Semana (Colombia) - Especial : 2019-12-01

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Cúcuta Voluntario­s al rescate A la voz de un accidente, en Cúcuta hay un ejército de ciudadanos capacitado­s para atenderlo. La estrategia piloto de los comités barriales los convirtió en los primeros rescatista­s en llegar a una emergencia. P ocos saben que en Cúcuta nació un proyecto piloto de gestión del riesgo que hoy se replica en otras ciudades del país y del mundo. Todo empezó cuando a Félix Muñoz, actual secretario de Riesgos de la ciudad, se le ocurrió integrar los barrios para que en cada lugar existieran ciudadanos dispuestos a prestar los primeros servicios de auxilio mientras los organismos oficiales llegan a responder. Su inspiració­n fueron las imágenes del terremoto de México en septiembre de 2017. Por ese desastre, el mundo supo de la capacidad de los ciudadanos para adaptarse rápidament­e a ese complejo entorno, e incluso de lo importante que fue la asistencia a los más damnificad­os cuando los servicios de control se desbordaro­n. Con ese retrato en mente la Secretaría de Riesgos comenzó a trabajar de forma independie­nte en Cúcuta por un proyecto piloto que capacitara a la comunidad para generar las alertas tempranas necesarias y también ser capaces de conformar la primera línea de respuesta ante cualquier emergencia. “La premisa aquí es que nadie conoce mejor su barrio que quien lo habita y ese vecino, al que usted no saluda en las mañanas, es el que puede salvarle la vida”, dice Muñoz. En ocasiones, el colapso de los organismos de socorro abre la puerta a una necesidad que algunos voluntario­s están dispuestos a satisfacer. Las capacitaci­ones comenzaron en dos de las diez comunas de Cúcuta (6 y 8) con el apoyo de organismos como Defensa Civil y la Cruz Roja. Las personas de los barrios aprendiero­n primeros auxilios y recibieron un kit (chaleco, gorra y morral). En la primera promoción de estas capacitaci­ones se graduaron 580 personas de 84 barrios. El proyecto se conoce como Gestión del Riesgo en Tu Barrio y ha sido replicado en La Guajira, Santa Marta y Medellín. Más adelante cruzó fronteras y representó a Colombia en Chile en un congreso sobre migración. Allí Muñoz coincidió con funcionari­os de la Agencia para Refugiados (Acnur) y, gracias al interés que generó el proyecto, logró obtener insumos para ensanchar su trabajo hacia otras ocho comunas que faltaban en la ciudad. Esa gestión permitió capacitar a cerca de 1.200 personas y 280 comités barriales. Muñoz y su equipo de trabajo son consciente­s de que quienes ejerzan su papel de alerta temprana no van a solucionar un problema, pero al menos están preparadas. Hoy, cada barrio de Cúcuta construye un plan de gestión del riesgo activo que incluye elaborar desde maquetas hasta la aplicación para celular ‘Yo prevengo’. Por medio de ella, los ciudadanos comparten en tiempo real las emergencia­s de cada barrio. Nadie conoce mejor su barrio que quien lo habita y ese vecino, al que no saluda en las mañanas, puede salvarle la vida. “Esta red consolida un proyecto de resilienci­a urbana muy sencillo, pero al que no se le ha dado la dimensión que merece”, advierte Muñoz. 106