Diario Expreso

Caso Carranza Alarcón vs. Ecuador

- XAVIER FLORES AGUIRRE

El 15 de agosto de 1993, en Yaguachi, Ramón Carranza disparó contra Samuel Mariño y lo mató, en presencia de varias personas. En seguida, Carranza huyó a caballo. Unos días después, el sistema judicial se activó y ordenó su prisión preventiva.

En noviembre de 1994, la policía capturó a Ramón Carranza. En un país que tiene tanto un sistema judicial ineficaz y corrupto como un sistema penitencia­rio corrupto e ineficaz, su caso terminó por alcanzar una sentencia de la Corte Interameri­cana de Derechos Humanos por la que se condenó al Estado. El caso se llamó Carranza Alarcón vs. Ecuador.

En su sentencia del caso Carranza Alarcón vs. Ecuador, fechada el 3 de febrero de 2020, la Corte Interameri­cana declaró que fue arbitraria la orden de prisión preventiva dictada en contra de Carranza, debido a su fundamento en una norma jurídica que establecía la procedenci­a de la prisión preventiva en términos automático­s a partir del tipo de delito que se perseguía (el artículo 177 del antiguo Código Procesal Penal) y debido a la falta de motivación del juzgador (el juez se limitó a decir: “por considerar que concurren los presupuest­os establecid­os en el artículo 177”). En esto, la Corte Interameri­cana ha sido muy clara: “cualquier restricció­n a la libertad que no contenga una motivación suficiente (…) será arbitraria”.

Además, la Corte Interameri­cana advirtió que en este caso “la prisión preventiva duró lo mismo que el proceso penal, y concluyó con la sentencia condenator­ia”, la que fue dictada en diciembre de 1998 (la prisión preventiva duró aproximada­mente unos cuatro años). Esta prisión preventiva jamás fue revisada por las autoridade­s, a pesar de que Carranza así lo solicitó. Debido a estos antecedent­es, la Corte Interameri­cana declaró que fue irrazonabl­e la duración de la prisión preventiva, así como también declaró que fue arbitrario su mantenimie­nto, dada la falta de revisión por las autoridade­s.

El proceso penal seguido en contra de Ramón Carranza se inició en agosto de 1993 y concluyó en diciembre de 1998. En el proceso internacio­nal, el Estado del Ecuador indicó que este período debía ser considerad­o un plazo razonable. La Corte Interameri­cana opinó justo lo contrario y constató que “hubo demoras en actuacione­s durante cerca de tres de los cuatro años aproximado­s que duró el proceso penal en contra del señor Carranza desde su aprehensió­n”. Una demora

Una demora tan prolongada no merecía considerar­se como respetuosa de un plazo razonable para el juzgamient­o de una persona.

tan prolongada no merecía considerar­se como respetuosa de un plazo razonable para el juzgamient­o de una persona.

Finalmente, la Corte Interameri­cana indicó que en razón de las arbitrarie­dades en el dictado y en el mantenimie­nto de la prisión preventiva en contra de Ramón Carranza se vulneró la presunción de inocencia: “la prolongaci­ón de la privación de libertad hasta el momento en que se dictó la condena fue equivalent­e a una pena anticipada, contraria a la presunción de inocencia”.

El resultado del examen de la Corte Interameri­cana fue la condena del Estado del Ecuador por vulnerar los derechos a la libertad personal y a las garantías judiciales en perjuicio de Ramón Carranza. Y también: dibujar la cara deforme, hasta monstruosa, que tiene nuestra administra­ción pública cuando asume su faceta represiva.

 ?? TEDDY CABRERA / EXPRESO ??
TEDDY CABRERA / EXPRESO
 ?? ??

Newspapers in Spanish

Newspapers from Ecuador