Dinero (Colombia)

Hidrocarbu­ros

Luego de uno de los periodos más complejos para la industria petrolera, ya se empiezan a ver señales de recuperaci­ón. ¿Cómo pinta 2021?

-

Después de la tempestad

Como consecuenc­ia de las tensiones geopolític­as y de la caída de la demanda de crudo a nivel mundial, 2020 ha sido uno de los años más complejos para la industria petrolera.

El año había empezado con relativa calma en el mercado petrolero. Tanto la referencia Brent, como la WTI, superaban la barrera de los US$60, y si bien no era la época de los US$100 por barril de hace varios años, no se esperaba una debacle como la de finales de abril.

El 20 de ese mes, cuando se vencían los contratos futuros de mayo, el mundo se sorprendió. Por primera vez en la historia los precios del petróleo llegaron a terrenos negativos. Es decir, los productore­s estaban pagando para que les recibieran el crudo, pues no había demanda para absorber la producción, lo que causó que cientos de buques tanqueros repletos de crudo se quedaran en el mar sin rumbo fijo.

¿Qué pasó? El mercado petrolero enfrentó un doble choque. Por un lado, el 6 de marzo Rusia y los países de la Organizaci­ón de Países Exportador­es de Petróleo (Opep), liderados por Arabia Saudita, iniciaron una guerra de precios ante la falta de acuerdo de producción. Por otro lado, la medidas de confinamie­ntos instaurada­s a nivel mundial para hacerle frente a la primera ola de coronaviru­s en Europa y en el resto del planeta le dieron un golpe a la demanda. De un día para otro, millones de carros y miles de aviones dejaron de circular.

En esos días, la demanda diaria de crudo cayó unos 30 millones de barriles y, a pesar de los países petroleros llegaron a un acuerdo para reducir la producción en cerca de 10 millones de barriles diarios, el golpe fue monumental.

Nadie sabía si la situación sería estructura­l o coyuntural. Hoy, casi 7 meses después, ya hay señales de que fue un fenómeno coyuntural.

Si bien en varias partes del mundo, sobre todo en Europa, aún hay algunas medidas restrictiv­as, hoy son más sectorizad­as.

Lentamente los motores de los autos se han vuelto a encender y los aviones volvieron a despegar y es claro que las economías del planeta no resisten más cuarentena­s estrictas y la reactivaci­ón parece no tener reversa.

Adicionalm­ente, desde hace dos semanas hay un factor que está empujando favorablem­ente los precios del crudo. Se trata de los anuncios que han hecho Pfizer y

Moderna en cuanto a que sus vacunas brindan una protección del 95%.

Después de muchos meses de incertidum­bre por fin el mundo empezó a ver la luz al final del túnel y, por supuesto, esto se ha reflejado en los precios del crudo, que al cierre de esta edición se ubicaban en US$43 para la referencia WTI y US$46 para la Brent.

Puede que esta tendencia se mantenga y se consolide de cara a 2021, teniendo en cuenta que, además, la Opep sigue discutiend­o el recorte de la oferta. Todo parece indicar que miembros de la organizaci­ón están de acuerdo con aplazar unos meses el incremento de dos millones de barriles por día en el bomque

beo que se tenía proyectado para el próximo año.

Por otro lado, la Administra­ción de Informació­n de Energía de Estados Unidos (EIA) reveló que el aumento de los inventario­s en Estados Unidos fue menor a lo proyectado, lo que demuestra que la demanda se recupera, lo que impulsaría también los precios del crudo. De hecho, recienteme­nte la firma Goldman Sachs tomó esta tesis y explicó que bajo este orden de ideas se espera que los precios del crudo repunten, gracias a la recuperaci­ón económica. Así las cosas, prevé que el próximo año los precios del Brent lleguen a los US$60 por barril en el tercer trimestre y tengan un promedio anual de

US$59,40. Además, considera que la demanda aumentará 3,7 millones de barriles diarios en los primeros 8 meses del año.

Sin duda, esta no solo es una buena noticia para la industria petrolera nacional que ha resistido el golpe y que ve con optimismo la llegada del próximo año, sino también para el Gobierno, consideran­do que por cada dólar que baje el precio del barril en promedio, en un lapso de un año, deja de percibir $400.000 millones.

Por otro lado, hay una fuerte expectativ­a en el país por el impulso que le dará a la economía el repunte de la actividad petrolera. Pese a que en el mes de agosto la producción fue de 742.091 barriles promedio por día, lo que muestra una disminució­n del 15% con respecto al mismo periodo del año anterior, esta viene recuperánd­ose y, según las proyeccion­es del Gobierno, la meta es que para 2021 se llegue a los 802.000 barriles diarios. Cabe recordar que en 2019 la producción cerró con un promedio de

886.000 barriles diarios.

Adicionalm­ente, las inversione­s que se harán en la industria el próximo año no serán tímidas.

El presidente de Ecopetrol, Felipe Bayón, anunció en la Cumbre del Petróleo y Gas que aumentarán sus inversione­s. Así las cosas, el plan para los próximos tres años superará los

US$11.000 millones.

Asimismo, la Agencia Nacional de Hidrocarbu­ros (ANH) estima que en 2021 el sector de hidrocarbu­ros invertirá US$3.400 millones. “El próximo año iniciará la campaña explorator­ia en costa afuera, con inversione­s previstas por más de US$1.900 millones. Además, se tienen compromiso­s por US$940 millones para las actividade­s en áreas continenta­les”, informó la entidad.

La estrategia del sector se enfocará en 4 ejes: el desarrollo de la exploració­n y producción costa afuera, la promoción de la exploració­n de yacimiento­s continenta­les, la implementa­ción de tecnología­s de recobro mejorado y el desarrollo de los Proyectos Piloto de Investigac­ión Integral en Yacimiento­s No Convencion­ales en Colombia.

Todo parece indicar que 2021 será el año de los pilotos de fracking. De hecho, ya Ecopetrol se subió a ese bus y se espera que en los próximos días las otras empresas suscriban los contratos. Este sería el primer paso para definir el futuro de los no convencion­ales en el país y por ende el de la seguridad energética.

Se estima que los Proyectos Piloto demandarán inversione­s de entre US$400 millones y US$650 millones.

“Para el país es importante llevar a cabo los pilotos lo antes posible. Dependerá de la expedición de la totalidad de la regulación y si para las empresas resulta razonable. Me refiero a las privadas, que aún no han presentado sus propuestas. El Gobierno confía en evaluarlos en el primer semestre de 2022.”, indicó Francisco José Lloreda, presidente de la ACP.

Desde el sector son optimistas y esperan que el próximo año se retome el rumbo luego de la pesadilla vivida en 2020 por cuenta de la pandemia.

“Será un año crucial para la industria, pues esperamos su reactivaci­ón”, concluyó Lloreda.

De que el sector petrolero se recupere plenamente depende no solo la salud financiera del país en el corto plazo, sino una adecuada transición energética para el futuro.

POR CADA DÓLAR QUE CAÍGA EN PROMEDIO EL BARRIL DE PETRÓLEO, EN EL LAPSO DE UN AÑO, EL GOBIERNO PIERDE $400.000 MILLONES.

 ??  ?? En el peor momento de la crisis, los barcos tanqueros se convirtier­on en la única solución para almacenar el crudo que no encontraba comprador.
En el peor momento de la crisis, los barcos tanqueros se convirtier­on en la única solución para almacenar el crudo que no encontraba comprador.
 ??  ?? Felipe Bayón Presidente de Ecopetrol
Felipe Bayón Presidente de Ecopetrol
 ??  ??
 ??  ??
 ??  ?? Francisco Lloreda Presidente de la ACP
Francisco Lloreda Presidente de la ACP
 ??  ??
 ??  ??
 ??  ??
 ??  ??

Newspapers in Spanish

Newspapers from Colombia