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Dominguero - - El Personaje -

mos a es­tar por ter­cer año en la ta­ri­ma de Te­le­mun­do, que tie­ne gran re­nom­bre a ni­vel la­ti­noa­me­ri­cano. ¿ Cuál es la si­guien­te ga­vio­ta? Lo­grar la in­ter­na­cio­na­li­za­ción.

PE­RO HA­BER GA­NA­DO ES­TE PRE­MIO EN VI­ÑA TE HA PUES­TO EN EL OJO IN­TER­NA­CIO­NAL, ES­TÁS MÁS ALLÁ.

Ima­gí­na­te, son más de 60 paí­ses re­trans­mi­tien­do el fes­ti­val a ni­vel mun­dial de re­des so­cia­les y lo más im­por­tan­te es que fue una pre­sen­ta­ción a la al­tu­ra de los Grammys o de Bill­board, con el mis­mo mon­ta­je, con el mis­mo des­plie­gue es­cé­ni­co, que en ver­dad era al­go que no­so­tros no te­nía­mos para mos­trar. Ese es el show que he­mos he­cho to­dos es­tos años, ob­via­men­te más ma­du­ros y más só­li­dos, y eso es lo que pre­sen­ta­mos, pe­ro la gen­te no lo ha va­lo­ra­do tan­to has­ta que nos vio en ese es­ce­na­rio mos­tran­do lo que sa­be­mos ha­cer.

CUAN­DO EMPEZASTE HA­CE ON­CE AÑOS, HU­BO MU­CHA GEN­TE INCRÉDULA DE TU PRO­PUES­TA MU­SI­CAL Y ME IN­CLU­YO, PE­RO TU PRO­MO­TOR DE ESE EN­TON­CES, JORGE FRAN­CO, IN­SIS­TÍA Y PE­DÍA APOYO PARA TUS EN­TRE­VIS­TAS.

Da­niel Ugal­de fue mi pri­mer má­na­ger y lue­go Jorge, gen­te que ha si­do muy im­por­tan­te en mi ca­rre­ra y sin du­da al­gu­na el re­fle­jo de lo que yo soy hoy es por to­dos sus con­se­jos, ca­ri­ño y en­tre­ga. Es gen­te con­so­li­da­da que co­no­ce el negocio y la in­dus­tria.

TU MAES­TRA VO­CAL, YANINA MUR­GA, ME DI­JO QUE TE CO­NO­CE DES­DE QUE ERAS ADO­LES­CEN­TE, QUE TE VIE­NE PRE­PA­RAN­DO DES­DE ESA ÉPO­CA. NO TO­DOS SA­BEN QUE TU PRE­PA­RA­CIÓN NO ES DE AHO­RA.

No. Son on­ce años de ca- rre­ra a la luz pú­bli­ca, pe­ro en reali­dad yo di­ría que son co­mo 16 años des­de que em­pe­cé a pre­pa­rar­me. Cin­co an­tes de lan­zar­me, em­pe­cé mi pre­pa­ra­ción con cla­ses de can­to, ex­pre­sión cor­po­ral, nu­trí la par­te mu­si­cal, que con­lle­va mu­cho tiem­po. No he pa­ra­do. Por el he­cho de ha­ber ga­na­do un pre­mio en los 40 Prin­ci­pa­les, o por­que en Ecua­dor mis can­cio­nes so­na­ban yo de­cía ya es­toy, no. Siem­pre me he preo­cu­pa­do por seguir apren­dien­do.

DI­CEN QUE NA­DIE ES PRO­FE­TA EN SU TIE­RRA. ¿ ES EL CA­SO DE MIRELLA?

Mira, yo te di­go que sí me sien­to pro­fe­ta aquí en mi tie­rra, por­que he tra­ba­ja­do con gran­des mar­cas que han creí­do en mi ima­gen y que me han pa­ga­do bien, que eso yo lo he po­di­do rein­ver­tir en mi ca­rre­ra.

LA GEN­TE HABLA DE EN­VI­DIA SA­NA, PE­RO NO EXIS­TE TAL CO­SA, LA EN­VI­DIA ES MA­LA Y PUN- TO. ¿ CUÁN­TA EN­VI­DIA HA TRAÍ­DO ESA GA­VIO­TA?

No lo sé, por­que en reali­dad yo soy una per­so­na que es­tá pen­dien­te de es­tar bien con Dios. Él me da paz, equi­li­brio y me per­mi­te que no me ma­ree. El he­cho de que va­yas por la ca­lle y que to­do el mun­do se te acer­que para la fo­to te pue­de a ve­ces da­ñar la ca­be­za y su­bir­te los hu­mos. Te lo ju­ro que ten­go paz y una res­pon­sa­bi­li­dad muy gran­de, por­que sé que lue­go de es­te pa­so tan al­to la gen­te es­pe­ra más. En­ton­ces cual­quier co­sa ma­la que ha­ga se­rá mag­ni­fi­ca­da al dos mil por cien­to.

¡ CLA­RO! EN ES­TE MO­MEN­TO ERES LA GA­VIO­TA DE ECUA­DOR.

( Ri­sas) Así me di­ce la gen­te.

TO­DOS LOS OJOS ES­TÁN SO­BRE TI.

Yo no me pon­go a re­vi­sar las re­des de otras per­so­nas, ni los co­men­ta­rios. Yo posteo al­go y si­go ca­mi­nan­do. Com­par­to con mis fans to­do lo que quie- ren sa­ber de mí, pe­ro no es­toy pen­dien­te de lo que di­gan las per­so­nas, por­que so­mos se­res hu­ma­nos. Le gen­te tie­ne de­re­cho a ele­gir y a ele­gir la mú­si­ca que le gus­ta. Y lo mío es una pro­pues­ta más en el ma­pa. Me pa­re­ce in­creí­ble que ha­ya una au­dien­cia gran­de que le gus­ta lo que ha­go y a los que no, los res­pe­to y tie­ne su va­li­dez.

Y EL GRAMMY, ¿ PARA CUÁN­DO?

¡ Uy, Dios mío!, ese es el an­he­lo más gran­de de cual­quier ar­tis­ta. Es­ta­mos pre­pa­rán­do­nos de to­do lo que he­mos he­cho des­de ha­ce 11 años, siem­pre en­fo­ca­dos en lle­gar al pú­bli­co y ob­via­men­te con­so­li­dar­se co­mo ar­tis­ta es re­ci­bir ese pre­mio. Es co­mo la ma­yor in­sig­nia que te pue­de dar el mer­ca­do a ni­vel in­ter­na­cio­nal. Sin­ce­ra­men­te, para mí, an­tes era la op­ción ¡ wow!, uno di­ce un Grammy, pe­ro con el tiem­po, pien­sas y lo que quie­ro es ha­cer una gira con mi ban­da, ir a to­car a di­fe­ren­tes paí­ses. Sí, el pre­mio es al­go im­por­tan­te, pe­ro más es que es­tés vi­vien­do de la mú­si­ca, que te con­tra­ten y que lle­ves tu le­ga­do a otro si­tio, de­jar tu hue­lla.

EN NUES­TRO ME­DIO, ¿ SE PUE­DE VI­VIR DE LA MÚ­SI­CA? ¿ TÚ PUE­DES HA­CER­LO?

¡ Por su­pues­to que sí! Gra­cias a Dios ten­go un es­po­so que me apo­ya y cree en mí y yo me en­fo­co en in­ver­tir lo que gano en mi ca­rre­ra, pe­ro cien por cien­to. Lo que ven de mi pro­yec­ción, pro­mo­cio­nes es au­to­ges­tión y con el apoyo de las em­pre­sas que han creí­do en mí, y eso es al­go que lo he he­cho so­li­ta. Es­to es co­mo una em­pre­sa. Tú pien­sas en tu negocio don­de de­bes te­ner in­ver­sión y re­torno.

YA QUE HABLASTE DE TU ES­PO­SO, ¿ CUÁN­TOS AÑOS DE CA­SA­DA TIE­NES?

Voy a cum­plir 9 años en no­viem­bre.

UNA VEZ OÍ QUE UNA AR­TIS­TA LE DE­CÍA A OTRA, QUE NO SE EMBARACE POR­QUE ES­TA­BA EN EL CÚS­PI­DE DE SU CA­RRE­RA Y PO­DRÍA TRUNCARLO TO­DO. ¿ SE­RÁ CIER­TO?

Yo no creo en eso, por­que yo ven­go de una fa­mi­lia de mu­je­res tra­ba­ja­do­ras y des­de que me acuer­do acom­pa­ña­ba a mi ma­má has­ta la no­che y ma­dru­ga­da o has­ta la ho­ra que ten­ga que es­tar en sus de­co­ra­cio­nes o mi her­ma­na que ha­ce even­tos. He­mos si­do cria­das en fa­mi­lias de mu­je­res que tra­ba­jan, mi abue­la era así tam­bién. Yo tam­bién es­toy acos­tum­bra­da a ver ese ejem­plo, sim­ple­men­te no he te­ni­do hi­jos to­da­vía por­que no ha si­do el mo­men­to, pe­ro no lo veo co­mo un obs­tácu­lo.

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