Hola Costa Rica

LOS NUEVOS ROSTROS DEL TALENTO

¡LA TALENTOSA GENERACIÓN MILLENNIAL QUE APUNTA ALTO! ADRIÁN CASTRO BAEZA, NATALIA CARVAJAL, ALE MORA, FÁTIMA PINTO, MAURICIO SÁNCHEZ Y CINTHIA MONGE

- Texto: MAURICIO MONGE, SOFÍA MÉNDEZ, LAURA ÁVILA Y MARIANA ALFARO

¡La Generación millennial que apunta alto!

¡HOLA! conversó con seis jóvenes que brillaron a lo largo del año por su mérito, perseveran­cia y profesiona­lismo

Un grupo que se abre paso en el mundo del espectácul­o, los negocios, los escenarios y las pasarelas

EN EL AÑO uno recuerda ciertas produccion­es con mucho cariño. Esta definitiva­mente es una de ellas. Reunir a las 6 promesas juveniles más importante­s del país en una mañana no fue una tarea fácil. Creo firmemente en el liderazgo y el talento que pueden aportar las nuevas generacion­es a nuestros países. A todos los he conocido en distintas áreas y momentos, por lo cual quise reconocer sus trayectori­as en un reportaje único, conversand­o con cada uno sobre sus desafíos, éxitos y sueños. Es una producción muy importante para la revista, porque requirió la coordinaci­ón de todo mi equipo periodísti­co y de producción. Cerramos este año como los grandes, con seis entrevista­s inspirador­as, que nos recuerdan que no importa la edad para alcanzar el éxito en nuestras vidas.

ADRIÁN CASTRO BAEZA, EL JOVEN QUE REINVENTÓ EL TEATRO MUSICAL

Adrián Castro Baeza es un joven de 30 años que se atrevió a soñar. Desde su adolescenc­ia sintió una gran pasión por el cine, sin embargo, cuando ingresó a la Universida­d de Costa Rica decidió estudiar Administra­ción de Empresas. Su inquietud por las artes no cesó y años más tarde partió hacia Argentina para cumplir su sueño, ingresar a uno de los centros más prestigios­os del mundo, la Universida­d del Cine. Durante su estancia en el país sudamerica­no aprendió de la industria y percibió el gran apoyo que brindaba el gobierno argentino al séptimo arte. Al regresar a Costa Rica Adrián no sabía qué hacer. Con la cabeza llena de ideas y sin nada qué perder se aventuró a realizar teatro musical, un género que no era muy común en nuestro país. El resto es historia… junto a Silvia Baltodano y Daniel Alarcón fundó Luciérnaga Produccion­es. Su primer reto, en el 2015, fue West Side Story y dos años más tarde se consagró con la mega producción de Chicago, un espectácul­o en el que tuvo que enfrentar enormes desafíos. Este joven talento rompe paradigmas y desde ya se perfila como uno de los máximos exponentes de la producción de musicales en el país.

—Adrián con una producción tan grande y ambiciosa como Chicago, ¿cómo te cambió la vida en este 2017?

—¿Qué me cambió en el 2017? ¡Uy! ¡Wow! Habíamos hecho West SideStory, una producción que le gustó a la gente, en lo que fue nuestro primer acercamien­to, que siempre es difícil. Con Chicago dijimos: ok tenemos que empezar un año antes. En West Side Story nos mandaron los libros con las coreografí­as y un montón de referencia­s, pero en Chicago las licencias no permiten copiar nada.

—Eso quería preguntart­e, ¿cómo hicieron con la licencia?

—Fue difícil de conseguir, porque no es que uno la pide, la paga y te la dan. Tuvimos que pasar por un proceso de aprobación, porque Chicago es considerad­a una licencia Premium, es muy conocida y está en Broadway. Si es aprobada, se la debe hacer totalmente diferente. Desde el logo, pasando por la escenograf­ía, el vestuario, la coreografí­a y la puesta en escena; todo tiene que ser nuevo. Fue un proceso largo y ahora, viendo hacia atrás, fue mucho mejor hacer nuestra propia versión. Mi miedo principal era porque la primera vez que me acerqué a Chicago fue por la película, que es gigante, grandiosa… Vi el musical en Broadway y en Argentina, pero la puesta en escena, después de ver la película, te queda como una deuda, porque la película es impresiona­nte. Entonces les dije: en este país muy pocos tienen la oportunida­d de ver musicales afuera, por lo que la referencia que tiene la gente es la película y contra eso hay que competir. El 2017 me hizo un poco más confiado en lo que puedo hacer, porque como tenía todos estos retos y los superé, ahora creo que puedo dar mucho más. Hoy tengo más esperanza en el teatro musical en Costa Rica.

—Siendo un productor artístico y un director de escena tan joven, ¿cómo te percibe la industria?

—¿Cómo me percibe la industria? Cuando empezamos con Luciérnaga Produccion­es no éramos nadie, pero la gente nos apoyó, muchas institucio­nes también; y todavía no sé por qué. A lo mejor transmitim­os una buena energía, tal vez llegamos con una buena idea o con algo que el sector estaba buscando. En ese momento dijimos, somos muy jóvenes y necesitamo­s gente con experienci­a, por lo cual comenzamos a buscar gente mayor y con bastante experienci­a para que nos ayudara en las diferentes áreas; pero nos fuimos dando cuenta de que les molestaba recibir instruccio­nes de gente joven. Pocas personas, como María Amalia Pendones, que es la coreógrafa, Ramiro Ramírez, el director, Guillermo Madriz, ex director del Centro Nacional de la Música o Juan Nájera, el director de Bandas; no ven en uno a alguien menor sino a una persona con potencial.

—¿Y con cuál musical estás coqueteand­o para el 2019?

—Hay bastantes… todos son grandes nombres. No nos gusta decir mucho al principio, pero te puedo decir que se barajan grandes nombres.

FÁTIMA PINTO

LA VOZ COSTARRICE­NSE QUE PROMETE LLEGAR LEJOS

Alegre, extroverti­da y amante del trabajo; así se autodefine Fátima Pinto, la nueva promesa costarrice­nse que con sólo tres meses en el ámbito de la música ha logrado cosas increíbles y ser reconocida no sólo en Costa Rica, sino también en México, Perú, Chile, Argentina, Colombia y España. Este año salió su primer sencillo “Feel Something”, que fue un éxito en todas las plataforma­s musicales. Entró a los tops 10 de algunas de las radios más importante­s de Costa Rica y se mantuvo en la lista “Los 50 más virales de Costa Rica” en Spotify; logros que la mantienen muy feliz y agradecida con todos los que la apoyan.

—En los últimos meses tu éxito ha crecido como la espuma, ¿crees que te ha cambiado la vida?

—Es muy interesant­e, porque me ha pasado, por ejemplo, ir un mall y que me pidan fotos. Es súper lindo porque te hacen sentir querida, ves que la gente empieza a reconocer tu trabajo, sentís que al público le agrada tu música y lo que haces. Por otro lado, las redes sociales han crecido bastante y mi horario ha cambiado mucho, pero ahí vamos súper bien. —¿Cómo ha sido el apoyo de tu familia?

—Siento que estoy mucho más unida con mis papás, porque me han acompañado en absolutame­nte todo. A mí mamá le digo “mamanager”, porque es además mi manager; y es muy buena. Cuando tenemos que viajar vamos todos juntos. Prácticame­nte te has vuelto una influencia en los jóvenes, ¿cómo usas ese poder?

Para mí hay varias cosas importante­s. Yo tengo tres leyes de vida: tocar todas las puertas, ya que lo peor que puede pasar es que nada pase; ser agradecida, porque es de bien nacida; y tener los pies en la tierra y los ojos en Dios. Retomando lo de tocar las puertas, muchos jóvenes tienen sueños enormes y no se animan a hacerlos realidad por miedo, pero lo peor que puede pasar es que no te abran esa puerta y tengas que pasar a la siguiente. Eso es lo que quiero transmitir, que las cosas se dan si uno les pone todo el esfuerzo y el trabajo. Quiero motivarlos y que crean en sus sueños, que aprovechen cada oportunida­d que se presente, que sepan que cuanto más agradecido es uno, más cosas buenas se le devuelven.

—En una entrevista anterior nos dijiste que no te atrevías a cantar en español, pero según supe tú próxima canción será una mezcla entre español e inglés, ¿cómo te fue con eso?

Sí, al inicio fue todo un reto, pero me fascinó y creo que voy a sacar muchísimas cosas más en español. Pienso que pude balancear muy bien la mezcla entre el español y el inglés, porque las partes en inglés son tan sencillas y cortas que cualquiera las puede cantar. Estoy muy emocionada, porque además, hasta ahora es mi favorita.

«Cuando empezamos con Luciérnaga Produccion­es no éramos nadie, pero la gente nos apoyó, muchas institucio­nes también; y todavía no sé por qué. A lo mejor transmitim­os una buena energía, tal vez llegamos con una buena idea o con algo que el sector estaba buscando»

—Este año abriste los conciertos de Yo Soy Luna, Ariana Grande y Ricky Martin junto a Maluma, ¿cómo tomas esas experienci­as?

—Fueron muy buenas. Gracias a ellas conocí personas súper lindas y algunas de las que conocí en el concierto de Yo Soy Luna también estuvieron en el de Ariana Grande y fue realmente lindo encontrarl­as. Además, como decía antes, es de bien nacido ser agradecido y yo lo estoy por haber conocido a todas esas personas y trabajar con ellas. En el de Ricky Martin y Maluma fue diferente, porque eran 32.000 mil personas y sólo yo fui la telonera, con más canciones. Estaba nerviosa pero muy emocionada.

MAURICIO SÁNCHEZ, UN ABOGADO QUE MEZCLA LAS LEYES, EL DEPORTE Y LA CREATIVIDA­D

Mauricio Sánchez es un joven de 28 años con una larga trayectori­a. Abogado de profesión y con el deporte corriendo en sus venas, desde muy pequeño estuvo involucrad­o en numerosos procesos creativos que fueron marcando su carácter y su desarrollo profesiona­l. Este emprendedo­r no solo se ha dedicado a trabajar, sino que muchos años de su vida los ha pasado estudiando. Es un especialis­ta en innovación y emprendimi­ento, graduado en administra­ción de empresas del deporte de la Escuela Universita­ria del Real Madrid y cuenta con una maestría en negocios del entretenim­iento, enfocada en el deporte.

«Tengo un blog de viajes en el que escribo sobre mis experienci­as. Así fue como las 2 cosas se unieron y ahora tengo la posibilida­d

de viajar para trabajar»

Este joven no solo ha logrado ejercer su profesión en el negocio de su familia, la constructo­ra Sánchez Carvajal, sino que también ha desarrolla­do sus propios proyectos: Futfit y PassionisS­ports; lo que lo convierte en uno de los emprendedo­res más jóvenes del país.

—Mauricio, iniciaste tu emprendimi­ento a los 21 años…

—Cuando estaba a punto de graduarme de la universida­d comenzó el boom del emprendimi­ento y me puse a experiment­ar. No trabajaba en un bufete y tuve un emprendimi­ento que no tiene nada que ver con el deporte. Organizaba fiestas, inventé con un amigo unos cocteles, los vendíamos y esa fue mi primera experienci­a como emprendedo­r. Nos fue bien pero no era lo que yo quería. Descubrí que lo que me gustaba era desarrolla­r negocios y explotar la parte del derecho y la propiedad intelectua­l. En ese momento, cuando estaba muy metido en el fútbol, comenzó el boom del crossfit y se me ocurrió mezclar el entrenamie­nto de alta intensidad de un futbolista con el funcional, que es en lo que se basa el crosfit; para crear una experienci­a en la cual uno sienta que entrena como un futbolista, pero obtiene los resultados de un gimnasio, con el valor agregado de que no es aburrido y que hace lo que le gusta, que es jugar fútbol. Empecé a desarrolla­r el proyecto, fui al Real Madrid y nació FutFit. Ahora estamos buscando la manera de desarrolla­rlo, porque el modelo de negocio que teníamos anteriorme­nte no funcio-

nó, intentamos colocarlo en varios clubes y no lo logramos. Además, el modelo original tiene mucha propiedad intelectua­l y el mercado todavía no está listo. Estamos buscando un local para desarrolla­rlo, el interés está y la gente comenta que quiere entrenar así. —¿Cómo se desarrolló tu otro proyecto?

—Como a Futfit le costó arrancar, hice un análisis que me permitió comprobar que la industria del deporte, en Costa Rica, está creciendo y se necesita un conocimien­to especializ­ado. Entonces dije, montemos una consultora y desarrolla­dora de proyectos para la industria del deporte. Ahí nació la empresa mamá de Futfit, que se llama Passionis Sports.

—¿Cómo te percibe la industria siendo un joven empresario? ¿Te respetan?

—Es muy difícil, lo digo con total honestidad es muy, muy difícil; especialme­nte en el deporte rey de Costa Rica, que es el fútbol. Hay cierta fricción también porque mi equipo es joven, desde los 20 hasta los 28. Ha sido un camino de mucho aprendizaj­e, adaptación y flexibiliz­ación. Son dos factores, lo nuevo que es la industria en Costa Rica y lo joven que soy, aunque tenga 28 años, la gente puede pensar que no sé nada.

CINTHIA MONGE, UNA DISEÑADORA DE ALTA CALIDAD

Cursó sus estudios en la prestigios­a Parson’s School of Design de Nueva York y hoy en día es considerad­a un talento fresco, creativo y elegante. Cinthia ha participad­o en dos semanas de la moda, pero fue tan solo el comienzo de una gran carrera en el mundo del diseño. Conversamo­s sobre su trayectori­a, sus retos y su nuevo proyecto de vida: el matrimonio.

—Este año volviste a participar en una semana de la moda, ¿cómo fue el proceso de alistar una nueva colección?

—La primera vez estuve más preocupada y pendiente de cómo hacerlo. Necesitaba buscar el factor comercial porque la prioridad es vender la colección, aunque está el interés en posicionar­te como diseñadora. La segunda vez incluyó un doble reto, porque tenía la presión de crear algo nuevo. La gente ya tiene un criterio sobre vos y sobre lo que vas a crear. Fue interesant­e el proceso, muy diferente a la primera; mucho más largo y completo, pues experiment­é más en el diseño y las telas. —¿Sentís que has evoluciona­do?

—Tengo bastantes clientes. La exposición en un FashionWee­k te da credibilid­ad y muchísimas clientas surgieron a través de ella. Ya hace un año y no he tenido un mes sin trabajo, todos los meses recibo, como mínimo, de 8 a 10 pedidos. Cuando volví de Mallorca dije: no quiero hacer vestidos de noche, no es lo que me llama, pero definitiva­mente es lo que el mercado requiere, porque acá es muy escaso. —¿A quién va dirigida tu marca?

—Me inspiro en una mujer a la que gusta vestir diferente, que le importe lo que tenga puesto y con una personalid­ad femenina. No tengo un rango de edad, diseño desde para chiquitas de 5 años hasta para señoras de 65. Todo tiene que ver con el vínculo que establezco en el taller con mis clientas, a las que doy un servicio único y personaliz­ado. Siempre veo cuáles son sus necesidade­s, ya sean de: precio, evento y cuerpo, para a partir de esto desarrolla­r algo que sea único para esa persona y cubra sus necesidade­s. —Hace dos años que abrí el taller.

—De todo, aunque lo más difícil es el servicio al cliente y, definitiva­mente, es lo que más trato de prestar. Incluso la mujer más flaca y divina viene con el complejo más grande, por lo que intento hacer que se sienta cómoda y que se vaya feliz con su pieza.

—¿Cuánto llevas ya de carrera?

—¿Con que te has encontrado, que te ha dejado?

—A nivel personal tienes todo un proyecto de

«Ha sido un camino de mucho aprendizaj­e, adaptación y flexibiliz­ación. Son dos factores, lo nuevo que es la industria en Costa Rica y lo joven que soy, aunque tenga 28 años, la gente puede pensar que no sé nada»

vida que es el matrimonio, ¿cuándo te casas? —¡El 20 de enero! —¿Y cómo te sentís?

—Súper emocionada. Ya tengo 6 años de estar con mi novio Roberto. Hemos tenido muchas etapas y vivencias diferentes, por lo que ahora estamos súper emocionado­s por formalizar nuestra relación. —¡Ya debes estar con todos los preparativ­os!

—Me gusta ser práctica y estoy recibiendo una gran ayuda, porque trabajo un montón y no quiero dejar ni una ni la otra. Trataré que la boda no se convierta en un estrés. Quiero delegar un poco para relajarme y disfrutarl­o. Por ahora voy bien. —¿Cómo describirí­as este año?

—Fue un año súper importante para mí, en lo laboral y en lo personal. Pasaron muchas cosas y he tenido que pensar estrategia­s para desarrolla­rme en ambos aspectos.

ALE MORA, EL DJ COSTARRICE­NSE QUE CONQUISTA LOS ESCENARIOS DEL MUNDO

Su rutina consiste en viajar a los lugares y rincones más exóticos del planeta. Ale Mora es mucho más que un mezclador de canciones, yo lo definiría como un artista contemporá­neo. Su música hace vibrar a miles de personas y es considerad­o uno de los mejores Dj’s no solo del continente, sino del mundo.

—Ale, prácticame­nte vivís en un avión, ¿no te cansas de tanto ajetreo?

—Sí, me canso mucho física y mentalment­e, me da ansiedad. Son muchos altos y bajos el estar frente a 30 mil personas, para luego llegar al hotel y estar solo, sin hacer otra cosa que descansar y después al otro día hacer lo mismo otra vez. Aeropuerto, hotel, aeropuerto y luego al show.

—¿Cómo haces frente a ese agotamient­o mental?

—Últimament­e trato de comer sano, hacer ejercicio, estar con amigos y distraerme de la música. Es un poco complicado

¿Ya te acostumbra­ste a la idea de que cada presentaci­ón sea ante una gran masa de gente?

Mis amigos me preguntan si me pongo nervioso y pues no, esto es como para un doctor operar a un paciente. Si el médico se pusiera nervioso cada que va a operar, no tendría buenos resultados. Yo lo veo como ir a la oficina, para mi es normal. —¿Hasta dónde querés llegar?

—La meta a corto plazo es estar en el top 100 de los Dj´s. Ahora hago muchas colaboraci­ones con artistas de gran renombre. Estuve con Avicii, tuvimos una conversaci­ón de 2 horas como si fuéramos amigos de toda la vida, me contó que estuvo enfermo y que estaba harto de la industria, por la gente que quiere aprovechar­se de él. Me habló de todo y me incentivó a seguir adelante. Es súper humilde y buena gente, lo digo porque

«Estamos planeando hacer un concierto acá, en Costa Rica, dentro de unos meses, sin embargo, los meses que siguen serán bastante tranquilos, trabajando a full pero calladita, para

luego volver súper cargada»

«Soy una persona súper estructura­da, aunque estoy abierta a explorar. Me encanta lo que hago, me encanta trabajar y creo que en la vida uno va viendo las opciones conforme se mueve el mercado»

hay otros que son muy prepotente­s. —¿Cómo empezó esta pasión?

—Como un hobby. Empecé tocando en una serenata del colegio. Luego fui a estudiar a Estados Unidos y comencé a ver cómo podía ir haciendo mis propias canciones. Conocí a una gente en Miami que, pese a que no estaban enfocados en el tema de los Dj’s, tenía muchas conexiones y con ellos me fui metiendo. Fue así como, en Miami, arrancó mi carrera profesiona­l.

—Con todo esto también te has vuelto un embajador del país, llevas el nombre de Costa Rica a poblacione­s totalmente exóticas y diferentes.

—Es muy lindo, porque tengo amigos Dj’s de otros países que me preguntan de dónde soy y cuando les digo que de Costa Rica me dicen que ellos mueren por venir aquí. El país está muy bien posicionad­o en el exterior y eso es muy chiva.

—¿Qué se siente el tener tanto éxito mundial a los 25?

—Empecé a los 21 como profesiona­l. Estaba acostumbra­do a viajar con mi familia, más tranquilo, pero no a tener casi que un vuelo diario. Es una vida que no había experiment­ado. Uno, como músico, debe saber cómo controlar este ritmo de vida, tan pesado, para no acabar mal.

NATALIA CARVAJAL, LA MULTIFACÉT­ICA MUJER QUE SE ABRE PASO CON NUEVOS PROYECTOS

Natalia sueña y lo hace en grande. Cantando, bailando y presentand­o inició, cuando era muy pequeña, su carrera en un programa de televisión para niños. Su talento, que no ha hecho más que evoluciona­r con el tiempo, la ha convertido en una de las caras más reconocida­s de la televisión y las redes sociales en Costa Rica. Esta multifacét­ica mujer, amante de las pasarelas, los deportes y la naturaleza; regresa a la televisión con Destinos TV después de 8 meses fuera de las cámaras. Con su corona en el 2016 como Miss Eco Universe, la hermosa joven se ha propuesto la meta de convertirs­e en Miss Costa Rica. Con la sencillez que la caracteriz­a y una sonrisa en su rostro, la ex reina de belleza nos reveló sus más emocionant­es proyectos, sueños y pasiones.

—Sos muy multifacét­ica. Te encanta modelar, los deportes, la televisión… —Siempre me ha gustado el reto de hacer cosas nuevas y explorar las diferentes partes de mi personalid­ad. Hay cosas que son muy distintas entre sí, pero creo que eso es lo lindo: poder levantarse un día a hacer algo que te llene y al día siguiente hacer algo que también lo haga, pero que es completame­nte diferente. Creo que no hay que tener miedo y se debe buscar dentro de uno para descubrir esas variadas personalid­ades. —¿Cómo empezó todo? —Creo que eso es algo que una trae desde pequeñita. Recuerdo que cada vez que íbamos a una fiesta familiar o con amigos siempre montaba un show y lo presentaba. Son cosas que uno ya tiene desde antes y la vida las va acomodando en el camino. Empecé con un casting para un

programa de televisión infantil, en el que me tocó cantar, bailar y presentar. Todavía quedan mil cosas más que quiero hacer, pero hay que dejar que las cosas fluyan.

—¿Cómo resumirías tus mayores logros de este año?

—Este año fue muy importante, pues cerré la etapa de Egipto. En el 2016 gané el concurso, organizado en ese país por las Naciones Unidas, para elegir a Miss Eco Universe, una representa­nte de la educación ambiental a nivel mundial; y este año entregué la corona. Viajé a un montón de países donde tuve la oportunida­d de ser escuchada. Pude hablar en la televisión nacional en Egipto y dar a conocer mis percepcion­es de la belleza, desde el punto de vista de alguien que viene del otro lado del mundo. Llegar con un mensaje ambiental y de igualdad, que tal vez en este tipo de países recién está empezando a ser escuchado , fue una experienci­a preciosa. Este año cerré ese capítulo increíble, pero ya estaba lista para lo que venía. Por otro lado, el regreso a la televisión con este proyecto de Destinos y otros que aún se están cocinando, me tiene muy emocionada. La televisión es mi pasión principal y estoy fascinada por volver a empezar, llegar a nuevas personas y asumir nuevos retos.

—¿Sigue tu interés por participar en Miss Costa Rica?

—Sí. Después de la experienci­a de Miss Eco, que fue hermosa en todos los sentidos, me encantaría tener la oportunida­d de representa­r a mí país en Miss Universo. Puede ser una experienci­a hermosa y que me va a generar mucho aprendizaj­e. Si las cosas salen bien y todo se da lo disfrutarí­a muchísimo, pero vamos a ver, un pasito a la vez. —Tu clave para el éxito es…

—Creo que el éxito es relativo Pues, para mí, no tiene que ver con los logros que uno alcance. Pienso que el éxito es llegar a ese momento de tu vida donde tenés la fuerza necesaria para no rendirte, sea lo que sea que hagas. Esa es la clave. Creo que las personas exitosas no son las que no se equivocan o que no cometen errores, sino las que se vuelven a levantar y, pase lo que pase, siguen luchando.

«Empecé tocando en una serenata del colegio. Luego fui a estudiar a Estados Unidos y comencé a ver cómo podía ir haciendo mis propias canciones»

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Fotografía­s: GLEN ÁLVAREZ Producción: CHINI SALAZAR

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