla­ma­da te­le­fó­ni­ca?

Es que es­tu­vi­mos se­pa­ra­dos por ca­si dos me­ses mien­tras él es­ta­ba en el reality y me pi­dió ma­tri­mo­nio así, me sor­pren­dió, fue muy lin­do, muy tierno, llo­ré de emo­ción. El ani­llo me lo man­dó a ha­cer don­de una ami­ga jo­ye­ra que te­ne­mos en Los Án­ge­les y lo car­go fe­liz, pe­ro lo cui­do mu­cho. Me lo dio en Car­ta­ge­na en ple­nas mu­ra­llas, fue muy má­gi­co, muy emo­ti­vo el mo­men­to.

Lue­go de diez años jun­tos, ¿có­mo se man­tie­nen tan enamo­ra­dos?

Lo nues­tro no fue amor a pri­me­ra vis­ta. Ya éra­mos ami­gos pe­ro nos en­con­tra­mos tiem­po des­pués y co­men­za­mos a sa­lir, he- mos vi­vi­do mu­chos mo­men­tos, pe­ro ca­da día lo amo más y más, me enamo­ró su ca­ba­lle­ro­si­dad por­que es de los po­qui­tos hom­bres que to­da­vía dan de­ta­lles, una

lla­ma­da, las pa­la­bras her­mo­sas que me di­ce en los buenos y ma­los mo­men­tos. Siem­pre es­tá apo­yán­do­me… es­tá ahí y es in­con­di­cio­nal y me de­ja ser.

¿Có­mo de­fi­nes es­te amor?

Co­mo uno real, con subidas y ba­ja­das, con mo­men­tos ma­los y buenos. He­mos he­cho las co­sas pau­sa­das y con cal­ma. Hoy por hoy las re­la­cio­nes son más efí­me­ras; em­pie­zan y se ter­mi­nan co­mo si na­da y no­so­tros no que­re­mos eso. Nos res­pe­ta­mos y va­lo­ra- mos, pe­ro no ha si­do fá­cil, he­mos ma­du­ra- do y es­ta­mos lis­tos pa­ra en­ve­je­cer jun­tos.

¿An­sio­sa por lle­gar al al­tar?

¡Sí, no te lo pue­do ex­pli­car! Es ma­ra­vi­llo- so sa­ber que con una ce­re­mo­nia tan lin­da va­mos a ce­le­brar es­tos años de amor. Ha si­do muy má­gi­co eso de va­lo­rar que sea el hom­bre de mi vi­da y yo ser la mu­jer de su vi­da. Sa­ber que nos ama­mos y que que­re- mos es­tar jun­tos pa­ra siem­pre es al­go muy bo­ni­to. En­con­trar una pa­re­ja es­ta­ble y amar a una per­so­na que me en­tien­da y res­pe­te mi trabajo y mi es­pa­cio es muy im­por­tan­te. ¿Qué más le pue­do pe­dir a la vi­da?

¿Sue­ñas con ser ma­dre?

Ado­ro los ni­ños, pe­ro ser ma­dre no es al­go que ten­ga tan cla­ro. Quie­ro mu­cho al so­bri- no de Sebas, lo he vis­to cre­cer, so­mos muy ami­gos y vi­vi­mos mo­les­tan­do, pe­ro aún no me ima­gino te­nien­do mis pro­pios ni­ños, te- ne­mos tiem­po pa­ra pen­sar­lo un po­co más.

¿Qué sig­ni­fi­ca Betty Ba­rrios en tu vi­da?

Mi ma­mi es el cen­tro del ho­gar, Sebas y yo nos la pa­sa­mos via­jan­do y en múl- ti­ples ocu­pa­cio­nes, ella es quien nos apo- ya y acom­pa­ña en to­do. Vi­vi­mos fe­li­ces y ella es mi gran amor, la que me con­sien- te, la que me ha­ce tan fe­liz, es mi án­gel y Sebas la ado­ra. Vi­vi­mos los tres jun­to a Freud muy fe­li­ces.

¿Qué sue­ño te fal­ta por cum­plir?

El po­der ac­tuar en Holly­wood. Año­ro esa pri­me­ra vez que pue­da ac­tuar en in- glés, in­ter­pre­ter un rol y mu­dar­me a Los Án­ge­les pa­ra el el ro­da­je de una pe­lí­cu­la. He pos­ter­ga­do es­te sue­ño por­que no he te­ni­do tiem­po de con­cen­trar­me en mi in- glés, pe­ro en el 2019 voy a tra­ba­jar más en el idio­ma pa­ra po­der lo­grar­lo.

Crop top, de JorgeDu­que Vé­lez Pan­ta­lón, de Zara

Por­ta­da aló{ Car­men Vi­lla­lo­bos } Ves­ti­do, de Gio­van­na Ma­ro­soAre­tes, de Swa­rovs­ki Ta­co­nes, de Ste­ve Mad­den

Cor­sé y fal­da, de Jorge Du­que Vé­lez Are­tes, de Swa­rovs­ki

Ves­ti­do, de Gio­van­na Ma­ro­so Are­tes y ani­llo, de Swa­rovs­ki

Newspapers in Spanish

Newspapers from Colombia

© PressReader. All rights reserved.