El go­bierno tie­ne mil for­mas de me­ter la mano en la cam­pa­ña

El Caribe - - Portada -

Las for­mas van des­de la cons­truc­ción de obras, em­pleos, dá­di­vas, re­par­to de di­ne­ro has­ta con­tra­tos y pro­me­sas.

Des­de el otor­ga­mien­to de PO­LÍ­TI­CA. gran­des obras has­ta do­na­ti­vos de re­ce­tas, ataú­des o fun­das de co­mi­da, se­ña­les de ame­na­za a em­pre­sa­rios que apor­tan a la cam­pa­ña de los opo­si­to­res has­ta pro­me­sas de ges­tio­nar ca­sos ju­di­cia­les, así de am­plia y po­de­ro­sa es la mano del Es­ta­do cuan­do se tra­ta de in­fluir en una cam­pa­ña elec­to­ral.

El día de las vo­ta­cio­nes es la ex­hi­bi­ción más gro­tes­ca del uso del di­ne­ro público con la com­pra ma­si­va de vo­tos ins­ta­la­da en los al­re­de­do­res de los co­le­gios de vo­ta­ción an­te la mi­ra­da in­di­fe­ren­te de la Po­li­cía Mi­li­tar Elec­to­ral que tam­bién es con­tro­la­da por quien os­ten­ta el po­der, pues es al presidente de la Re­pú­bli­ca a quien com­pe­te de­sig­nar­la.

Las pri­ma­rias del 6 oc­tu­bre son una mues­tra del uso del po­der. Se­gún el eco­no­mis­ta Jo­sé Ri­jo so­lo en el mes de sep­tiem­bre el go­bierno au­men­tó el gas­to público que él de­no­mi­na “clien­te­lar” en mil 296 mi­llo­nes de pe­sos.

Mien­tras que la pe­rio­dis­ta Ali­cia Or­te­ga, de­nun­ció que el Mi­nis­te­rio de Obras Pú­bli­cas otor­gó obras de ma­ne­ra irre­gu­lar por unos 11 mil 500 mi­llo­nes de pe­sos en so­lo cin­co me­ses, pre­vio a la sa­li­da de Gon­za­lo Cas­ti­llo del Mi­nis­te­rio de Obras Pú­bli­cas, hoy can­di­da­to pre­si­den­cial del Par­ti­do de la Li­be­ra­ción Do­mi­ni­ca­na (PLD). De he­cho, el equi­po de cam­pa­ña de Cas­ti­llo es­tá com­pues­to por fun­cio­na­rios de pri­me­ra lí­nea del go­bierno y el pro­pio presidente de la Re­pú­bli­ca se su­mó tem­prano al pro­se­li­tis­mo e in­clu­so en un ac­to público del PLD ex­pre­só que “yo gano es­tas elec­cio­nes” a pe­sar de que no es can­di­da­to.

De he­cho, la par­ti­ci­pa­ción de los fun­cio­na­rios en la cam­pa­ña fue de­nun­cia­da por el Par­ti­do Re­vo­lu­cio­na­rio Mo­derno (PRM) an­te la JCE, pe­ro el or­ga­nis­mo no ac­cio­nó en ese mo­men­to.

To­do el po­der del que dis­po­ne el par­ti­do que go­bierno fren­te a los de la opo­si­ción se tra­du­ce en inequi­dad y de­sigual­dad en la com­pe­ten­cia elec­to­ral, un te­ma que siem­pre en­tra al de­ba­te ca­da cua­tro años sin nin­gún avan­ce.

La Ley Elec­to­ral in­ten­tó re­gu­lar la par­ti­ci­pa­ción de los fun­cio­na­rios en la cam­pa­ña con la fi­na­li­dad de evi­tar que se usen los re­cur­sos del Es­ta­do pa­ra fa­vo­re­cer a los can­di­da­tos ofi­cia­lis­tas, pe­ro una re­so­lu­ción re­cien­te que dic­tó el ór­gano elec­to­ral pa­ra im­ple­men­tar esa dis­po­si­ción de­jó in­sa­tis­fe­cha a la opo­si­ción que ha acu­sa­do a la JCE de in­ter­pre­tar­la pa­ra aco­mo­dar al po­der.

¿Có­mo se usan los re­cur­sos del Es­ta­do en cam­pa­ña elec­to­ral?

Las fór­mu­las de usar el po­der pa­ra be­ne­fi­ciar a un can­di­da­to sin que se pue­da com­pro­bar que hay una in­frac­ción son in­nu­me­ra­bles. La pre­sen­cia del presidente de la Re­pú­bli­ca en un ac­to po­lí­ti­co y de sus mi­nis­tros y fun­cio­na­rios de pri­me­ra lí­nea es en sí mis­mo de mu­cho pe­so en un país pre­si­den­cia­lis­ta co­mo la Re­pú­bli­ca Do­mi­ni­ca­na.

El eco­no­mis­ta Jo­sé Ri­jo hi­zo una com­pa­ra­ción del au­men­to del gas­to del go­bierno en el mes de agos­to con re­la­ción a sep­tiem­bre de es­te año. En ese mo­men­to tu­vie­ron lu­gar las pri­ma­rias abier­tas del PLD en la com­pi­tie­ron Gon­za­lo Cas­ti­llo apo­ya­do por el go­bierno con­tra el ex­pre­si­den­te Leo­nel Fer­nán­dez.

Del to­tal de mil 296 mi­llo­nes de pe­sos que pre­sen­tó Ri­jo, en com­pra de vehícu­los en el mes de sep­tiem­bre hu­bo una in­ver­sión de 448 mi­llo­nes de pe­sos en pu­bli­ci­dad y pro­pa­gan­da 236 mi­llo­nes; be­cas y via­jes de es­tu­dios 227 mi­llo­nes; re­mu­ne­ra­ción al per­so­nal tran­si­to­rio 187 mi­llo­nes y 160 mi­llo­nes en ca­rre­te­ras y obras me­no­res.

En com­bus­ti­bles y lu­bri­can­tes el gas­to fue de 27 mi­llo­nes de pe­sos y 12 mi­llo­nes en viá­ti­cos en ac­ti­vi­da­des lo­ca­les. Se­gún Jo­sé Ri­jo, en el ca­so del Mi­nis­te­rio de Obras Pú­bli­cas el in­cre­men­to del gas­to agos­to-sep­tiem­bre fue de 146 mi­llo­nes mi­llo­nes 806 mil pe­sos.

Otros me­ca­nis­mos de usar los re­cur­sos es me­dian­te pre­sión y ame­na­zas de can­ce­la­ción a los em­plea­dos pú­bli­cos pa­ra que no su­fra­guen por un can­di­da­to dis­tin­to al del go­bierno. De he­cho, hay quie­nes sus­ten­tan la teo­ría que la in­sis­ten­cia del uso del vo­to au­to­ma­ti­za­do pa­ra las elec­cio­nes es con la fi­na­li­dad de ha­cer creer a los em­plea­dos pú­bli­cos que es po­si­ble de­ter­mi­nar por quién se su­fra­ga de ma­ne­ra elec­tró­ni­ca y así evi­tar que pue­dan vo­tar por as­pi­ran­te que no sea del go­bierno. Esa creen­cia per­sis­te a pe­sar de que la JCE ha da­do ple­na ga­ran­tía de que el se­cre­to del vo­to.

El 2012 fue em­ble­má­ti­co

El 2012 pa­só a la his­to­ria por el uso des­pro­por­cio­na­do de re­cur­sos pa­ra be­ne­fi­ciar al par­ti­do ofi­cial al ge­ne­rar un dé­fi­cit de al­re­de­dor 200 mil mi­llo­nes. Esa ver­sión tie­ne más va­lor por­que el en­ton­ces presidente Leo­nel Fer­nán­dez anun­ció que el go­bierno in­ver­ti­ría 40 mil mi­llo­nes en obras pa­ra me­jo­rar la acep­ta­ción de su can­di­da­to, Da­ni­lo Me­di­na.

ARCHIVO

Los pla­nes so­cia­les de los go­bier­nos son vías pa­ra usar los re­cur­sos pú­bli­cos.

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