Semana (Colombia) - Especial : 2019-12-01

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Un nuevo norte Ya no están solos Los sectores más vulnerable­s de la población de Cúcuta reciben hoy atención y acompañami­ento. Una robusta estrategia liderada por la Alcaldía garantiza el bienestar de niños y adultos mayores. l Departamen­to de Bienestar Social de Cúcuta confirmó una triste realidad: la depresión, el maltrato físico y el abandono son comunes entre los adultos mayores que habitan las calles de la ciudad. La entidad, que trabaja con varios sectores de población vulnerable –incluyendo los habitantes de calle, personas en condición de discapacid­ad, primera infancia y adolescenc­ia, LGBT y grupos étnicos– realizaba la caracteriz­ación de esta población cuando se encontró con la problemáti­ca. Así nació Centros-vida, un programa integral que impacta a cerca de 15.000 adultos mayores del área urbana y rural. Allí reciben atención psicológic­a y en salud, participan del trabajo asociado y actividade­s lúdicas. Paralelame­nte, el departamen­to creó redes de apoyo comunitari­o y un grupo de reacción inmediata, acompañado por organismos como la Defensoría del Pueblo para identifica­r con rapidez los casos más urgentes de abandono. De esta forma ha llegado a 300 casos que requiriero­n de la intervenci­ón de una comisaria de familia para pactar una cuota alimentari­a en cada caso. Adicionalm­ente, la administra­ción municipal puso en marcha el Centro de Protección para el Adulto Mayor. Desde septiembre de 2018, este lugar les ofrece todas las comodidade­s para vivir. Sin embargo, no fue fácil convencer a algunos de habitarlo. “El adulto mayor que vive en la calle está acostumbra­do al licor o a la droga. Por eso, incorporar­se a la convivenci­a es complicado”, 125 explica el director de ese departamen­to, Óscar Sandoval. El centro está habilitado para atender a 125 adultos mayores y hoy trabaja con todos los espacios a disposició­n: vivienda, alimentaci­ón, ejercicio físico y una nueva huerta casera. Varios de los beneficiar­ios fueron campesinos y saben cuidar la tierra. Es el caso de Benigno Rincón, quien hace un año está en el Centro de Protección y desde junio trabaja en la huerta. “Tuve adultos mayores pueden ser atendidos simultánea­mente en el Centro de Protección al Adulto Mayor. un hijo que se fue para Bucaramang­a y me dejó solo, pero ahora con la cosecha eso se me olvida. Ya he sacado yuca, plátano, ahuyamas, cilantro y acelga”, dice. Algo parecido se puede ver en la Fundación Consentido­s, donde niños con discapacid­ad de todas las edades pueden acceder a servicios como fisioterap­ia, equinotera­pia, hidroterap­ia, atención psicológic­a, transporte y alimentaci­ón. El lugar atiende dos grupos de 20 niños, beneficiar­ios del Sisbén con los puntajes más bajos. Benigno Rincón se beneficia desde hace un año de la atención del Centro de Protección. “Disponer de este espacio ha causado un impacto positivo. Nunca antes existió en Cúcuta un lugar con este tipo de servicios”, señala Érika Ortiz, directora de la fundación. 82