El Espectador

Petro y su desconfian­za de los medios

- CATALINA URIBE RINCÓN

EN UNA INVESTIGAC­IÓN QUE HICE para el Consejo Latinoamer­icano de Ciencias Sociales revisé todos los trinos de Gustavo Petro relacionad­os con los medios de comunicaci­ón. El énfasis estuvo en su presidenci­a y en los años de campaña, pero incluí también trinos desde cuando fue alcalde de Bogotá. El estudio abarcó menciones a periodista­s, conglomera­dos, artículos, noticias, acceso a la informació­n, entre otros. Uno de los objetivos del análisis fue identifica­r patrones discursivo­s de Petro con relación a la prensa. El estudio reveló la marcada desconfian­za del mandatario hacia los medios de comunicaci­ón nacionales. Aunque esto no sorprende, lo intrigante fue analizar el matiz de dicha desconfian­za.

La desconfian­za que Petro siente hacia los medios es atípica. No se trata simplement­e de la reacción habitual de algunos políticos cuya megalomaní­a los lleva a repudiar cualquier crítica. No es tampoco la tendencia inaugurada por Trump de asumir que todos los medios sacan fake news. Este caso es muy interesant­e porque para Petro la desconfian­za se origina desde que abre los ojos, desde su marco interpreta­tivo. Un marco que ve el mundo a través de los lentes del capital, la lucha de clases y la falsa conciencia. Un marco que asume que los medios nacionales, al ser privados y algunos de ellos propiedad de conglomera­dos, van a proteger siempre al poder político y económico establecid­o.

Miremos ejemplos de trinos de Petro: “La estrategia del Caracol. Propietari­os y directores de los principale­s medios, en los Panama Papers”, “Las fotos que RCN y Caracol no quieren que vean”, “Como casi siempre RCN oculta parte de la verdad”. El tono general de las acusacione­s quizás se encapsule de manera más explícita en esta pregunta abierta que trinó el 23 de diciembre de 2018: “La pregunta es: Y de quien son bastión los medios de comunicaci­ón privados? No deberían los medios en general ser bastión de nadie y mas bien ser la base fundamenta­l de la comunicaci­ón social? [sic]”. ¿Pero qué se imagina acaso? ¿Una prensa libre estatal? Su racionalid­ad nos desconcier­ta porque elimina la posibilida­d de que de lo privado pueda resultar algo bueno.

En su imaginario comunicati­vo, la idea que transmite es que los periodista­s, aunque quizá buenos, decentes y bien intenciona­dos, nunca serán libres de informar y terminarán por autocensur­arse para publicar lo que les conviene a los propietari­os y no a la ciudadanía. Esta postura la expresó explícitam­ente el 9 de febrero de 2019, cuando tuiteó: “El periodista hoy es un obrero mal pagado de enormes poderes económicos dueños de medios de comunicaci­ón. Si hacen su trabajo bien, los despiden y solo van quedando los peores. En su día, viva la prensa libre que es la prensa con periodista­s libres”.

La recopilaci­ón de los trinos reunió más de 100 referencia­s directas a los medios de comunicaci­ón. En la mayoría, el tono es el mismo, el de una acusación “estructura­l”. Si surge alguna nota o crítica que no comparte, Petro no se limita a disputar la calificaci­ón, sino que tiende a dirigir sus críticas hacia el medio que la emite, como, por ejemplo, “educados a lo RCN”. Un esfuerzo comunicati­vo atípico porque no consiste primordial­mente en amenazar legalmente a periodista­s o en ocultar informació­n, sino en la deslegitim­ación “en esencia” de los medios. Hay que decir que, entre todo lo que trina el actual presidente, la prensa no es la principal protagonis­ta. Pero no deja de preocupar pues, gota a gota, la deslegitim­ación puede hacerse persuasiva.

 ?? ??

Newspapers in Spanish

Newspapers from Colombia