Semana (Colombia) - Especial : 2019-12-01

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Un nuevo norte oleoducto a Coveñas. Mi madre estudió unos años con mis tías Barco y fue amiga de la familia de mi papá en Cúcuta donde se conocieron y casaron. Tuvieron que adelantar el matrimonio porque la casa de mi padre fue baleada y después se fueron a Estados Unidos a estudiar. Él hizo un doctorado en Economía en el MIT (Massachuse­tts Institute of Technology) y mi mamá un máster en estudios latinoamer­icanos. Mis abuelos maternos vivieron en la ciudad hasta que se jubilaron. de grandes patios como las de mis abuelos maternos y paternos. SEMANA: ¿Las recetas cucuteñas siguen siendo parte de la tradición familiar? C.B.: ¡Claro! En Navidad son fundamenta­les las hayacas, como las preparó siempre mi abuelo y es todo un proceso que dura diez días, desde que se compran las hojas de plátano, hasta que se prepara el guiso y se cocinan. La comida de Nochebuena empezaba con un ponche crema y luego se servía un chocolate caliente para acompañar las hayacas. SEMANA: ¿Por qué Cúcuta le guarda tanto cariño a su familia? C.B.: Mi madre y padre fueron muy felices en Cúcuta, tuvieron un gran apego y compromiso con la ciudad y su gente. Además, tanto mis abuelos maternos como paternos fueron artífices de empresas de infraestru­ctura importante­s para su desarrollo, y mi bisabuelo dejó la Fundación Virgilio Barco para la atención de madres e hijos. Tuvieron que adelantar el matrimonio y después se fueron a Estados Unidos a estudiar. SEMANA: ¿Recuerda algún lugar de Cúcuta con especial cariño? C.B.: SEMANA: Desde la embajada en España ha impulsado la cooperació­n internacio­nal para atender el fenómeno migratorio de venezolano­s que afecta especialme­nte a la ciudad… C.B.: Siempre recuerdo con cariño y añoranza el Parque Santander por sus palmeras, me pareció lindo y fresco. En ese parque también fue el cierre de campaña a la presidenci­a de mi papá en 1986 y esa imagen sigue en mi memoria. Virgilo Barco y Carolina Isakson se conocieron y se casaron en Cúcuta. En Madrid he trabajado incesantem­ente con el gobierno español, con el cuerpo diplomátic­o, empresas privadas y organismos multilater­ales explicando, primero, las enormes dificultad­es de nuestros hermanos venezolano­s derivadas de la grave crisis humanitari­a y el esfuerzo del gobierno colombiano atendiendo a tantos migrantes. En la última visita del canciller Borrell, España se comprometi­ó con 50 millones de euros en los próximos tres años. Y sigo insistiend­o en la urgente necesidad de buscar a nivel diplomátic­o una salida democrátic­a que dé fin a la dictadura de Nicolás Maduro para que Venezuela retome su rumbo y vuelva a ser una nación libre y próspera. SEMANA: ¿Cómo definiría a los cucuteños? C.B.: Los cucuteños son muy directos, dicen lo que piensan. Mi padre decía que hablaba fuerte porque había crecido en una casa de patios y se necesitaba hablar fuerte y claro para que le escucharan. SEMANA: Si pudiera tomar una foto que representa­ra a Cúcuta hoy, ¿a dónde iría? C.B.: T R A P O I H C R A : O T O F Al Parque Santander. Por su belleza y encanto y por estar en el centro de la ciudad que conocí cuando pequeña, donde quedaban las casas 19