Semana (Colombia) - Especial : 2019-12-01

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Un nuevo norte La vida de la colmena FOTOS:YEISONPICÓ­N Estas son algunas de las especies de abejas melíferas de Asoarimaan: originaria de Europa, África y parte de Asia, es la especie con mayor presencia en el mundo. • Apis mellifera: En la finca de Yasmín Torres hay más de 150 colmenas, con más de 5 millones de abejas. conocida como angelita, es nativa de América. Se encuentra desde México hasta el noreste de Argentina. Construye su nido con forma de tubo en cera blanda. No tiene aguijón. • Trigona angustula: NEGOCIO CON PROPÓSITO abejas: no matarlas y evitar que sus animales las molesten y generen que ellas los ataquen. Salvarlas les conviene a todos: después del arroz, la palma y la ganadería, el cuarto renglón de la economía de Cúcuta es el cacao, un cultivo que mejora significat­ivamente en cantidad y calidad con la polinizaci­ón. Hoy, Asoarimaan comerciali­za miel, jalea real, miel estampada y polen en Bogotá, Fusagasugá y los mercados campesinos de Cúcuta. A su vez está trabajando con el Ministerio de Agricultur­a, la Corporació­n Autónoma Regional de la Frontera Nororienta­l (Corponor) y la Unión Europea para obtener el Sello Verde. Con esta certificac­ión dará un paso adelante para exportar y seguir salvando a las abejas. Los socios de Asoarimaan no se encuentran en la misma zona de la ciudad. Están dispersos por varias veredas de Cúcuta como Caño Mono, Patillales y San Agustín de los Pozos, y el corregimie­nto de Aguaclara. Esta decisión tiene un propósito ecológico: extender al máximo el efecto de la polinizaci­ón de las abejas. “Ellas entran y salen de las colmenas a sus anchas hacen un recorrido de ocho kilómetros de distancia a la redonda y vuelven. Así aumentan la diversidad, productivi­dad y calidad de los cultivos”. –explica Leolegario–, • Melipona favosa: así se llama esta especie que habita los bosques secos tropicales. Está en la costa Atlántica y se distribuye hacia los Llanos Orientales. Los miembros de la asociación han empezado a comunicars­e con sus vecinos –agricultor­es y ganaderos– para explicarle­s la importanci­a de proteger a las 37