SoHo - Censurado (Colombia) : 2020-07-21

CRÓNICA : 96 : 96

CRÓNICA

CRÓNICA mandara una orden para el ingreso y nunca nos la mandaba, siempre nos tocaba ingresar a través de otro senador y subíamos a su oficina y siempre nos decían que no nos podía atender. Nos tocaba chuparnos el palo de agua afuera y aguantar hambre… –¿Cuánto tiempo le tocó esperar a que le cumpliera? –Más de seis meses para que me diera tres meses y cuando estalló lo de la reelección y yo dije en una entrevista que yo estaba indecisa, se vino de una vez porque el Gobierno lo llamó para que me llevara a comer al norte (de Bogotá), para que me impresiona­ra y me llevara a votar. –¿Y él qué se ganaba? –Yo no sé, me imagino que sí ganaría mucho, él sí supo hacer el negocio; yo no (risas). –Usted tiene buena labia, ¿de dónde la sacó? –Lo que pasa es que Barrancabe­rmeja es de las mejores plazas políticas, de allá es Horacio Serpa, de allá han salido otros hijos ilustres de este país. Yo pienso que una ciudad donde uno ha tenido que vivir la violencia, uno tiene que aprender a sobrevivir. (…) –¿Su familia de Barranca no le suplica: “Por Dios, Yidis, cállese ya”? –No, ellos están contentos con que yo me salga de eso. Es que es muy difícil que uno llegue a su región y le pongan grafitis en la calle digan: “¡Fuera vendepatri­as!”, porque es una ciudad muy difícil, de sindicalis­mos. Que usted vaya en el avión y le digan: “Hija de puta, vendepatri­as”. Es que es muy duro, Uribe no ha visto esa parte. Me iban a linchar los del Polo, el Moir, todo lo que funciona en la región. Es más, votada la reelección, al día siguiente yo tenía escoltas. Luego, ¿en qué momento hice delincuenc­ia, en qué momento participé con la guerrilla y los paracos? Tendrían que llamar a los escoltas para que den los reportes de todos mis movimiento­s. (…) –¿No hubiera sido más fácil salir por la puerta de atrás de la política, en silencio? –No, es necesario que el país conozca el mundo de mentiras y de infamias que se manejan. Además, aclaro, no tengo ningún complot detrás de Yidis Medina. –Perdone que insita, si uno ya está absuelto, ya arregló la vaina. En qué cabeza cabe que uno va a decir: “Eh, a mí me compraron”, o “Está loca”, o “Tiene un cable cruzado”, o “Le han pagado”. –No, a mí no me ha pagado nadie. Lo hice porque yo sabía que el Gobierno estaba tratando de salirse de mí a como diera lugar, aplastándo­me y volviéndom­e chicuca, para quitarse el problema de encima de cumplirle a Yidis Medina. Están demostrand­o que ya tenían una artillería contra mí, porque lo están haciendo a través de los medios de comunicaci­ón, igual lo iban a hacer aunque yo no dijera nada. Porque Diego Palacio es una .