Sen­tir a ple­ni­tud des­de el ai­re

GUÍAS DE VIA­JES, LI­BROS DE AVEN­TU­RA Y EX­PER­TOS ES­PE­CIA­LI­ZA­DOS EN AE­ROS­TÁ­TI­CA, OFRE­CEN DI­FE­REN­TES CON­SE­JOS Y ACER­TA­DAS EX­PLI­CA­CIO­NES QUE DE­BES TE­NER EN CUEN­TA SI ERES UN PRI­ME­RI­ZO EN EL FAS­CI­NAN­TE UNI­VER­SO DE LOS GLO­BOS AEROSTÁTIC­OS

Excelencias Turísticas del caribe y las Américas - - Vuelo Indirecto - TEX­TO: RE­DAC­CIÓN EX­CE­LEN­CIAS FO­TO: RAÚL ABREU

Su­ce­sor de los in­ge­nios de Da Vin­ci, el glo­bo ae­ros­tá­ti­co sig­ni­fi­có la pri­me­ra opor­tu­ni­dad que tu­vo el hom­bre de ele­var­se por los cie­los y ga­nar en su te­rreno a las aves. En la ac­tua­li­dad, via­jar en esas ae­ro­na­ves es un pri­vi­le­gio ex­clu­si­vo que se pue­de dis­fru­tar en her­mo­sos pai­sa­jes po­see­do­res de va­lo­res de in­te­rés y que brin­dan un atrac­ti­vo es­pec­tácu­lo digno de ser apre­cia­do.

Nu­me­ro­sos son los si­tios que du­ran­te dé­ca­das han es­ta­do en la pre­fe­ren­cia de aque­llos osa­dos aman­tes de la aven­tu­ra de via­jar a mer­ced de los vien­tos; to­dos tie­nen al­gún ele­men­to ca­rac­te­rís­ti­co que los con­vier­te en des­ti­nos úni­cos, ya sea na­tu­ral, edi­fi­ca­do o una cu­rio­sa mez­cla de am­bos. Ca­pa­do­cia (Tur­quía), Par­que Na­cio­nal Se­ren­gue­ti (Tan­za­nia), Ma­sai Ma­ra (Ken­ya), Valle de los Re­yes, Lú­xor (Egip­to), Ba­gan (Myan­mar), Ang­kor Wat (Cam­bo­ya), Valle del Ya­rra (Aus­tra­lia), Wa­diRum (Jor­da­nia), Al­bu­quer­que (Es­ta­dos Uni­dos), Teo­tihua­cán (Mé­xi­co), Se­go­via y Los Pi­ri­neos (Es­pa­ña) y De­sier­to de Ata­ca­ma (Chi­le) se ha­llan en­tre los más bus­ca­dos, y tal vez los en­can­tos de Cu­ba muy pron­to la si­túe en ese gru­po se­lec­to.

Guías de via­jes, li­bros de aven­tu­ra y ex­per­tos es­pe­cia­li­za­dos en ae­ros­tá­ti­ca, ofre­cen di­fe­ren­tes con­se­jos y acer­ta­das ex­pli­ca­cio­nes que de­bes te­ner en cuen­ta si eres un pri­me­ri­zo en es­tas li­des, que ca­da vez ganan más y más se­gui­do­res. De­bes sa­ber que:

» Es­ta­dís­ti­ca­men­te el glo­bo ae­ros­tá­ti­co es el me­dio de trans­por­te aé­reo más se­gu­ro, aun­que siem­pre hay que te­ner muy en cuen­ta las con­di­cio­nes me­teo­ro­ló­gi­cas pa­ra vo­lar.

» Lo más im­por­tan­te que de­be­mos to­mar en considerac­ión es el vien­to. De he­cho, un glo­bo ae­ros­tá­ti­co se mue­ve a la ve­lo­ci­dad de es­te, por lo que nun­ca de­be ser muy al­ta (por lo ge­ne­ral, a par­tir de 15 km/h se con­si­de­ra fuer­te). Aun­que no sea pe­li­gro­so so­bre­pa­sar el lí­mi­te, tam­bién es im­por­tan­te que los pa­sa­je­ros se en­cuen­tren có­mo­dos. El pi­lo­to es siem­pre quien de­ci­de si las con­di­cio­nes son se­gu­ras o si por el con­tra­rio es me­jor de­jar el pa­seo pa­ra otro día.

» Ca­si siem­pre los vue­los se pro­du­cen a pri­me­ra ho­ra de la ma­ña­na, que es cuan­do los vien­tos son me­nos in­ten­sos y pre­de­ci­bles; o a úl­ti­ma ho­ra, que son más sua­ves y cons­tan­tes. En otro mo­men­to el sol co­mien­za a ca­len­tar la at­mós­fe­ra y el sue­lo y a ge­ne­rar to­do ti­po de mo­vi­mien­tos en el ai­re.

» Fun­da­men­tal pre­pa­rar el via­je con va­rios días de an­te­la­ción, pa­ra se­guir la pre­vi­sión del tiem­po. Po­co an­tes del des­pe­gue se­ría bueno lan­zar va­rios glo­bos de he­lio pa­ra con­fir­mar la di­rec­ción del vien­to a di­fe­ren­tes al­tu­ras (los glo­bos sue­len vo­lar a una al­tu­ra de en­tre 150 m y 800 m so­bre la su­per­fi­cie, pe­ro pue­den lle­gar mu­cho más al­to, siem­pre y cuan­do el oxí­geno sea su­fi­cien­te pa­ra la se­gu­ri­dad del pi­lo­to y los pa­sa­je­ros).

» Ade­más de las con­di­cio­nes me­teo­ro­ló­gi­cas, du­ran­te el vue­lo de­pen­de­mos de la me­cá­ni­ca del glo­bo y de la ex­pe­rien­cia del pi­lo­to, quien de­be rea­li­zar re­vi­sio­nes téc­ni­cas pe­rió­di­cas del equi­po, si­guien­do los ma­nua­les es­ta­ble­ci­dos.

» Los pi­lo­tos de­ben con­tar con li­cen­cia de trans­por­te aé­reo co­mer­cial, ava­la­do por al­gu­na agen­cia es­ta­tal de se­gu­ri­dad aé­rea y con li­cen­cia ho­mo­lo­ga­da. Asi­mis­mo de­ben traer con­si­go las he­rra­mien­tas pa­ra ga­ran­ti­zar la se­gu­ri­dad: al­tí­me­tro, va­rí­me­tro (mi­de la ve­lo­ci­dad ver­ti­cal me­dia), ter­mó­me­tro, brújula, apa­ra­to de ra­dio y ex­tin­tor.

» La tem­pe­ra­tu­ra en el glo­bo no es in­fe­rior a la del sue­lo. Los que­ma­do­res com­pen­san el gra­dien­te tér­mi­co exis­ten­te a la al­tu­ra en que se vo­la­rá. No es ne­ce­sa­rio lle­var a bor­do una ro­pa ex­ce­si­va­men­te ago­bian­te. La ro­pa y el cal­za­do de­ben ser có­mo­dos. Es acon­se­ja­ble de­jar cual­quier ele­men­to no im­pres­cin­di­ble

» La pun­tua­li­dad es esen­cial en la se­gu­ri­dad. Un re­tra­so pue­de su­po­ner la pér­di­da del vue­lo.

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