40h!

WOODY ALLEN

Oh! Magazine - - Sumario - ES­CRI­BE: VENEZ GAFER FO­TOS: FUEN­TE EX­TER­NA

En­té­ra­te de ab­so­lu­ta­men­te to­do lo que no sa­bías del ge­nio del ci­ne.

TE­NE­MOS QUE CO­MEN­ZAR CON

RE­VE­LAR su nom­bre real, que es Allan Ste­wart Ko­nigs­berg. Se cam­bió le­gal­men­te el nom­bre por Hey­wood Allen, en ho­nor de Woody Herman, un mú­si­co y di­rec­tor de jazz. HOY ES­TÁ DE CUM­PLEA­ÑOS, ya que na­ció un 1 de di­ciem­bre de 1935 en El Bronx, Nue­va York, o sea, que hoy tie­ne ano­ta­do en su li­bro de vi­da, 83 años de edad.

SU VI­DA ES­TÁ LLE­NA DE FA­CE­TAS DE DI­FE­REN­TES

CO­LO­RES, por­que es mú­si­co, dra­ma­tur­go, hu­mo­ris­ta y es­cri­tor es­ta­dou­ni­den­se. Es uno de los di­rec­to­res más res­pe­ta­dos, in­flu­yen­tes y pro­lí­fi­cos de la era mo­der­na. DU­RAN­TE SU IN­FAN­CIA, apren­dió a to­car el vio­lín; pos­te­rior­men­te se con­ver­ti­ría en in­tér­pre­te de cla­ri­ne­te, he­cho que le ayu­da­ría más tar­de en la elec­ción de las ban­das so­no­ras de sus pe­lí­cu­las.

PRO­VIE­NE

de una fa­mi­lia ju­día de orí­ge­nes ru­so-aus­tría­cos, a la que el pro­pio Allen de­fi­ne co­mo "bur­gue­sa, bien ali­men­ta­da, bien ves­ti­da, e ins­ta­la­da en una có­mo­da ca­sa". Woody es­tu­dió has­ta los ocho años en una es­cue­la he­brea, y des­pués acu­dió a la es­cue­la tra­di­cio­nal.

TRAS ACU­DIR A UNA

ES­CUE­LA HE­BREA, el jo­ven Allan Ste­wart (su nom­bre ori­gi­nal), fue trans­fe­ri­do a una es­cue­la pú­bli­ca, don­de se trans­for­mó en un jo­ven tí­mi­do e in­tro­ver­ti­do y no du­dó en de­fi­nir el si­tio co­mo “una es­cue­la pa­ra maes­tros con tras­tor­nos emo­cio­na­les”.

7 DE PE­QUE­ÑO ERA un afi­cio­na­do a la ma­gia. Se di­ce que du­ran­te su in­fan­cia en Brooklyn, pa­sa­ba la ma­yor par­te del tiem­po en su cuar­to, prac­ti­can­do nue­vos tru­cos.

LE GUS­TA EL BÁS­QUET­BOL

des­de ha­ce mu­cho es fan de los Knicks de Nue­va York, ya que asis­te re­gu­lar­men­te a los jue­gos de es­te equi­po.

UNA VI­DA PRI­VA­DA MUY

PO­LÉ­MI­CA. Allen es re­cor­da­do por su com­pli­ca­da vi­da pri­va­da: una re­la­ción con una mu­jer a quien le lle­va 36 años y quien era hi­ja adop­ti­va de su en­ton­ces pa­re­ja, Mia Fa­rrow.

10 ALLEN TAM­BIÉN HA SI­DO ACU­SA­DO de abu­so se­xual, te­nien­do co­mo víc­ti­ma a su hi­ja Dy­lan Fa­rrow, aun­que fue de­ses­ti­ma­da la acu­sa­ción, es­to le de­jó una man­cha en la ima­gen del ac­tor, di­rec­tor y guio­nis­ta ya que des­tro­zó su vi­da fa­mi­liar. 11 AUN­QUE EL DI­REC­TOR DE Ba­na­nas se jac­tó en épo­cas del #metoo de no ha­ber si­do ja­más acu­sa­do por sus ac­tri­ces de comportamientos inade­cua­dos, siem­pre ha es­ta­do en el ojo de la tor­men­ta por Dy­lan Fa­rrow.

12 ¡ES MÚ­SI­CO!

Des­de 1972, Woody man­tie­ne la tra­di­ción de to­car en una ban­da lo­cal de Nue­va York. Sus “lu­nes de mú­si­ca” fue­ron la ex­cu­sa que du­ran­te años jus­ti­fi­có su au­sen­cia en la ce­re­mo­nia de los pre­mios de la Aca­de­mia. 13 HA SI­DO GA­NA­DOR DEL PRE­MIO Os­car en cua­tro oca­sio­nes. Des­de 1969, ha pro­du­ci­do un to­tal de 45 pe­lí­cu­las, una ca­da año. Tam­bién es el ga­na­dor del Os­car de ma­yor edad (76 años), en ga­nar por Me­jor Guion Ori­gi­nal (re­ci­bi­do por la cin­ta Mid­night in Pa­ris). Man­tie­ne el ré­cord de más no­mi­na­cio­nes en la ca­te­go­ría, (16 ve­ces).

14 TIE­NE MU­CHAS

FO­BIAS: Es claus­tro­fó­bi­co, arac­no­fó­bi­co (ara­ñas), acro­fó­bi­co (al­tu­ras), de­mo­fó­bi­co (mul­ti­tu­des), mi­so­fó­bi­co (gér­me­nes), en­tre otras. Ad­mi­te que le ate­rro­ri­zan los tú­ne­les, los cuar­tos de ho­tel y el cam­po de no­che. 15 DES­PUÉS QUE fil­mó Slee­per, Woody Allen in­clu­yó una cláu­su­la en sus pe­lí­cu­las pa­ra po­der cam­biar las tra­duc­cio­nes de sus tí­tu­los en el ex­tran­je­ro, lue­go de que es­ta se co­no­cie­ra en Fran­cia co­mo Woody y los ro­bots.

16 SE NE­GÓ A AC­TUAR EN

UNA PE­LÍ­CU­LA. El di­rec­tor Stan­ley Ku­brick que­ría que Woody Allen pro­ta­go­ni­za­ra Eyes Wi­de

Shut, sin em­bar­go, el ac­tor se ne­gó de­bi­do a que la pe­lí­cu­la te­nía al­to con­te­ni­do se­xual.

17 FUE EX­PUL­SA­DO DE LA UNI­VER­SI­DAD DE NUE­VA

YORK por su flo­jo ren­di­mien­to aca­dé­mi­co. Dos de sus ex­pa­re­jas (Dia­ne Kea­ton y Mia Fa­rrow) apa­re­cen en una mis­ma pe­lí­cu­la: Días de ra­dio. Ade­más, ro­dó otras ocho pe­lí­cu­las con Kea­ton y 13 con Fa­rrow.

18 DI­CEN QUE ÉL

NO per­mi­te que sus pe­lí­cu­las sean edi­ta­das pa­ra ae­ro­lí­neas o trans­mi­sio­nes en te­le­vi­sión. Asi­mis­mo, no in­clu­ye ma­te­rial ex­tra en los DVDS o Blu­rays de sus pe­lí­cu­las.

19 UTI­LI­ZA UNA MÁ­QUI­NA DE ES­CRI­BIR

PA­RA re­dac­tar to­dos sus guio­nes. No tie­ne una compu­tado­ra, real­men­te su co­rreo es ma­ne­ja­do por sus asis­ten­tes.

20

EN EL AÑO 2002, SE PRE­SEN­TÓ por pri­me­ra vez en la en­tre­ga de los pre­mios Os­car, con el pro­pó­si­to de in­cen­ti­var a los pro­duc­to­res a con­ti­nuar fil­man­do en Nue­va York, lue­go de los aten­ta­dos a las To­rres Ge­me­las.las.

21 ALLEN HA ASE­GU­RA­DO QUE NUN­CA HA RE­CI­BI­DO un co­rreo elec­tró­ni­co y, de he­cho, cuan­do es­cri­be, lo ha­ce en la vie­ja má­qui­na que com­pró cuan­do era ado­les­cen­te, la cual le cos­tó 40 dó­la­res.

22 NO ES FAN DE SUS

PRO­PIAS pe­lí­cu­las y, por en­de, nun­ca las vuel­ve a ver. Una vez co­men­tó a una pu­bli­ca­ción, que nun­ca que­da con­ten­to con el re­sul­ta­do fi­nal, así que evi­ta vol­ver­las a ver. 23 SUS INI­CIOS SE FUN­DA­RON en la co­me­dia. En la se­cun­da­ria co­men­zó a es­cri­bir has­ta 50 chis­tes dia­rios pa­ra en­viar­los al pe­rió­di­co lo­cal, des­pués, tra­ba­jó en pro­gra­mas de ra­dio y te­le­vi­sión jun­to a gran­des hu­mo­ris­tas, co­mo Sid Cae­sar y Mel Brooks. Más ade­lan­te hi­zo ru­ti­nas de stand up, pre­sen­tán­do­se el Show de Ed Su­lli­van.

24 ALLEN EM­PE­ZÓ

SU CA­RRE­RA co­mo hu­mo­ris­ta a los 16 años. Ya a los 17 años to­mó la de­ci­sión de adop­tar el seu­dó­ni­mo de Woody Allen. Co­men­zó a tra­ba­jar in­di­vi­dual­men­te, lle­gan­do a ejer­cer la ta­rea de di­rec­tor de sus es­pec­tácu­los en la ca­de­na de ho­te­les Borsch Belt de Nue­va York, don­de ya ha­bían tra­ba­ja­do otros hu­mo­ris­tas im­por­tan­tes co­mo Jerry Le­wis.

25 WOODY NUN­CA FUE UN ES­TU­DIAN­TE

OBE­DIEN­TE, des­de ni­ño se le hi­zo di­fí­cil in­te­grar­se al sis­te­ma edu­ca­ti­vo, de he­cho, no se gra­duó de nin­gu­na de las dos uni­ver­si­da­des a las que asis­tió.

26 A PE­SAR DE LO

QUE SE pue­de es­pe­cu­lar por sus pe­lí­cu­las, Woody nun­ca ha con­su­mi­do dro­gas re­crea­cio­na­les o pas­ti­llas pa­ra dor­mir. Se­gún el di­rec­tor, nun­ca ha te­ni­do in­te­rés en po­ner­se “me­lo­so”.

EN­TRE SU 27

GRAN­DES ÍDO­LOS es­tán Ing­mar Berg­man, Grou­cho Marx, Fe­de­ri­co Fe­lli­ni, Co­le Por­ter y An­ton Che­jov.

28 SU PRI­MER EN­CUEN­TRO CON EL CI­NE FUE A LA EDAD DE TRES

AÑOS, cuan­do su ma­dre lo lle­vó a ver Blan­ca­nie­ves y los sie­te ena­ni­tos. Fue tan­ta la emo­ción que le pro­du­jo ver có­mo los personajes de la pan­ta­lla se mo­vían, que co­rrió a la pan­ta­lla pa­ra tra­tar de to­car­los.

29CUIDADO ÉL TIE­NE ES­PE­CIAL CON LA

PUES­TA EN ES­CE­NA. Woody Allen no per­mi­te que el res­to de ac­to­res en­tren al pla­tó an­tes que él. Lo pri­me­ro que ha­ce es de­ci­dir la pues­ta en es­ce­na jun­to a su di­rec­tor de fo­to­gra­fía.

30 LO­GRA HA­CER UNA PE­LÍ­CU­LA AL AÑO

GRA­CIAS a sus pre­su­pues­tos es­tric­tos. Su elen­co re­ci­be el mis­mo pa­go, sean fa­mo­sos o no.

31 TAM­BIÉN HA ES­CRI­TO OBRAS

DE TEA­TRO. God, Death y

Sex, son tres obras de un so­lo ac­to, aun­que la úl­ti­ma nun­ca ha es­ta­do dis­po­ni­ble, de la cual tam­bién se di­ce que, en reali­dad, no exis­te.

32

PA­RA WOODY, el pro­ce­so crea­ti­vo de una pe­lí­cu­la es cí­cli­co. El di­rec­tor por eso ha si­do ca­paz de es­tre­nar una pe­lí­cu­la ca­da año y siem­pre si­gue el mis­mo plan.

33 PAR­TI­CI­PA EN MU­CHAS DE LAS

PE­LÍ­CU­LAS QUE DI­RI­GE, y se­gún ha afir­ma­do el gran ge­nio del ci­ne, es­cri­be sus his­to­rias acer­ca de lo que co­no­ce, de la gen­te que ha cre­ci­do con él, o que vi­ve a su al­re­de­dor. 34 ALLEN HA­CE re­fe­ren­cia a su vi­da pri­va­da, los personajes sue­len te­ner las mis­mas ca­rac­te­rís­ti­cas co­mo si se tra­ta­ra de su pro­pia per­so­na.

35 ALLEN NO SE COMPLICA

MU­CHO, a la ho­ra de ha­cer un cas­ting, es rá­pi­do. Allen sue­le con­tra­tar a Ju­liet Tay­lor, di­rec­to­ra de au­di­ción, pa­ra ele­gir a los ac­to­res. Su plan es man­te­ner una con­ver­sa­ción bre­ve con los can­di­da­tos, si les gus­tan, en­vía el guion al ac­tor con un par de no­tas y le da la li­ber­tad de cam­biar o ajus­tar más su per­so­na­je a ellos.

36 SUS 10 PE­LÍ­CU­LAS

FA­VO­RI­TAS SON: La gran ilu­sión, Ciu­da­dano Ka­ne, La­drón de bi­ci­cle­tas, Ras­ho­mon, El sép­ti­mo se­llo, Sen­de­ros de glo­ria, Los 400 gol­pes, Fe­lli­ni 8 y me­dio, El dis­cre­to en­can­to de la bur­gue­sía y Amar­cord. 37) ES­CRI­BIÓ el guion de King Lear y ac­tuó en ella; cin­ta del fran­cés Jean­luc Go­dard. 38) ES ve­ge­ta­riano y ha­bla frán­ces. 39) UNO de sus pro­yec­tos so­ña­dos es di­ri­gir un bio­pic so­bre el mú­si­co de jazz Sid­ney Be­chet. 40 ¡EL GE­NIO DEL CI­NE SE TO­MA­RÁ UN DES­CAN­SO! Woody Allen se to­ma­rá una pau­sa co­mo di­rec­tor de ci­ne en 2019, por pri­me­ra vez en dé­ca­das, afir­mó a me­dios de co­mu­ni­ca­ción in­ter­na­cio­na­les. Tras fi­na­li­zar Un día llu­vio­so en Nue­va York, su 48.o fil­me que se ve­rá a fin de año, el rea­li­za­dor de 83 años de edad, no tie­ne pre­vis­tas fil­ma­cio­nes en 2019 y pro­ba­ble­men­te tam­po­co en 2020. Sin em­bar­go, Allen fir­mó un con­tra­to con Ama­zon en 2016 por el cual de­be­rá ro­dar al me­nos otras tres pe­lí­cu­las, lue­go de la úl­ti­ma que aca­ba de ter­mi­nar con las ac­tua­cio­nes de Ti­mot­hée Cha­la­met, Se­le­na Gó­mez, Elle Fan­ning, Ju­de Law, Die­go Lu­na y Liev Schrei­ber.

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